La compañía propietaria de Trasmediterránea, Naviera Armas, no puede hacer frente a sus deudas y así lo ha anunciado a sus acreedores, con el objetivo de negociar un finiquito. La principal conexión de las Baleares y Canarias con la península, tiene un pasivo de 800 millones de euros, según informa El Confidencial. La compañía se ve abocada a un concurso de acreedores.
Los problemas de Naviera Armas se han agudizado con la crisis de la pandemia de la Covid-19. La caída en picado del turismo a causa de las restricciones así como de la actividad comercial de las Baleares y Canarias con la península han sido definitivas.

