El megapuerto de Chancay en Perú, símbolo de la influencia "made in China" en América Latina

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Análisis

América Latina

La cumbre de la APEC, que se inauguró en Perú, fue la ocasión para que el presidente chino, Xi Jinping, estrenara en Chancay el primer megapuerto controlado por China en América Latina. El programa simboliza el creciente interés de Beijing por la región.

Primera modificación: 15/11/2024 - 16:34

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Sébastian Seibt

El megapuerto de Chancay, en Perú, será inaugurado por Xi Jinping. Se trata del primer puerto controlado por China en América Latina. © Estudio gráfico France Médias Monde

"De Chancay a Shanghái". Este eslogan se ha hecho muy popular en los círculos económicos chinos, como aseguró el presidente chino Xi Jinping a su homóloga peruana Dina Boluarte el pasado mes de junio.

Cuatro meses después, el hombre fuerte de Beijing inauguró de forma virtual, desde el palacio presidencial de Lima, el megapuerto de Chancay, que pertenece en un 60% al armador chino Cosco.

La visita de Xi Jinping a Perú se realiza a bombo y platillo en el marco de la cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC). 

La inauguración oficial del puerto de Chancay, en construcción desde 2019, era uno de los platos fuertes de esta cumbre, que reúne a los líderes de los 21 principales países de la zona del Pacífico, entre ellos Joe Biden, presidente saliente de Estados Unidos.

El presidente estadounidense y Xi Jinping también han programado una reunión para el sábado 16 de noviembre al margen de la cumbre.

Puerta de entrada a América Latina

"Todos los medios de comunicación chinos están encantados con esta inauguración, que consideran un símbolo de la importancia de los países latinoamericanos para China", señala Marc Lanteigne, especialista en China de la Universidad Ártica de Noruega.

"Se trata simbólicamente de uno de los mayores proyectos de infraestructuras financiados por China en la región", confirma Rhys Jenkins, especialista en inversiones chinas en países en desarrollo de la Universidad de East Anglia (Norwich, Inglaterra).

El puerto de Chancay –el primer puerto comercial controlado por China en América Latina– ha transformado una comunidad costera de unos 60.000 habitantes en una gigantesca zona comercial y logística que se espera desempeñe un papel económico y estratégico de primer orden en el Pacífico.

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Antes de que se iniciaran las obras, "el precio del metro cuadrado en la zona de Chancay era en promedio de dos dólares, y ahora es de 35 dólares", explicó Juan Álvarez Andrade, alcalde del distrito de Chancay, entrevistado por el diario hongkonés 'South China Morning Post'.

Será el eje central del comercio con América Latina

Este gigantesco proyecto –que ya ha costado 1.300 millones de dólares de una factura total prevista de 3.500 millones de dólares una vez que el puerto esté totalmente terminado dentro de unos años– cubrirá unas 140 hectáreas de terreno y el puerto podrá acoger a los mayores transportistas del mundo.

"Será el eje central del comercio con América Latina", afirma Wolfgang Muno, especialista en política comparada y América Latina de la Universidad de Rostock (Alemania).

"Su principal objetivo es reducir el tiempo que se tarda en llegar de China a Perú", añade Ana Soliz de Stange, especialista en las relaciones de los países latinoamericanos con China y Estados Unidos en la Universidad Helmut Schmidt de Hamburgo.

Hasta ahora, se tardaba más de 30 días en transportar mercancías a Perú, que siempre ha sido una de las principales puertas de entrada a Suramérica. La promesa del puerto de Chancay es reducir este tiempo de viaje en unos 10 días.

"También significa que los buques chinos no tendrán que hacer una escala intermedia en un puerto norteamericano o en México cuando crucen el Pacífico para llegar a esta región", añade Marc Lanteigne.

Disponer de un puerto controlado por Beijing en el patio trasero de Estados Unidos podría resultar vital para el comercio chino si, por ejemplo, la flota dejara de ser bienvenida al norte del Río Grande en caso de que aumentaran las tensiones chino-estadounidenses.

"Tan importante como África"

La toma de posesión de Xi Jinping es también una oportunidad para demostrar a los países de la región "la capacidad y la voluntad de China de invertir en grandes proyectos de infraestructuras en América Latina", afirma Ana Soliz de Stange. Se trata de un mensaje esencial, dada la importancia de esta parte del mundo para Beijing.

El comercio entre China y los países de la región se ha multiplicado por 35 desde el año 2000, y se espera que alcance los 500.000 millones de dólares en 2022, según datos de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe de la ONU.

"A menudo se habla de los intereses de China en África, pero América Latina ha adquirido al menos la misma importancia", afirma Wolfgang Muno.

El presidente chino, Xi Jinping, sale del avión a su llegada al aeropuerto de Kazan para asistir a la cumbre de los BRICS, el 22 de octubre de 2024 en la ciudad rusa © Alexander Vilf / Photo host brics-russia2024.ru/AFP

Xi Jinping no ha dejado de aumentar su número de viajes a la tierra prometida de América Latina. El presidente chino ha visitado un país de la región en 11 ocasiones, lo que supone "más que sus homólogos estadounidenses Barack ObamaDonald Trump y Joe Biden juntos", señalan Álvaro Méndez y Gaspard Estrada, dos expertos en la región, en una nota de análisis escrita para Sciences Po Paris en 2023.

Más que una reserva de recursos

Históricamente, los chinos se interesaban sobre todo por los recursos naturales, ya fuera el petróleo venezolano, los productos agrícolas como la soja de Brasil y Argentina, o las minas de cobre de Perú. Con los años, las necesidades han cambiado.

El "triángulo de oro" del litio -Argentina, Chile y Bolivia- atrae ahora especialmente la atención de China. Este mineral se ha convertido en fundamental para la industria de las baterías de los coches eléctricos.

"China es el mayor exportador mundial de litio refinado, y para mantener esta posición, el país necesita garantizar su abastecimiento de materias primas, lo que significa América Latina", explica Günther Maihold, especialista en América Latina de la Universidad Libre de Berlín.

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Pero "reducir toda esta región a una reserva de recursos para China ha sido siempre un error de análisis", opina Ana Soliz de Stange. Algunos de los acuerdos bilaterales firmados a lo largo de los años prevén "la colaboración estratégica en el seno de instituciones internacionales (como la ONU) o incluso cláusulas de asociación tecnológica", añade esta experta.

Comercialmente, también es una salida para los productos chinos. "Es especialmente importante en un momento en el que se habla mucho del exceso de producción china y de la necesidad de encontrar nuevos mercados para estos productos (en relación con las necesidades del mercado nacional)", subraya Rhys Jenkins.

Datos del Puerto de Chancay © france 24 español

En este sentido, el puerto de Chancay puede desempeñar un papel importante: al reducir el tiempo de transporte, también permite abaratar costes y, por tanto, vender a menor precio todo lo que sea «made in China».

El lado oscuro del interés chino

Este megaproyecto ilustra también el lado más oscuro del interés chino por esta región. "Todas las casas cercanas a la obra tienen grietas", se quejaba un residente local a France 24. El proyecto también ha puesto patas arriba la industria pesquera, que sustenta a gran parte de la población de Chancay.

De manera más general, en la región "se han producido varios escándalos relacionados con inversiones chinas, como la presa de Ecuador", señala Marc Lanteigne.

La gigantesca presa hidroeléctrica de Coca Codo Sinclair, construida por China e inaugurada en 2016, debía generar electricidad barata para todo el país... Al final, nunca funcionó correctamente, y solo China salió ganando gracias al petróleo barato que Ecuador tuvo que venderle para pagar las deudas contraídas.

Prueba de los malos recuerdos que puede dejar el paso chino, "las poblaciones de los países que han recibido ayuda china tienen en general una peor opinión de China", señalan los autores de un informe sobre el papel de China en América Latina publicado por la Universidad de Birmingham en 2023.

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En Chile, por ejemplo, a algunos les preocupa que el país dependa demasiado de China: el 38% de todas las exportaciones chilenas van a China.

Pero, ¿es eso suficiente para alejarse de China? ¿Y para volverse hacia qué otra potencia? "Estados Unidos sigue teniendo muy mala prensa en muchos países", señala Wolfgang Muno. Incluso países como Colombia, que sigue siendo políticamente cercano a Estados Unidos, no cierra las puertas a la inversión china. Esto se debe en parte a que "durante el primer mandato de Donald Trump [2016-2020], América Latina estuvo completamente ausente de la agenda presidencial, lo que permitió a Beijing ganar influencia", señala Marc Lanteigne.

Eso podría cambiar con el regreso de Donald Trump. "Sobre todo si Marco Rubio se convierte en secretario de Estado. Es un especialista en la región", apunta Wolfgang Muno. Por eso, según Günther Maihold, China "probablemente mantendrá un perfil bajo en América Latina en un futuro previsible".

El objetivo es seguir velando por sus propios intereses, sin empujar al futuro presidente Donald Trump a abandonar su aislacionismo y poner sus miras en contrarrestar a China en el subcontinente latinoamericano.

 

Puerto de Chancay, oportunidad o amenaza para la industria portuaria y comercio exterior de Chile

 
 
 
 

AGENDA MARÍTIMA – El próximo 14 de noviembre se inaugurará oficialmente el megapuerto de Chancay en Perú con la presencia (de manera virtual) del presidente de China, Xi Jinping, quien aprovechará el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), que se celebrará en Lima, para participar de este hito en la infraestructura portuaria de ese país. Una obra que tiene como objetivo convertir al puerto peruano en un hub en Sudamérica y línea directa con el mercado asiático.

“Nuestro objetivo es convertirnos en el Singapur de América Latina, de forma tal que la carga portuaria pase por aquí cuando vaya a Asia. Cuando alguien, desde Brasil, Venezuela, Bolivia, Paraguay, Argentina quiera ir a Asia, piense en Perú como un punto de salida hacia Asia. A eso apuntamos”, señaló en su momento el ministro de Transportes, Raúl Pérez Reyes.

Este corte de cinta programado para diez días más, corresponde a la primera etapa del puerto que tuvo una inversión de cerca de 1.400 millones de dólares y contará con cuatro muelles con una longitud total de 1.500 metros, 27 grúas especializadas y 40 vehículos autónomos. La siguiente etapa debería estar disponible en cuatro años para multiplicar la carga que saldrá por este terminal portuario.

Para Ana María Vallina, profesora de la Escuela de Negocios de la Universidad Católica de Valparaíso, “Chancay permitiría a Perú ser un hub para Sudamérica. Eso implicaría que la carga chilena podría ser transbordada en Perú, con un costo algo mayor. Sin embargo, si la tarifa China- Chancay es menor que otra ruta, podríamos ser más competitivos, si el costo es menor. Chile se ha demorado mucho en desarrollar puertos e infraestructura en general, con mirada muy centralizada”.

Actualmente, el debate que surge tras la aparición de este megapuerto en tierras peruanas es la amenaza que representa para la actividad portuaria y el comercio exterior nacional. “Nosotros somos considerados, logísticamente hablando, como la plataforma para toda Latinoamérica, eso hasta el día de hoy, pero con el megapuerto de Chancay cambia la figura. La influencia de China, principalmente en esta región, sería muy potenciada y podría desplazar en cierta medida el papel de Chile como socio comercial”, explicó Angélica Barría, académica de la Universidad Mayor y directora de la Asociación de Profesionales en Logística APLOG.

 
El proyecto pretende convertir a Perú en un hub sudamericano. Foto: Asociación Peruana de Agentes Marítimos

Una opinión similar a la del analista estratégico y Magister en Ciencias Políticas de la Universidad de Chile, Guillermo Holzmann, quien aseguró que “en el caso de Chile, Chancay obliga a una reevaluación completa de nuestra infraestructura portuaria, los proyectos de ampliación, de nueva construcción, en los principales puertos del país van a tener que ser reevaluados y a su vez evaluar Punta Arenas porque esta zona se empieza a convertir en un foco geopolítico importante”.

Otro factor de preocupación es la conexión terrestre que Chancay tendrá con importantes economías del continente. “Fue diseñado para tener una conexión terrestre directa con Brasil, el cual podría modificar todas las rutas de impuesto y de exportación, haciendo que algunas rutas que pasaban por Chile ahora lo hagan por Chancay. Esto podría traer efectos sobre los ingresos de puertos chilenos, dado que disminuiría su rol en el comercio internacional, si lo miras desde ese punto de vista”, mencionó Angélica Barría.

“No te quepa la duda que a lo mejor a Argentina le conviene mucho más sacar sus productos por Chancay, pero con inversión ferroviaria de por medio, y lo propio Brasil. Entonces, acá el nivel de amenaza, el riesgo y amenaza para Chile desde el punto de vista geoeconómico y comercial, va a depender de cómo nos adaptamos a eso, cómo nos subimos a ese carro y de qué manera hacemos las inversiones necesarias con o sin China, y si es con ellos bajo qué condiciones y de qué manera negociamos otros tipos de inversiones con otros países”, sostuvo Guillermo Holzmann.

Para Antonio Espinoza, investigador del Observatorio del Contexto Económico (OCEC) de la Universidad Diego Portales, “el proyecto del Puerto de Chancay, que propone una reducción significativa de los tiempos de traslado de contenedores entre América del Sur y Asia, avances tecnológicos importantes y una ubicación geográficamente estratégica que permitan generar ahorros en gastos, sí podría afectar la industria portuaria y comercio exterior de Chile. En especial, un puerto como este generaría una disminución de la demanda de puertos chilenos y generaría una presión a mejorar las tecnologías y generar acuerdos logísticos que permitan mantener su competitividad en el mercado. Cuánto afectará el mercado exterior chileno dependerá de cómo, y qué tan rápido pueda reaccionar Chile a los cambios de las dinámicas de la industria portuaria, adaptando nuevas tecnologías y mejorando infraestructura”.

 
El puerto será automatizado tanto en el manejo de las grúas como de los camiones. Foto: Asociación Peruana de Agentes Marítimos

Una visión optimista y desafiante para los puertos nacionales

Para Raúl Oberreuter, Ingeniero Civil en Obras Civiles de la Universidad de Santiago de Chile, (USACH), “es muy difícil que Chile deje de manejar el volumen de contenedores que exporta e importa, ya sea directamente a Asia o por Perú. pensarla pregunta que surge es, ¿los puertos van a dejar de ganar? La carga tiene que llegar igual, las cerezas seguirán su camino a China, el vino se distribuirá al resto del mundo, al igual que los carozos, la madera, la celulosa entre otros productos de exportación”.

A su juicio lo que hay que evaluar es si van a llegar barcos más grandes, considerando que ya se reciben naves de 366 metros de eslora. “A los barcos de mayor tamaño no les interesa llegar a un solo puerto. Así como me gusta hablar sobre el futuro, también hay que hablar sobre los hechos. El hecho es que va a haber un megapuerto, pero primero debemos observar cómo funciona, esperar su evolución, observar la redistribución de cargas entre Callao y Chancay y monitorear la logística marítima de la costa pacífico-sudamericana. Entonces Chancay no es una amenaza, es una incertidumbre que debe seguirse de cerca”.

Similar opinión a la de Daniella De Luca, directora académica del Centro de Desarrollo Económico Internacional de la Escuela de Negocios de la Universidad de Valparaíso, quien sostuvo que “como amenaza no lo veo porque las cargas chilenas van a seguir moviéndose por Chile y son dos millones de TEU que están asegurados y por lo tanto las naves van a seguir viniendo con viajes directos a Asia. Mi duda, y esto es un rumor que ronda en la industria, es que hay compañías grandes del retail o de la madera que estarían en conversaciones con Chancay y ahí podría haber un flujo de carga”.

La primera etapa se entregará oficialmente el próximo 14 de noviembre. Foto: Asociación Peruana de Agentes Marítimos

Para la directora de APLOG, Angélica Barría, la presencia del megapuerto de Chancay “podría ser beneficioso para ambos países, pero siempre que no nos pongamos a competir, sino que tengamos un efecto de cooperación al permitir un comercio más eficiente, más ágil con el resto de Sudamérica. También hay un desafío de infraestructura chilena porque Chancay está diseñado para atender a buques de gran tamaño, para manejar un alto volumen de cargas y esto podría presionar a Chile”.

Las expectativas de las autoridades peruanas

Cynthia Morales, representante del Consejo Consultivo en Temas Aduaneros de Perú, indicó que “creemos que va a generar mucho comercio, mucha profesionalización, industrialización del comercio, vamos a ser el primer puerto inteligente de Sudamérica. Entonces hay muchas expectativas. Tenemos una ventaja geográfica, estamos muy cerca de Asia con lo que nos ahorraríamos cerca de diez días de travesía, y hablando en frescos y congelados es un gran beneficio, incluso significaría fletes menores sobre todo para cualquier tipo de transporte marítimo”.

Por su parte, Mariela Gutarra, jefa de la Oficina de Tecnología de la Autoridad Portuaria Nacional de Perú (APN), destacó el nivel de automatización y digitalización que tendrá el megapuerto. “Hemos visto las pruebas que se han realizado con un barco de más de 40 mil contenedores con los vehículos autónomos. También habíamos hablado que para hacer un puerto inteligente necesitamos implementar las tecnologías como por ejemplo el 5G y efectivamente el megapuerto implementó esta tecnología para que los vehículos autónomos pueden estar conectados automáticamente y la operación sea mucho más rápida”.

En su opinión, “esta automatización que se está realizando hace que el puerto de Chancay sea inteligente utilizando estos vehículos autónomos y las grúas autónomas para realizar las operaciones. También se utiliza Big Data e Inteligencia Artificial para que estas operaciones sean mucho más seguras. Entonces, como podemos visualizar, cuando hablamos de puerto inteligente ya vamos avanzando”.

“Hemos iniciado etapas de condicionamiento que nos han permitido recibir naves en las que hemos recibido contenedores vacíos para hacer pruebas iniciales del equipamiento. Próximamente vamos a recibir una importante cantidad de vehículos y habrá operaciones de carga, pero todo dentro de un esquema de pruebas de la fase final de construcción que involucra probar el equipamiento con carga real”, adelantó Gonzalo Ríos, Gerente General de Cosco Shipping Ports Chancay Perú, para los días previos a la inauguración del 14 de noviembre.

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Fuente: Agenda Marítima, Martes 05 de Noviembre de 2024