Uniendo la tierra y el mar: FMSDI y el futuro del conocimiento costero

 

 

 

The maritime executive

 OGC

Cortesía de GNFMS / NOAA

Publicado el 9 de septiembre de 2025 a las 18:03 por el Dr. Ingo Simonis

Las costas son lugares de convergencia. Son donde los barcos se encuentran con los puertos, las ciudades con las mareas y donde la infraestructura humana debe coexistir con las dinámicas fuerzas naturales. También son donde nuestros sistemas de datos a menudo fallan.

En tierra, las agencias de topografía y los municipios mantienen modelos de elevación, registros catastrales y mapas de infraestructura. En el mar, las oficinas hidrográficas cartografían profundidades, corrientes y peligros. Cada una opera en su propio entorno, con sus propios estándares, sistemas de coordenadas y gobernanza. En la costa —la "cinta blanca", como la llaman algunos hidrógrafos— estos sistemas colisionan. El resultado es incertidumbre precisamente donde la claridad es más importante.

Durante siglos, los marineros se las arreglaron con cartas que terminaban en la línea de bajamar, mientras que los agrimensores cartografiaban las costas como límites estáticos. En la era del cambio climático y el comercio globalizado, estas divisiones ya no son suficientes. Las mareas de tempestad, el aumento del nivel del mar y los desplazamientos de las costas exigen modelos integrados de tierra y mar. Los puertos y el transporte marítimo requieren datos precisos para gestionar el tráfico, el dragado y la seguridad. Las comunidades costeras necesitan información precisa y compartida para planificar la resiliencia.

Esta es la historia de la iniciativa de Infraestructura Federada de Datos Espaciales Marinos (FMSDI): un esfuerzo global para conectar los mundos de la tierra y el mar a través de datos compartidos, estándares comunes y acceso federado.

El problema de la cinta blanca

La "cinta blanca" es más que una metáfora. Es la franja literal en los mapas digitales donde los modelos de elevación terrestres y las cartas batimétricas marinas no se encuentran. Esto se debe a que cada dominio utiliza diferentes sistemas de referencia vertical: nivel medio del mar en tierra, datums cartográficos en el mar. Los sistemas de coordenadas no siempre coinciden. Los levantamientos se realizan en diferentes momentos y resoluciones.

Para una autoridad portuaria, esto podría significar desconocer con exactitud dónde se necesita dragar. Para una compañía naviera, puede significar incertidumbre sobre las profundidades de aproximación seguras. Para los planificadores de emergencias, puede significar puntos ciegos en la modelización de marejadas ciclónicas. Para los gestores costeros, complica la cartografía del hábitat y la planificación de la resiliencia climática.

En resumen: los datos fragmentados crean decisiones fragmentadas.

Un enfoque federado

En lugar de construir un sistema masivo, OGC y sus socios lanzaron FMSDI en 2021 para probar un modelo federado. La premisa es simple: las agencias y los operadores deben mantener el control de sus propios datos, pero conectarlos mediante estándares abiertos para que puedan descubrirse, accederse e integrarse en tiempo real.

Para la Fase 5 en 2024, la iniciativa se había consolidado como una colaboración entre la Oficina Hidrográfica del Reino Unido, la NOAA, la Agencia Nacional de Inteligencia Geoespacial, Recursos Naturales de Canadá, la Autoridad Terrestre y la Autoridad Marítima Portuaria de Singapur, Esri, Hexagon, TCarta y otros. Los pilotos tenían dos objetivos: desarrollar las mejores prácticas para la interoperabilidad en la interfaz tierra-mar; y demostrar soluciones técnicas reales que demostraran cómo la integración puede funcionar en la práctica.

Manifestaciones que lo hicieron realidad

Los pilotos produjeron tres atractivas demostraciones tecnológicas. Compusult creó imágenes operativas unificadas que combinaban datos de elevación terrestre, batimetría y mareas. En el Solent (Reino Unido) y la bahía de Chesapeake (EE. UU.), el sistema mostró cómo se podían dirigir las embarcaciones según las condiciones actuales de las mareas y modelos topográficos y batimétricos combinados. El resultado: una navegación más segura y eficiente en entornos costeros dinámicos.

Pangaea Innovations aplicó un Sistema de Cuadrícula Global Discreta (DGGS) 4D para indexar datos en el espacio y el tiempo. Este enfoque permitió consultas directas entre conjuntos de datos terrestres y marinos sin necesidad de una armonización compleja. Para las operaciones portuarias, esto significa que los datos de infraestructura y navegación pueden analizarse conjuntamente mediante un único marco.

TCarta demostró el monitoreo satelital de la línea costera. Al vincular los vectores con los estados de las mareas, se obtuvieron actualizaciones casi en tiempo real de la ubicación real de la costa. Esto proporciona una manera escalable y rentable de mantener actualizados los modelos intermareales, una necesidad crítica a medida que el aumento del nivel del mar acelera la transformación de la línea costera.

Todas las demostraciones se basaron en las API de OGC y los estándares IHO S-100, lo que garantizó que el trabajo pudiera integrarse con los sistemas SIG y de información marina existentes.

Por qué esto es importante para el mundo marítimo

Estas demostraciones pueden parecer técnicas, pero sus implicaciones son de gran alcance:

  • Navegación y seguridad: La integración precisa tierra-mar reduce los riesgos para los buques en las aproximaciones a los puertos y en aguas congestionadas.
  • Eficiencia portuaria y logística: los datos integrados mejoran la planificación de los atracaderos, las estrategias de dragado y la gestión general del tráfico.
  • Resiliencia y adaptación climática: Los datos verticales armonizados permiten que los modelos de riesgo de mareas de tormenta e inundaciones se extiendan a lo largo del verdadero continuo tierra-mar.
  • Gestión ambiental: los conjuntos de datos integrados permiten el monitoreo de hábitats costeros, humedales y áreas marinas protegidas.
  • Seguridad y defensa: el intercambio transfronterizo de datos mejora el conocimiento de la situación en zonas intermareales disputadas o vulnerables.
  • Seguros y finanzas: conjuntos de datos confiables y autorizados respaldan los modelos de riesgo que afectan las primas de seguros y la inversión en infraestructura.

Cinco mejores prácticas surgidas del FMSDI

Los pilotos resumieron sus lecciones en cinco principios que cualquier nación u organización marítima puede adoptar:

  1. Referencia geoespacial unificada: la alineación de datos en tierra y mar elimina las discontinuidades que debilitan los modelos.
  2. Principios de datos FAIR: garantizar que los datos sean localizables, accesibles, interoperables y reutilizables favorece el descubrimiento y la automatización.
  3. Cuidado con las lagunas: llenar los vacíos de datos intermareales mediante estudios específicos o productos derivados por satélite garantiza la continuidad.
  4. Gobernanza coordinada: Marcos como IGIF-Hydro aclaran responsabilidades y reducen la duplicación entre agencias.
  5. Gestión de resolución escalable: la integración de datos de alta resolución donde sea necesario, sin perder el contexto regional, equilibra el detalle con la escala.

Impulso internacional

El FMSDI no opera de forma aislada. Se alinea con iniciativas globales como:

  • Marco Integrado de Información Geoespacial (IGIF) de UN-GGIM: una guía estratégica desarrollada por las Naciones Unidas para ayudar a los países a fortalecer su gestión de información geoespacial e infraestructura para el desarrollo sostenible.
  • IGIF-Hydro: una extensión temática del IGIF centrada específicamente en datos geoespaciales relacionados con el agua, que apoya la gestión integrada de los recursos hídricos y la toma de decisiones en todos los sectores.
  • Marco S-100 de la OHI: Modernizar la forma en que se estructuran e intercambian los datos marinos, desde la navegación hasta las mareas y las áreas marinas protegidas.
  • Iniciativas regionales en Europa, Asia y las Américas: dónde las IDE federadas se están convirtiendo en parte de la infraestructura pública digital.

Al basar su trabajo en marcos como IGIF, IGIF-Hydro y S-100, FMSDI garantiza que las soluciones probadas localmente puedan escalar internacionalmente y contribuir directamente a los objetivos globales de resiliencia, sostenibilidad y eficiencia.

Mirando hacia el futuro

La línea costera no es estática, ni tampoco lo es la iniciativa FMSDI. Las próximas fases se centrarán en:

  • Puesta en funcionamiento de servicios de transformación de datos verticales.
  • Ampliación del seguimiento satelital de la línea de costa y la batimetría.
  • Adopción más amplia de la indexación DGGS para la integración de múltiples dominios.
  • Mayor compromiso con las autoridades portuarias, los estados costeros y los operadores privados.
  • Integración de diferentes conceptos de objetos del mundo real (un faro es un obstáculo cuando estás en vuelo, una ayuda para la navegación cuando estás en un barco y posiblemente una atracción turística cuando estás en tierra).

La visión es clara: un tejido global de conjuntos de datos marinos y terrestres federados que puedan respaldar la resiliencia, la eficiencia y la innovación.

Una costa de posibilidades

La cinta blanca alguna vez representó una barrera. Hoy representa una oportunidad. Al conectar la tierra y el mar mediante enfoques federados, podemos transformar los datos fragmentados en la base para una navegación más inteligente, costas más seguras y comunidades más resilientes.

La iniciativa de la Infraestructura Federada de Datos Espaciales Marinos demuestra que los obstáculos técnicos se pueden superar, que las agencias y las empresas pueden colaborar, y que los estándares abiertos pueden ser el nexo de unión. Para el sector marítimo, esto es más que un avance técnico. Es un camino hacia una mayor confianza, eficiencia y previsión en un mundo donde la costa nunca está quieta.

El Consorcio Geoespacial Abierto (OGC) continúa coordinando este trabajo con oficinas hidrográficas, agencias espaciales, instituciones de investigación y socios industriales de todo el mundo.

El Dr. Ingo Simonis es el director de tecnología del Consorcio Geoespacial Abierto (OGC). Para obtener más información, acceder a los resultados del piloto o explorar cómo su organización puede participar en la siguiente fase, visite ogc.org o contacte directamente con el OGC para unirse al diálogo.