Un informe de Greenpeace sobre El Musel pone al descubierto los manejos de la empresa propietaria y gestora de la red de gas de España. Un juego en el que aunque caigan los ingresos, los accionistas ganan más a costa de los bolsillos de los contribuyentes. La ONG ambientalista en su informe sostiene que España tiene más gas del que necesita y los consumidores lo pagan al precio más alto de Europa.
Con la excusa de la crisis energética, se crearon una serie de medidas que han sido aprovechadas por Enagás para llenar las arcas de sus accionistas, que están dispersos en el mundo. En el informe

