El sector del metal se ha vuelto a levantar en armas en Cádiz, para exigir un nuevo convenio colectivo. Mientras las negociaciones entre patronal y sindicatos avanzan a trompicones, la bahía ha vivido dos jornadas de huelga que han tenido un efecto colateral: han espantado a la industria de cruceros.

La acción sindical, que tuvo carácter puntual la pasada semana (miércoles y jueves) y desde el 23 de junio, es indefinida, está acompañada de altercados como la quema de contenedores, vehículos y neumáticos y los cortes de carretera y tráfico ferroviario. Esto ha llevado a las navieras, más concretamente a P&O (que pertenece al gigante Carnival Corporation &

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