La soledad del acusado López Sors

La soledad del acusado López Sors

El único cargo implicado en el «Prestige» protesta por la «falta de atención» del Gobierno al no pagarle los gastos de 8 meses de juicio e insinúa que en el accidente siguió instrucciones

Escrito por:

pablo gonzález

redacción / la voz 16 de octubre de 2013 GMT

Cargó en solitario con la decisión de alejar el Prestige y ahora espera más solo que nunca la sentencia, prevista para la primera quincena de noviembre. José Luis López Sors, director general de la Marina Mercante en el Gobierno de Aznar del que Mariano Rajoy era vicepresidente, no se siente arropado por un Ejecutivo que, por otra parte, es del mismo color que aquel que avaló el alejamiento del petrolero como una estrategia defensiva legítima. En un escrito remitido el pasado 29 de mayo al secretario de Estado de Infraestructuras del Ministerio de Fomento, Rafael Catalá, López Sors, jubilado ya como miembro del cuerpo de ingenieros navales del Estado, le recrimina «la falta de atención que estoy recibiendo de este ministerio».

El motivo de la protesta del exresponsable de Marina Mercante es aparentemente económico, aunque eso es solo la punta del iceberg. Sí es verdad que recrimina que desde el 1 de octubre del 2012 -el juicio finalizó en la segunda semana de julio del 2013- estuvo «corriendo con todos los gastos» de manutención, viajes y estancia en A Coruña, pues, aunque López Sors es de origen gallego, su domicilio familiar está en Madrid.

Pero en el fondo de la protesta, revestida de reclamación económica, hay mucho más. «Se ha visto muy solo en un juicio muy largo y eso aumentó el sentimiento de cabeza de turco. Él asumió todo el peso de la decisión y ahora tiene la sensación de que los suyos le han abandonado», comenta una persona que trabajó codo con codo con él.

El primer párrafo de la carta, de hecho, contradice de alguna manera la estrategia que él y la Abogacía del Estado siguieron durante la vista. López Sors nunca apuntó hacia arriba en la cadena de mando respecto a la decisión de enviar al petrolero a alta mar. Ni hacia el exsubsecretario de Fomento, Adolfo Menéndez -que ni siquiera fue citado-, ni hacia el que era entonces ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, que sí declaró como testigo. Pero en la carta explica que está acusado por haber intervenido en la gestión del accidente del Prestige como director general de la Marina Mercante, «en defensa de los intereses generales del Estado, siguiendo las instrucciones recibidas del Gobierno a través de los órganos directivos del Ministerio de Fomento». Si efectivamente López Sors quiso decir lo que dice en este párrafo, su escrito al secretario de Estado va más allá de una mera reclamación económica. Estaría reconociendo que fue un eslabón inferior en la cadena de mando a la hora de tomar las decisiones. Quizás esto explicaría las declaraciones del presidente de la sala, Juan Luis Pía, quien al terminar el juicio admitió que faltaban responsables en el banquillo.

Esa sensación de soledad frente al tribunal se refleja en sus halagos a los letrados de la Administración, en contraste con lo que denomina «otras instancias». «Debo decirle -asegura en la carta- que el trabajo de la Abogacía del Estado está siendo magnífico, incluso con la notoria falta de ayuda y comprensión por parte de otras instancias, por lo que en caso de éxito, como espero, todo el reconocimiento para ellos será escaso».

«Sin justificantes»

López Sors asegura que sus desembolsos se los abonaron durante la preparación del juicio, desde junio a septiembre, a cargo de Salvamento Marítimo. Después, ni un euro para los «cuantiosos gastos» que soportó durante la vista y que perjudicaron sus «escasos ingresos como jubilado». Asegura que hay un compromiso incumplido para abonarlos. Desde Fomento se aduce que esos gastos no fueron justificados en ningún momento. López Sors cree que solo hay que aplicar un baremo.

 jueves, 22 de noviembre de 2012

 

Principio del formulario

Galicia: López Sors exculpa a Álvarez-Cascos

Escrito por:

EFE

22 de noviembre de 2012 12:09GMT

José Luis López Sors ha exculpado al entonces ministro de Fomento, Francisco Álvarez-Cascos, de la decisión de «separar el barco de la costa», una «consigna» transmitida en la tarde del 13 de noviembre.

En ese momento, ha precisado López Sors, la información con la que contaba provenía, a través del capitán marítimo de A Coruña, Ángel del Real, del propio capitán del Prestige, Apostolos Mangouras, quien advirtió de que el barco tenía una escora pronunciada de 25-30 grados por lo que existía un «serio peligro de hundimiento», y reclamó de forma «angustiosa» el rescate de la tripulación.

Sin más constatación de la situación, ha explicado López Sors, su primer objetivo es «priorizar» el rescate de la tripulación y «anticipar» la respuesta de los equipos de salvamento para evitar que el «peor de los escenarios», que el barco petrolero embarrancase y provocase una marea negra.

«El mayor riesgo era que el buque embarrancase», ha recalcado el exdirector de la Marina Mercante.

En ese momento, ha relatado, ordenó que el Prestige fuese remolcado a 30 millas de la costa, alejado de la vía de tráfico marítimo, para que allí fuese recogido por la empresa salvadora, Smit Salvage, contratada por los armadores.

«Sí, cogerlo y llevarlo para fuera, esa era la consigna. Es una putada que las personas hayan abandonado el barco. El helicóptero no tiene por qué empezar a recoger las balsas», afirmó entonces López Sors en una grabación que consta en el sumario y que ha recordado esta mañana el abogado de Nunca Máis.

Esta decisión fue tomada por López Sors, quien ha evidenciado falta de conocimiento en materia de navegación, en ejercicio de sus competencias y transmitida a su superior inmediato, el subsecretario del ministerio de Fomento, Adolfo Menéndez, según el abogado.

«Informé de lo que estábamos haciendo y supongo que les pareció bien», ha recordado López Sors. «Yo no hablaba habitualmente con el ministro», ha añadido, aunque ha precisado que éste sí le llamó en varias ocasiones posteriormente durante la crisis.

 

La Opinión A Coruña

¿En qué quedamos?

antón luaces 03.10.2013 | 02:56

El ingeniero naval y exdirector general de la Marina Mercante, José Luis López-Sors, único representante de la Administración Marítima española imputado en el caso del petrolero Prestige y la catástrofe generada por el vertido y posterior marea negra consecuencia del hundimiento del buque, actuó en el caso "siguiendo las instrucciones recibidas del Gobierno a través de los órganos directivos del Ministerio de Fomento".

Así lo señala el propio López-Sors en un escrito del pasado mes de mayo dirigido al Secretario de estado de Infraestructuras, Transporte y Vivienda; Rafael Catalá, quien explica que está recibiendo "falta de atención" del Ministerio de Fomento "como consecuencia de la celebración de la vista oral que se está siguiendo por razón del siniestro del B/T Prestige, al estar acusado de haber intervenido en el mismo, domo Director General de la Marina Mercante, en defensa de los intereses generales del estado, siguiendo las instrucciones recibidas del Gobierno a través de los órganos directivos del Ministerio de Fomento".

En sus declaraciones iniciales, ratificadas posteriormente en distintas oportunidades, el exdirector general de la Marina Mercante aseguraba haber actuado por propia iniciativa, sin que nadie dirigiese -excepto él mismo- las operaciones de alejamiento del Prestige.

Reconocer ahora, y por escrito, que sus intervenciones tuvieron que ver con las "instrucciones recibidas del Gobierno", ha llevado ya a algunas de las organizaciones personadas como parte en el juicio del Prestige, a sopesar la posible presentación de una solicitud de anulación de lo hasta ahora actuado por un presunto perjurio en las declaraciones de López-Sors.

En su escrito al secretario de Estado, López-Sors lamenta la "notoria falta de ayuda y comprensión por parte de otras instancias", al tiempo que califica de "magnífico el trabajo de la Abogacía del estado. Aclara también que está "plenamente dedicado a conseguir" su completa absolución y con ella "la del Estado, por cuanto en el procedimiento penal que se sigue se solicita a los acusados. "entre ellos al Estado a través de mi persona -aclara-, una responsabilidad civil que supera la cifra de cuatro mil cuatrocientos millones de euros", por lo que, en caso de éxito, "como espero", añade, todo el reconocimiento para ellos (la Abogacia del estado) "será escaso".

La Ley de Enjuiciamiento Criminal obliga a López-Sors a asistir "como acusado" a cada una de las sesiones de la vista, y si bien reconoce que Sasemar ha "liquidado convenientemente" los gastos originados por la dedicación del exdirector general "al estudio de la causa y asistencia a la Abogacía del Estado", desde el 1º de octubre de 2012, es el propio López-Sors el que corre -dice- con todos los gastos que suponen "mi asistencia a la vista y colaboración con la Abogacía del Estado". Gastos, significa que son los de "alojamiento en A Coruña (SIC), gastos de estancia, viajes y desplazamientos...".

Indica que "la única alternativa" para compensarle de los "cuantiosos gastos que estoy soportando", sería dar cumplimiento "al compromiso que Sasemar asumió" con él.

Fuentes del Ministerio de Fomento han asegurado que no existe ningún tipo de acuerdo entre Sasemar y López-Sors y que ignoran la existencia de que se haya realizado algún abono por parte de Sasemar para compensar los gatos generados por la defensa de López-Sors.