Estabilidad de un buque: propiedad que este tiene de recuperar su estado de equilibrio inicial (adrizado) cuando un elemento interno o externo (mar o viento) hace que lo pierda.
Desde siempre, la estabilidad de los barcos ha sido un tema vital para el éxito de sus singladuras. El trabajo de los carpinteros de ribera (mestres d’aixa) resultaba fundamental para conseguir que un barco navegase con garantías. Desde la proporción de las medidas hasta la elección de las maderas con qué construir el barco y el lugar donde hacerlo, era un trabajo que requería de sabiduría, habilidad, tesón y mucho esfuerzo. Las proporciones que eran más usadas en los siglos XIV y XV seguían la fórmula tres,

