Reino Unido se ha propuesto construir un barco del siglo XXII capaz de llevar a la humanidad donde nunca ha podido en términos marítimos. Esta invención llega en un momento crucial para el sector, ya que se enfrenta a uno de los desafíos más grandes de su historia: descarbonizar la industria marítima. Con este fin, una serie de marcas tecnológicas y navieras investigan nuevos caminos para acotar las emisiones contaminantes (3% adjudicadas al sector marítimo global) mediante sistemas innovadores que optimizan rutas y aprovechan al máximo los recursos conocidos.
Uno de los inventos más llamativos del último tiempo han sido las boyas Spotter, que incluirán hidrófonos y sistemas de

