La desclasificación como puerto de interés general de la dársena de Pasaia para que su titularidad pase a manos del Gobierno Vasco ha abierto una grieta entre el PNV y el PSE. Cada formación defiende una posición distinta ante una reivindicación que el Gobierno Vasco quiere negociar con su homólogo español en las conversaciones abiertas para cerrar las transferencias aún pendientes en el Estatuto de Gernika.

El objetivo del ejecutivo vasco es hacerse con la gestión del puerto para relanzarlo y situarlo en el 'top ten' de los puertos mercantes del Estado. Pero los socialistas no lo ven de esa

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