El Gobierno de Gibraltar ha retomado los rellenos en Sandy Bay, donde tiene previsto construir un complejo turístico de lujo. Para ello ayer llegó al Peñón el carguero Hagland Boss, buque con bandera de Malta procedente del puerto de Nador (Marruecos) cargado con 3.375 toneladas de rocas. Fondeó a unos 500 metros de la cara este del peñón ayer por la mañana y varias barcazas se encargaron de transportar las piedras hasta la zona donde se levantará en el futuro el complejo denominado Capevantage.
La llegada de este buque se produce cuatro meses después de que el Fehn Mirage dejase los primeros cargamentos de piedras que llegaron al Peñón por vía marítima. Mientras una grúa descargaba las rocas en las barcazas, una patrullera de la Royal Navy navegaba a su alrededor ante la presencia del patrullero de la Armada Española Vigía, que seguía de cerca las maniobras del carguero maltés.
Curiosamente la llegada del Hagland Boss se produce después de una intensa presencia de buques de guerra de la Royal Navy en las aguas que rodean al Peñón y tras una jornada en la que las colas para pasar por la Aduana en dirección a La Línea fueron insufribles para cientos de personas coincidiendo con el fin de la jornada laboral.
Las autoridades gibraltareñas optaron el pasado mes de noviembre por transportar las rocas en barco después de que el Gobierno de España decidiera impedir el paso de camiones con áridos por la Verja en coordinación con el servicio de aduanas y la Fiscalía de Medio Ambiente, que había incoado diligencias informativas tras la denuncia interpuesta en julio por Verdemar-Ecologistas en Acción sobre la procedencia de la arena, probablemente desde la duna de Valdevaqueros. Días más tarde el departamento de Aduanas, dependiente del Ministerio de Hacienda y Administraciones Públicas, decretó prohibición del paso de camiones con piedra a Gibraltar tras recibir un escrito de la Fiscalía General del Estado a raíz de una denuncia de los armadores.
El pasado 24 de octubre llegó a la cara este de la Roca el primer cargamento de piedras a bordo del Fehn Mirage, carguero de bandera gibraltareña que portaba 2.700 toneladas de piedras de entre 300 y 1.000 kilos compradas por el Gobierno gibraltareño para continuar con los rellenos denunciados por España en la zona de Sandy Bay.
La grúas para comenzar a levantar el complejo turístico de lujo ya están instaladas en la zona cercana a Sandy Bay, por lo que todo indica que los trabajos fuera del mar no tardarán en comenzar.
En otro orden de cosas, ayer apenas se produjeron esperas para salir de Gibraltar, a diferencia de lo sucedido durante la jornada del pasado lunes, cuando fue necesario emplear hasta dos horas para cruzar la frontera tanto a pie como en vehículo. La jornada de ayer fue más tranquila y, según la Policía de Gibraltar, la espera máxima para salir de la Roca fue de 20 minutos en vehículo.


