El sistema fiscal de cualquier país es el esqueleto de su economía, los músculos es su economía privada y la sangre lo público. Todas las metáforas son forzadas, pero creo que esta es ajustada al mundo real y válida para todos los países de la tierra, en un mundo donde el capitalismo es total, incluidos China y Rusia que, a los más, son países donde parte de ese capitalismo es de Estado, con sus ventajas e inconvenientes que ello comporta. Para saber la situación económica de un país y de sus posibilidades hay que fijarse en su fiscalidad, su tamaño y la distribución de sus impuestos.
En el caso español tenemos un sistema fiscal realmente existente que es insuficiente, injusto y

