Torres más altas se vieron caer
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- Published on Tuesday, 31 October 2023 21:30
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Torre de CSS El Musel
Bien podría ser el icono de corrupción y viaje al pasado.
AEMC
El 30 de septiembre de 1993 se inauguraba la que sería la Torre de control de tráfico marítimo y sede de la capitanía marítima de Gijón. La espectacular torre de 15 plantas se construyó sobre el relleno de un viejo muelle pesquero, justamente en el arranque del actual espigón II.
Construir sobre un relleno
El encargado del proyecto fue el arquitecto, Luís Serrano Castañer y la empresa adjudicataria de la construcción fue una UTE formada por FERPI- Peninsular de Contratas S.A.
El coste de la obra civil fue de alrededor de unos 400 millones de pesetas (2.400.000 €) a los que habría que sumar el coste de los redares y demás equipamientos técnicos del Centro de Control de Tráfico Marítimo y la de la Capitanía Marítima, que ocupa las plantas inferiores.
En el solar sobre el que se construyó, se reservó también un espacio para un construir un helipuerto, que resultó técnicamente inviable por obvias razones.
Sustitución de un proyecto anterior
La torre instalada en Gijón vino a sustituir el proyecto diseñado por el anterior director general de la Marina Mercante, el gijonés, José Antonio Madiedo Acosta,que fue el creador del Primer Plan Nacional Salvamento. Un plan totalmente pionero en Europa, en el que se incluía la dotación de medios de Salvamento y Lucha contra la contaminación en las costas españolas y la creación de varias torres de control de tráfico marítimo.
El proyecto diseñado por José A. Madiedo en 1986, tenía un coste muy inferior y un mayor campo de acción, puesto que situaba la torre principal en el cabo de Peñas y se completaba con dos repetidores, uno instalado en la boca del puerto de Avilés, con el fin de dar cobertura tanto a la zona de recalada de aquel puerto, como a la navegación y a la estancia de buques en el interior de ría avilesina. En el cabo de Torres, se ubicaría otro repetidor, que cubriría perfectamente la zona de recalada, el fondeadero y el conjunto de las dársenas del puerto de El Musel.
El capitán Albino
Para estudiar sobre el terreno la viabilidad del proyecto y formular, si fuese necesarias nuevas propuestas sobre el posible aprovechamiento de los edificios existentes y, en su caso la construcción de otros de nueva planta, se comisionó al funcionario capitán Albino García Flórez, una persona vinculada la Dirección General de la Marina Mercante, que contaba con una larga trayectoria en la mar como capitán y una labor administrativa ejemplar. Albino, durante su estancia en Asturias, desplegó una gran actividad en la zona de Cabo de Peñas, Avilés y Gijón. Concluida su misión, presentó los primeros croquis y una extensa memoria justificando el nuevo proyecto, cuya unidad central se situaba en Cabo de Peñas, pero, al producirse el relevo al frente de la DGMM, el trabajo del capitán Albino fue totalmente desechado.
Por otra parte, el director general de la Marina Mercante, José Antonio Madiedo también había propuesto la construcción de un edificio moderno y bien equipado en el puerto de El Musel, que sería destinado a ser la base del servicio de practicaje y los equipos de salvamento de Cruz Roja.
Un alarde arquitectónico en El Musel
No cabe duda que la torre construida en El Musel por Rafael Lobeto, en su etapa como director general de la Marina Mercante, era como edificio mucho más espectacular y políticamente más rentable. Ni que decir tiene que el entonces alcalde de Gijón, Vicente Álvarez Areces, apoyó decididamente este último proyecto.
Inauguración Real.
La torre, aunque ya había entrado en funcionamiento meses antes, fue inaugurada oficialmente el jueves treinta de septiembre de 1993.
Su Majestad el rey de España, Juan Carlos I, fue la estrella del acto de inauguración de la nueva torre y estuvo acompañado en aquel acto por José Borrell, a la sazón ministro de Obras Públicas, Transporte y Medio Ambiente, ya que la Dirección General de la Marina Mercante, dependía entonces de su ministerio.
No pagaban la energía eléctrica
Como anécdota muy significativa, hay que recordar que los funcionarios operarios de la torre, desde semanas antes de la inauguración, se vieron forzados a subir, peldaño a peldaño, la escalera exterior que les conducía desde la planta baja a su puesto de trabajo en la última planta, porque se había agotado el presupuesto para pagar la energía eléctrica que requerían los ascensores.
¿Dónde había a parar el dinero?
- no se sabe
Naturalmente, Su Majestad y el ministro Borrell y el resto de la autoridades e invitados a la inauguración no iban a escalar peldaño a peldaño hasta el último piso, por lo que fue la Autoridad Portuaria de Gijón la encargada de pagar las facturas pendientes de la energía eléctrica y evitar de ese modo un bochornoso espectáculo.
Un edificio enfermo y cargado de problemas.
La vida de la torre, como edifico, ha sido siempre un tanto tortuosa, porque pronto aparecieron las grietas y problemas estructurales.
La oxidación fue afectando visiblemente a las partes metálicas. Las puertas de cristal se quebraron varias veces. El mantenimiento de los ascensores, instalados por el exterior del edificio en un ambiente salino fue siempre muy elevado.
SASEMAR, que era y es el organismo administrativo del que depende la torre, ha tenido que abordar grandes y costosas reparaciones, a pesar de tratarse de un edificio relativamente nuevo.
Una capitanía ciega
La sede de Capitanía Marítima, que estaba instalada en la planta baja de aquel edificio, levantado en el corazón del puerto de El Musel, era una planta totalmente ciega. Desde los despachos no se veía lo que ocurría en el puerto. Algo inaudito. Si alguien, incluido el capitán marítimo, quería ver lo que ocurría en el recinto portuario, tenía que tomarse la molestia de salir del edificio, porque desde el interior era imposible ver los muelles.
Traslado forzoso
En septiembre de 2019 SASEMAR decido trasladar desde El Musel al Centro de Seguridad Marítima de Veranes, situado a varios kilómetros de distancia los equipos de control de la torre de El Musel.
Demolición parcial de la torre de El Musel
Actualmente la torre está rodeada de vallas y una red protectora de grandes dimensiones, que envuelve y protege una de las plantas altas de la misma. Se trata de evitar desprendimientos peligrosos.
Traslado de sede
La sede capitanía marítima ya tiene una nueva dirección.
Los medios han dado un trato muy somero a este asunto.
Reparaciones costosas
Pocos años de su desahucio, parece ser que definitivo, la torre tuvo que ser sometida a una costosa reparación como se desprende del anuncio publicado en el BOE,
Anuncio de licitación de la Dirección General de la Marina Mercante. Objeto: Obras de reforma del edificio sede de la Capitanía Marítima de Gijón (Asturias). Expediente: 206/14.
Publicado en:
«BOE» núm. 300, de 12 de diciembre de 2014, páginas 59129 a 59130 (2 págs.)
por un importe neto: 2.202.505,63 euros. Importe total: 2.665.031,81 euros.
Huelgan los comentarios.

