La empresa armadora del buque Villa de Pitanxo, el Grupo Nores, asegura que el informe elaborado por los peritos judiciales sobre el naufragio del barco en Terranova (Canadá) incurre en "graves errores técnicos".
En un comunicado, AMYA Abogados, el bufete que representa a la armadora, achaca esos errores a su "falta de familiarización" con la maniobra pesquera, acusándoles de que "aventuran" sus conclusiones "con apoyo en testimonios de parte interesada".
El informe de los peritos designados por la Audiencia Nacional apunta a un "error humano" del patrón al mando durante la operación de virada del aparejo, que concretan en una mala gestión por su parte de la maniobra tendente a "desembarrar" el aparejo del fondo.
Pero los abogados de la armadora sostienen que este embarre "lo dan los peritos por supuesto" y lo basan "exclusivamente" en la declaración del Samuel Kwesi, el marinero ghanés que sobrevivió al naufragio junto con el patrón, Juan Padín, y su sobrino, Eduardo Rial.
Sin embargo, según la representación legal de la armadora, las imágenes de la inspección submarina del Villa de Pitanxo "muestran claramente que el aparejo no está embarrado" y afirman que "no hay que ser técnico para poder determinar que si no hay evidencias de que la red estuviese arrastrando, mal se puede producir un embarre".
Según estos letrados, los peritos que están analizando el informe por parte de la defensa de la armadora "están perplejos con la falta de base de esta parte del informe" y señalan que la suposición de estos expertos "no es siquiera consistente con el relato de Samuel".
Además, defienden que el embarre es también "incompatible" con las últimas velocidades y las posiciones de la caja azul y del AIS, que muestran una velocidad de deriva compatible con una parada de la máquina, que es la versión del patrón y de la armadora del barco.
Los abogados del Grupo Nores aseguran, por otra parte, que es "radicalmente falso" que el buque eludiera la inspección de Capitanía antes de zarpar hacia Terranova, que no se respetasen los descansos reglamentarios a bordo o que no se hiciesen ejercicios de abandono.
"Todos esos errores, y muchos más que contiene el informe, están siendo analizados y serán puestos de evidencia por varios técnicos con conocimientos de maniobra pesquera", avanzan desde AMYA Abogados, que mantienen que existe "constancia rotunda" de que Samuel "mintió en sus sucesivos relatos de hechos".
Este informe técnico, apunta el bufete, "debe de ser tratado con mucha cautela", puesto que en investigaciones similares llegaron a "conclusiones incorrectas y sorprendentes", siendo rechazados por los tribunales en "casos importantes" ante los "graves errores" que contenían.
Con respecto a la hipótesis del error humano del patrón, "aun careciendo de base", los abogados del Grupo Nores señalan que "criminalizar a un patrón porque hubiese podido cometer un error en la gestión de una maniobra no resulta muy justificado".
"Todo el mundo parece olvidar los dos golpes de mar relatados por los tres supervivientes a su llegada a puerto, determinantes para que el buque perdiese su estabilidad tras la parada del motor", afean los abogados.
Peritos dudan también de la versión del patrón del Pitanxo sobre cómo se soltó la segunda balsa salvavidas
Por otra parte, el informe pericial elaborado por la Comisión Permanente de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (CIAIM), entregado esta semana a la Audiencia Nacional, recoge las dudas de los expertos sobre si la segunda balsa salvavidas del pesquero gallego Villa de Pitanxo se liberó sola o manualmente, pero concluye que en ella "no embarcó ningún marinero".
Así se desprende de dicho documento, al que ha tenido acceso Europa Press, y en el cual los profesionales relatan detalladamente cómo se encontraron tanto la primera balsa, en la que viajaban los tres supervivientes del naufragio, como la segunda, que apareció vacía.
En concreto, el análisis del primer bote corroboraría la versión de los marineros, que explicaron que la balsa se hinchó sobre el barco. Así, se observan roces con restos de pintura blanca del casco del buque. Además, tiene un desgarro en el suelo, lo que habría hecho que entrase agua en su interior, como relataron también los supervivientes.
Sin embargo, en el caso de la segunda balsa encontrada, el capitán del Pitanxo e investigado como presunto autor de 21 homicidios por imprudencia, Juan Padín, siempre defendió que, cuando dio la orden de abandonar el barco, fue él a ayudar a hinchar y arribar este bote, dejando encargado del mismo al primer oficial, para después ir a soltar la otra balsa, en la que se montó.
No obstante, ahora los peritos dudan de si este salvavidas fue desenganchado de forma manual o si se soltó solo del Pitanxo cuando el barco se hundió.
No se usó el kit de supervivencia
Para explicar este cuestionamiento, en primer lugar los expertos indican que el suelo de la balsa está "completo" y en él no se aprecia desgaste o uso, a diferencia del otro bote que sí fue utilizado. Asimismo, todos los elementos del kit de supervivencia están completos y no presentan signos de uso.
Haciendo uso de las imágenes grabadas del pecio, después de que en mayo de 2023 un robot bajase al mismo para inspeccionarlo, los profesionales indican que no se aprecia en las mismas el gancho pelícano en el barco, el cual estaría de haberse liberado la balsa de forma manual. También reconocen que, dado al ángulo de la imagen, tampoco se puede llegar a apreciar si está el grillete con el enlace débil roto o no.
"Lo que sí se puede apreciar es que el larguero de la cuna se ha doblado hacia arriba y tiene la pintura levantada, síntoma de que algo ha ejercido una fuerza extraordinaria hacia arriba, probablemente la balsa. También se observa que la cadena superior ha sido retirada o ha saltado, mientras que la cadena inferior sigue en su sitio", añaden.
Por todo ello, y a falta de más elementos probatorios, concluyen que "resulta difícil" establecer sin género de duda si la balsa de babor saltó sola debido al hundimiento del buque o si alguien la liberó manualmente.
"Sí se puede confirmar, sin embargo, que a bordo de esa balsa no embarcó ningún tripulante", sentencian los peritos en el informe.
El documento también se refiere a los trajes de supervivencia que había en el buque. Aunque sí asegura que había hasta 34, un número superior a los 24 marineros que viajaban en el Pitanxo, también explica que los tripulantes no fueron informados sobre qué traje les correspondía ni estaban familiarizados con su uso porque "no realizaron ningún ejercicio de abandono de buque".
No tenían conocimiento de todas las ubicaciones en las que había trajes disponibles por falta de información en el plano de salvamento", destacan los peritos, poniendo el foco en que tampoco hay constancia de que se siguiese un programa de mantenimiento planificado de los trajes conforme a las instrucciones de los fabricantes.
"Por el contrario, hay evidencia de que se simulaba que su mantenimiento se realizaba en una instalación apropiada en tierra", concluyen.
COMENTARIOS DE AEMC
Lamentable.
El ministerio de Transportes y Movilidad sostenible no debe consentir el espectáculo que está ofreciendo la CIAIM en el caso VILLA DE PITANXO
Es hora de enfrentarse a la realidad.
Es hora de decir la verdad y toda la verdad
Es hora de mirarse al espejo-
¿El patrón y solamente el patrón?
¿Seguro que sólo el patrón? o habrá mucho más.
La Seguridad de la Vida Humana en la mar, va mucho más allá. Empieza en otros despachos.


