Qué es el norovirus, el causante de un posible nuevo brote en un crucero en Burdeos: sus síntomas no tienen nada que ver con el hantavirus

 

 

 

INFOBAE

El gobierno francés ha aislado a 1.700 personas de un crucero tras la muerte de un hombre de 90 años y 50 personas con posibles síntomas de norovirus

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Algunas partículas de norovirus en el intestino (CDC / CHARLES D. HUMPHREY)
 
 
Algunas partículas de norovirus en el intestino (CDC / CHARLES D. HUMPHREY)

Apenas unos días después del brote de hantavirus en el MV Hondius, en el que murieron tres personas y se han detectado 11 contagiados, las autoridades francesas han aislado a más de 1.700 personas que van a bordo de otro crucero atracado en Burdeos. El motivo nace tras el fallecimiento de un pasajero de 90 años y al menos 50 personas con síntomas compatibles con el norovirus. Esta noticia ha hecho saltar las alarmas de nuevo en la población mundial en menos de una semana.

Sin embargo, aunque un buque de estas características cuenta con varios factores a favor de contraer un virus, lo cierto es que no son “agujeros negros sanitarios”, recalca el doctor Pello Latasa para Infobae. Al final, cuenta con el mismo riesgo de contagio que un convento o un internado. Aun sabiendo esto, existen otras dudas, como la de si esta infección tiene el mismo porcentaje de contagio o si sus síntomas son similares a los del hantavirus o, incluso, el coronavirus.

Según los análisis previos de expertos sanitarios, no se puede observar ninguna relación entre ambas enfermedades. De hecho, sus síntomas son completamente diferentes. El Diccionario de la Clínica Universidad de Navarra (CUN) expone que el norovirus es un conjunto de “virus altamente contagiosos que representan una de las principales causas de gastroenteritis viral en todo el mundo”. Coloquialmente se le conoce como el “virus de los vómitos de invierno”, aunque puede atacar en cualquier estación del año.

A diferencia del hantavirus, el virus detectado en el crucero de Burdeos se propaga con extrema facilidad en entornos cerrados y concurridos, destacando de manera específica los hospitales, las escuelas, las residencias de ancianos y, en este caso, los cruceros. La enfermedad, detectada por primera vez en una guardería de Norwalk en 1972, destaca por ser un patógeno muy resistente al medio ambiente, lo que fomenta la probabilidad de contraerla.