Antes de abandonar una cumbre de dos días en Beijing, el presidente Donald Trump dijo que había cerrado muchos acuerdos comerciales con China, acompañado por una cohorte de “brillantes” multimillonarios tecnológicos.
Pero los detalles de esos acuerdos —al menos el viernes por la tarde en Beijing, cuando el Air Force One despegó— eran vagos, lo que señalaba un posible cambio en la correlación de fuerzas entre las dos mayores economías del mundo desde la última visita de Trump hace casi nueve años.
Los inversores, denunciando la falta de detalles, se deshicieron de acciones. Los futuros del Dow bajaban más de 300 puntos, o un 0,6 %. Los futuros del S&P 500, más amplio,

