Mientras la clase trabajadora paga con precariedad, recortes y subidas de impuestos, una minoría de políticos y empresarios se reparte el botín público.
Por Gabriela Rojas | 11/04/2026
Este mes de abril, la justicia española vive un momento histórico y revelador. Casi al mismo tiempo, la Audiencia Nacional ha iniciado el juicio por la Operación Kitchen y el Tribunal Supremo ha abierto la vista oral del caso Koldo (también conocido como caso Ábalos o de las mascarillas). Dos macrocausas que, más allá de sus detalles, desnudan la podredumbre del sistema político español: un bipartidismo (PP-PSOE) que alterna el poder desde la Transición y que ha convertido la corrupción en una práctica estructural. No se trata de “manzanas podridas”, sino de

