Los barcos de altura podrán tener una tripulación mínima de ocho hombres

ONDARROA

07.01.14 - 01:23-

 

Armadores y cofradías de pescadores han aplaudido la nueva normativa para fijar tripulaciones mínimas. Destacan sobre todo la «necesaria y demandada actualización» de un reglamento con 50 años de antigüedad, «obsoleto» y que no era acorde a la «realidad actual de la flota».

Tanto los armadores como las cofradías están de acuerdo en que la nueva normativa que fija las tripulaciones mínimas de seguridad en buques y embarcaciones de pesca es beneficiosa y necesaria para el sector. Destacan, sobre todo, el obsoleto decreto anterior, que data de hace 50 años, que necesitaba amoldarse a la realidad actual de la flota al poseer una tecnología muy superior a la de entonces.

El Real Decreto del 5 de diciembre, que entrará en vigor a partir del 30 de enero y que fue publicado por el Boletín Oficial del Estado (BOE) el pasado día 31, es «un paso importante», según aseguran desde el sector de armadores, al creer que el nuevo decreto «regulariza la situación de los barcos, que con la tecnología actual no se parece en nada a lo que había en 1964».

En cuanto a la flota de gran altura y de altura, la posibilidad de reducir de diez a ocho tripulantes, «es una buena notica». «Los barcos están dotados de unos medios que antes no se tenían en la pesca y eso supone ajustar la tripulación», comenta Lage, que añade que la «Marina Mercante ya venía disponiendo asignaciones de tripulaciones mínimas y supone una actualización a la situación de hoy en día».

Por su parte, el presidente de la Federación Gallega de Cofrarías de Pescadores, Benito González, explicó que algunos patrones y armadores con los que habló se vieron «sorprendidos» ante la posibilidad de que barcos de hasta 12 metros pudieran llevar tan sólo una persona a bordo. «En todos los sitios hay gente que necesita ir solo porque el trabajo para dos no da, pero hay que mantener la seguridad por encima de todo, siempre», indica. Sin embargo, González precisa que «hay que leer la letra pequeña», puesto que «al fin y al cabo queda un poco al criterio del capitán marítimo de la zona, que dependiendo de una serie de circunstancias (medidas de seguridad mínimas estipuladas en el nuevo decreto) te va a permitir salir o no».

Por otro lado, el presidente de la Federación Provincial de Confrarías de Pescadores de Pontevedra, José Antonio Gómez, afirma que la aplicación de este Real Decreto «es algo que se venía demandando por parte del sector, puesto que la normativa anterior era muy antigua». «Hoy está todo automatizado y las tripulaciones no son tan necesarias en número como anteriormente y es como en todo ámbito de trabajo, los armadores, si pueden, ahorran personal», sentencia.

 Ayudas para inversiones

El departamento de Agricultura de la Diputación Foral de Bizkaia ha abierto el plazo para la solicitud de ayudas a las inversiones en explotaciones agrarias. La institución foral destinará 4,9 millones de euros a este programa, un 10,6% más que en el ejercicio anterior, y reforzará las líneas de apoyo a la modernización y a la instalación de jóvenes como principales objetivos.

El objetivo de las ayudas es apoyar las inversiones realizadas en las explotaciones agrarias que mejoren su rendimiento global, la sostenibilidad ambiental, la seguridad laboral, la higiene y el bienestar de los animales cumpliendo las normas comunitarias. Asimismo, pretenden contribuir al relevo generacional, facilitando la primera instalación de jóvenes agricultores. Las solicitudes podrán presentarse en el plazo de 20 días hábiles desde el día siguiente a la publicación del Decreto y hasta el 31 de enero, en la Oficina Comarcal Agraria correspondiente a la ubicación de la explotación o en Bilbao.

COMENTARIOS DE AEMC

 

 

                                             

                                                                                    "Yo solito"

 

Esta asociacion, cuyo naciiento se remonta al año 1993, no ha sido consultada en ningún momento sobre este asunto.

De haber sido consultada, habría tenido la oportunidad de señalar los problemas que entraña una redución drástica de tripulaciones en las circunstancias actuales.

El Reglamento Internacional para prevenir abordajes en la mar, no puede ser ignorado.

La ley de Prevención de Riesgos Laborales no puede quedar en papel mojado.

La temeridad no beneficia a ningún sector y menos aún al pesquero cuyo, índice de siniestralidad ha vuelto a encender las alarmas.

La flota pesquera en las costas españolas presenta unas características muy dispares. Las faenas de pesca siguen entrañando un alto riesgo. 

La tecnología incorporda en el puente de mando es en muchos casos desmesurada, mientras que las operaciones sobre cubierta están lejos aún de cumplir unos mínimos de seguridad razonables.

Son muchos los pesqueros que navegan con más personas que las autorizadas oficialmente. Las razones de tal contrasentido, quizás radiquen en conseguir unas condiciones de precariedad que el armador utiliza a su conveniencia.

De cualquier modo los resultados son bien elocuentes.

La Voz de Galicia

El «Papín» es el cuarto pesquero destrozado en solo tres meses

Los profesionales no recuerdan un año con tantos accidentes seguidos

J. V. Lado

 14 de diciembre de 2013  05:00

El Playa Destorde sufrió daños graves en el casco. casal

 Los tripulantes del Laberco fueron rescatados. alvela

 Izado del Garea en el puerto de Corcubión. m. rodríguez

 El Segundo Hermanos Papín minutos antes de acabar hecho astillas contra las rocas. marcos rodríguez

La historia del naufragio de pesqueros en la Costa da Morte es prácticamente inabarcable y hubo años mucho peores que este con numerosas víctimas, pero los marineros consultados no recuerdan tal como acumulación de accidentes -todos por fortuna sin daños personales- en tan poco espacio de tiempo como ha ocurrido en los últimos meses del 2013.

Desde el pasado mes de septiembre se han perdido o han quedado prácticamente irrecuperables cuatro barcos, el último este mismo jueves, el Segundo Hermanos Papín, que quedó hecho añicos contra las rocas de Punta Finsín, a medio camino entre O Ézaro y Gures.

Armar desde cero un barco de 13,5 metros de eslora como este, con instrumentos incluidos, supera ampliamente los 200.000 euros, y aparte de dejar a cinco hombres en el paro complica la viabilidad de una empresa que ahora queda a merced de la póliza de seguro.

Como esta, otras tres tripulaciones, la del Laberco, hundido en los bajos de Meixido el día 4 de septiembre, la del Playa Destorde dañado el día 9 y la del Garea encallado en Cabo Cee el día 26 del mismo mes.

Muchos profesionales, incluidos alguno de los afectados como el armador del Laberco, Juan Bautista Louzán, ven los excesivos riesgos que tienen que asumir, debido a la precariedad del sector, como la causa fundamental de tanto aumento de la siniestralidad.

Sin embargo, no todos opinan igual. El expatrón mayor de Muxía, Javier Sar, cree que en su profesión los riesgos están ahí cada vez que salen al mar. «Trabállase moitas veces ao límite e eles [los tripulantes del Papín] seguro que faenaron no mesmo sitio unha chea de días antes e máis nunca lles pasou nada», afirma Sar, que atribuye los siniestros a la pura mala suerte que se presenta en determinados momentos y que es imposible de predecir, por lo que únicamente se congratula de que los compañeros tuviesen la pericia suficiente para salvarse y que no hubiese víctimas.

 La mejora en las condiciones de seguridad -los cinco marineros llevaban los chalecos puestos cuando saltaron a las rocas- han contribuido a reducir la gravedad de los siniestros pero desde el sector insisten en que esas mejoras no van acompañadas del trato pertinente por parte de la Administración. Se quejan del coste abusivo de los remolques, cuyas tarifas se han incrementado de manera sensible recientemente, lo que podría suponer, llegado el momento, un riesgo añadido en caso de emergencia.