Navegar en barco no se parece en nada a navegar en un vehículo por tierra. No hay carreteras, hay pocas señales aparte de las básicas que delimitan los canales principales, y es posible que tengas que lidiar con la niebla o con la imposibilidad de ver tierra o puntos de referencia. De hecho, se necesitan años de conocimientos acumulados y un aprendizaje avanzado para convertirse en un experto en navegación marítima. Pero no dejes que eso te desanime: siempre que domines los fundamentos, aprender a navegar en la mayoría de las
vías navegables interiores y costeras en condiciones meteorológicas normales es pan comido. Podemos resumirlo en estos sencillos pasos...

