| Agaete, 1891. A. Witcomb, FEDAC |
Enrique Vega Fernández | Como quiso darnos a entender nuestro ilustre catedrático D. Miguel de Unamuno, vencer no es lo mismo que convencer. Idea que está en el sustrato de la opción política –y de la vida cotidiana—que llamamos autoritarismo, o si se prefiere, fanatismo. Con el autoritarismo ya no se trata de diferir, de desconfiar, sino de imponer e, incluso, de eliminar. Y, en algunos casos, de eliminar por traidor, porque “hubieras debido ser de los nuestros”.
Me vienen a la cabeza estas reflexiones, quizás embarulladamente, leyendo sobre el triste

