El Ministerio de Defensa compra un velero de regatas para Felipe VI por un millón de euros
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- Published on Friday, 13 March 2026 19:48
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EL DIA
El Vesper, el último velero de regatas que ganó la Copa del Rey en Palma, se encuentra en España pasando sus últimas comprobaciones
El nuevo velero de la Armada que usará a partir de ahora Felipe VI en la Copa del Rey de Vela de 2025, que ganó / Copa del Rey Mapfre
Miguel Vicens
Palma13 MAR 2026 7:26
A la tercera, la vencida. El Ministerio de Defensa, a través de la Jefatura de Apoyo Logístico de la Armada, ha adjudicado a la empresa catalana David Mas Yatch Equipment S.L, radicada en el puerto deportivo de El Masnou, en Barcelona, la adquisición de un velero de "altas prestaciones" para la formación y adiestramiento de oficiales de marina y su ocasional utilización en regatas del tipo ORC, como la Palma Vela o la Copa del Rey de Vela, que se disputan en la bahía de Palma, organizadas ambas por el Real Club Náutico de Palma.
Como velero más avanzado de la Comisión Naval de Regatas de la Armada, cuya actual flota supera los 20 años de antigüedad, principal argumento de Defensa para comprar la nueva unidad de competición, el velero de regatas sustituirá al Aifos en el que navega el rey Felipe VI desde sus años de Príncipe de Asturias, principalmente en la Copa del Rey.
Además, la empresa adjudicataria, que recibió el encargo oficial de la Armada el pasado 27 de febrero, ya ha adquirido para cumplir con el contrato un velero de 52 pies de eslora que, precisamente, el año pasado ganó la Copa del Rey de vela, ha confirmado el CEO de la empresa, David Mas. El Vesper, que así se denomina, es un monocasco de altas prestaciones de 15,43 metros de eslora, 4,43 de manga y 3,80 de calado que puede participar en competiciones ORC e IRC, tal como exigen las bases del concurso, y que, además, es el actual campeón de la Copa del Rey de Vela, donde compitió con el equipo estadounidense de David Team en el verano de 2025, mientras que el viejo Aifos, con don Felipe a la caña, solo pudo ser sexto, pese a las modificaciones para que siguiera siendo competitivo pese a sus dos décadas de actividad y tras romper el mástil en la regata anterior que organiza el Real Club Náutico de Palma, la Palma Vela, disputada entre el 24 de abril y el 4 de mayo de 2025.
El Rey Felipe VI embarca en el Aifos de la Armada el 27 de julio de 2025 en la estación naval de Portopí. / Raul Terrel/Europa Press
Según detalla David Mas, el Vesper, adquirido a David Team, de Newport Beach, California, se llamaba originalmente Quantum y llevaba cinco años compitiendo en Estados Unidos después de transitar, tras una pequeña modificación, de las clases TP52 a la GL52 actual y dar el salto en 2025 a las regatas del Mediterráneo. "Es todavía un barco muy puntero con muchas posibilidades. Y ahora estamos poniéndolo a punto y realizando todas las comprobaciones para que se ajuste a los pliegos y el velero pueda debutar lo antes posible, no sé todavía si en la próxima edición de la Palma Vela ( 25 de abril y el 4 de mayo) o en la Copa del Rey (del 1 al 8 de agosto).
De hecho el propio Felipe VI pudo conocer de cerca el velero Vesper casi medio año antes de la convocatoria del concurso y su adquisición, cuando tras el final de la pasada edición de la Copa del Rey se acercó a la embarcación para felicitar a la tripulación ganadora capitaneada por David Team.
Pese a tratarse de un barco usado, la Armada tenía muy claro que debía ser un velero de competición de primera fila. Y exigió que fuera "un monocasco de aproximadamente 52 pies de eslora y 4,43 metros de manga máxima, diseñado y optimizado para el adiestramiento avanzado", subrayó en el pliego de prescripciones técnicas. Y añadió: "El diseño de la embarcación deberá corresponder a una unidad concebida para el empleo como plataforma de instrucción y adiestramiento avanzado y, ocasionalmente, poder integrarse en eventos tipo ORC", es decir, en regatas de alta competición, ofreciendo "un elevado potencial de rendimiento a vela, principalmente concebido para navegaciones barlovento/sotavento".
El Ministerio de Defensa especificó, además, que debía tratarse de "un casco construido en fibra de carbono" y apéndices de última generación, como "una orza optimizada para ORC (regatas de tiempo compensado) con no más de tres años de antigüedad". Además, señaló que tanto el mástil como la botavara también debían estar diseñados y construidos en fibra de carbono, al igual que la jarcia, con un plano vélico de 445 metros cuadrados, con especificaciones concretas para la vela mayor, cuatro génovas, tres asimétricos -entre ellos un spi-, un código cero y una trinqueta de spi. Añadió, igualmente, especificaciones para la cubierta y el instrumental de maniobras, la motorización y los sistemas de navegación, lo que situó el perfil del velero que pretende adquirir Defensa como un barco de competición de primera línea.
Los dos intentos precedentes de la Armada para comprar el nuevo Aifos
Con anterioridad, la Armada había intentado adquirir en dos ocasiones un velero de altas prestaciones para uso del Rey Felipe VI en las regatas, aunque ligado a la Comisión Naval de Regatas. En 2019, la Armada suscribió ese año un acuerdo con los exclusivos astilleros finlandeses Swan que contemplaba la cesión de una unidad Swan 50 Club durante dos años, con un coste global de un millón de euros y una opción de compra al tercer año. Sin embargo, los recortes obligados por la pandemia y la exigencia de austeridad que en ese momento dictó la Casa del Rey frustraron los planes, y se optó por devolver el exclusivo velero.
Operarios desmontan los muros perimetrales del hangar del Fortuna en la base naval de Portopí / Miguel Vicens
En 2023, la Armada volvió a licitar la adquisición de un nuevo barco de regatas, con un coste, en esa ocasión, de 1,8 millones de euros y un periodo de construcción de ocho meses para un buque de 50 pies, 4,70 metros de manga. Sin embargo, dos meses después de la licitación, en septiembre de 2023, el Gobierno tumbó la inversión prevista por el Ministerio de Defensa. Y lo hizo después de una pregunta parlamentaria del PNV al Gobierno, formulada a través de su portavoz Aitor Esteban, tras publicar este diario una información sobre la licitación del barco.
El proceso de compra del velero ha coincidido con la reparación que ha realizado la Armada en Palma del antiguo hangar del yate real Fortuna, en la base naval de Portopí, lo que ha supuesto una inversión de 88.540 euros públicos. La instalación quedó en desuso hace once años, cuando el Rey Juan Carlos renunció al yate real regalado por un grupo de 22 empresarios mallorquines y ahora podría encontrar una nueva función como hangar del nuevo velero. El viejo Aifos ha pasado todo el invierno en la misma estación naval de Portopí, en dique seco, a la intemperie y desarbolado.
COMENTARIOS DE AEMC
Estamos en marzo de 2026. 16 barcos civiles han sido atacados en aguas del estrecho de Ormuz. Alguno de ellos se ha convertido en auténtico infierno. Los marinos civiles que han conseguido salvar sus vidas no olvidaran jamás la experiencia.
Mientras la navegación por el Golfo Pérsico se convierte en una actividad de alto riesgo, el ministerio español de Defensa, que no tiene competencias ni sobre la Marina de Recreo ni la Deportiva, se dedica a comprar un yate de alta competición para su majestad el Rey. Un millón de euros.
El yate también será utilizado para la formación y adiestramiento de oficiales de marina. Se refiere, claro está, a la Marina militar.
Los marinos civiles no tienen aún un buque escuela, como otros países europeos.
En España hay una Marina Española, que está integrada por la Marina Civil y la Marina Militar. Tan importante la una como la otra.Sin embargo, España sigue instalada mentalmente en los conceptos navales del franquismo y de la monarquía borbónica. Felipe González decidió en los años noventa, del siglo pasado, abortar el tránsito de la Marina Civil, secuestrada y militarizada por el franquismo a una Marina Civil desmilitarizada y libre de tutelas predemocráticas. Lamentablemente, el bipartidismo dominante ha mantenido el aberrante modelo que ha llevado a la Marina Civil española a la ruinosa situación en la que se encuentra actualmente. En pleno clima de amenazas y conflictos bélicos, España carece una flota mínima para cubrir sus necesidades estratégicas. La flota pesquera artesanal es vieja, tecnológicamente obsoleta y operativamente peligrosa.
Pedro Sánchez, al que no se le pueden negar virtudes políticas y éxitos en otros campos, en el ámbito de la Marina Civil continúa a la deriva, y todo apunta a que con las reformas previstas hipotecará aún más el futuro de la Marina Civil española para las próximas décadas.
España pierde actualmente miles de millones de euros en fletes pagados a buques y marinos extranjeros.
Por su parte la oposición, coherente con su pasado y sus nostalgias del franquismo, guarda coherente silencio.
Los medios de comunicación, salvo excepciones, se mantienen ausentes.
España, una, grande y de secano.

