La derecha española ha tenido históricamente un conflicto con la democracia. Cree que el estado, que España, les pertenece. Así ha sido a lo largo de la historia reciente hasta la transición, la Guerra Civil y la dictadura son un buen ejemplo.
Solo durante la transición con la derecha situada a la defensiva, por su vinculación con el franquismo, se replegó y dejó que un pequeño sector de gente proveniente del franquismo pero con un clara visión del momento, la UCD, apostara para conseguir un acuerdo con las fuerzas opositoras de izquierdas y nacionalistas para hacer factible una transición democrática. La Constitución del 1978 es una buena demostración de esta situación singular con una derecha

