Llegar a la entrega del submarino de Navantia a la Armada en el 2023 resultó un verdadero sainete de despropósitos y ejemplifica muy bien la realidad de ineficacia y dispendio económico de la industria militar española y del Ministerio de defensa como principal promotor de este negocio., expresa Juan Carlos Roig. Primero, se firmó un convenio entre