Los barcos hundidos no son sólo evidencia de batallas perdidas o travesías truncadas, son también grandes reservorios de historia. Así lo entiende el arqueólogo subacuático Carlos León Amores, quien, junto a su equipo, trabajó durante cinco años en la elaboración del Inventario de naufragios españoles en América para la Subdirección General de Patrimonio Histórico del Ministerio de Cultura.
Desde sus inicios, este proyecto se propuso identificar las embarcaciones que quedaron encalladas en el fondo del mar, conocer qué fue lo

