Agentes de la Guardia Civil del Mar acusan a sus mandos de castigarles por ´multar poco´
- Details
- Category: General
- Published on Tuesday, 18 March 2014 13:38
- Hits: 1081
FARO DE VIGO
Las bajas médicas en el servicio alcanzan ya al 90% de la plantilla - Afirman que el máximo responsable de la unidad en Pontevedra les acusó de no recaudar lo suficiente - El amarre de las lanchas "incita" la delincuencia
f. martínez | pontevedra 11.03.2014 | 01:13
Agentes de la Guardia Civil del Mar ven en el conflicto laboral surgido en esta unidad -que mantiene de baja médica al 90 por ciento de la plantilla-, una "represalia" por recaudar menos ingresos en multas que otras demarcaciones. Es la conclusión que extraen de una reciente reunión con los mandos del cuerpo, en la que el máximo responsable del servicio en Pontevedra les habría recriminado la baja recaudación de la unidad con base en Marín. "El problema de fondo es que traemos poco pescado a puerto", explica de forma gráfica un agente adscrito a esta unidad, que no quiere ser identificado para evitar represalias.
En esta denuncia coinciden las diferentes asociaciones profesionales del instituto armado, que vienen criticando una modificación de los turnos de servicio en la unidad que, a su entender, no responden a criterios lógicos.
"Esta unidad ha mantenido una trayectoria intachable durante 17 años, los agentes se conocen la costa y la flota como la palma de su mano y saben cuál es cada barco y qué hace en el mar", apunta uno de los agentes, miembro de una asociación profesional, para explicar a continuación que la imposición de los turnos de ocho horas, por orden del coronel jefe de la Comandancia (hasta ahora realizaban turnos de 24 horas para luego descansar 72), es "un castigo" que ha degenerado en el conflicto laboral y la inoperatividad del servicio.
Operativo
El operativo que tiene su base en Marín cubre las Rías Baixas entre Aguiño y la frontera con Portugal. Está integrado por medio centenar de funcionarios, que ahora se reparten en tres turnos diarios de ocho horas. Venían cumpliendo servicios de 24 horas con presencia en el mar, lo que les permitía acudir a cualquier punto de las rías en un tiempo razonable, o sencillamente desarrollar una labor presencial para prevenir la actividad delictiva. Una organización que, según explican los agentes venía resultando eficaz, hasta que a finales del pasado diciembre, el coronel jefe de Pontevedra estableció los turnos de ocho horas diarias e impuso el criterio de que las lanchas deben permanecer amarradas a puerto y dispuestas para zarpar ante cualquier contingencia.
Los portavoces de los agentes afirman que el mando está vulnerando el Manual de Servicio Marítimo que regula esta unidad especial de la Guardia Civil. En ella se establece -para el caso de las dos lanchas con las que cuenta el operativo pontevedrés-, que una de ellas debe realizar servicios de 24 horas "o más", mientras que la segunda los hará en turnos de 12 a 24 horas, pudiendo variarse en este caso "de forma ocasional", observando en todo caso las normas de operatividad establecidas para una utilización eficiente de estas embarcaciones, que según los denunciantes se están incumpliendo.
Tiempo perdido
Explican además que al margen de la "inoperatividad" de los servicios de ocho horas, con las lanchas amarradas al puerto, en cada cambios de turno se pierde unas tres horas en la revisión y puesta a punto que debe realizar cada tripulación, mientras que las cinco restantes "apenas dan para hacer nada en el mar".
En cuanto a la "poca recaudación" en multas, los agentes argumentan que un bajo número de sanciones no significa que no se hagan inspecciones. "En esta zona hay una conflictividad baja, la mayor parte de la gente sabe lo que tiene que hacer en el mar y aunque se hacen inspecciones pocas acaban en denuncia", explica uno de los agentes, quien también apela al "sentido común" por el que se ha venido rigiendo hasta ahora la relación de este cuerpo con los pescadores, marineros y deportistas de las Rías Baixas.
Respuesta oficial
Solicitada por FARO una respuesta oficial a las denuncias que desde hace semanas vienen realizando agentes y las distintas asociaciones profesionales del cuerpo, la Comandancia de la Guardia Civil de Pontevedra emitió como única respuesta, a través de un correo electrónico: "Ningún comentario o valoración sobre asuntos relacionados con el servicio".
Mientras, los funcionarios alertan de que el amarre de las lanchas tiene como peor consecuencia el incremento de la actividad delictiva. "Los delincuentes antes no sabían donde nos podían encontrar; ahora saben perfectamente que las embarcaciones están la mayor parte del tiempo paradas y, aún patrullando, saben que disponen de tres horas en cada cambio de turno en las que no vamos a estar", explican los funcionarios.

