Un sobrino del autor del proyecto de la «3C» entra como directivo de El Musel
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- Category: Puertos
- Published on Wednesday, 01 September 2004 00:00
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Pablo Eguiluz se incorpora como responsable de operaciones portuarias El ingeniero de caminos, canales y puertos Pablo Eguiluz se incorpora hoy a la Autoridad Portuaria de Gijón como responsable del departamento de operaciones portuarias (explotación), con la categoría de jefe de división. Eguiluz, nacido hace 30 años en el País Vasco, trabajaba hasta ahora en la consultora ovetense Ingeniería Civil Asturiana (Inca). El nuevo cargo de la Autoridad Portuaria es sobrino político de Miguel Losada, el catedrático de la Universidad de Granada que elaboró junto al director de El Musel, José Luis Díaz Rato, el fallido proyecto para ampliar el puerto con un dique de 4,8 kilómetros desde el cabo de Torres hasta Las Amosucas, popularmente conocido como alternativa «3C».
Losada y Díaz Rato son compañeros de estudios y de trabajos de ingeniería. Eguiluz, sin experiencia en puertos, quedará por el momento como máximo responsable del departamento de explotación, tras la marcha del hasta ahora jefe del departamento, Laureano Lourido. La contratación de Eguiluz se decidió antes de la renuncia de este último.
ADJUDICACIÓN CONFLICTIVA CANARIAS AHORA/EFE
El Puerto aclara que se rige por el Derecho Civil, que no exige publicidad El gerente de Actuaciones Estratégicas contestará con este argumento al recurso interpuesto por el Colegio el concurso Los expedientes que tramita la Autoridad Portuaria de Las Palmas relativos al concurso restringido al que han sido invitados seis arquitectos internacionales para actuar en el istmo de la capital grancanaria se rigen por el Derecho Civil, que no obliga a dar publicidad de ellos. Este será uno de los argumentos con los que Puertos de Las Palmas responderá esta semana, dentro del plazo previsto, que expira el 6 de septiembre, al recurso de reposición de la Demarcación de Gran Canaria del Colegio de Arquitectos de Canarias, que cree que en la convocatoria se ha incurrido en ilegalidades, dijo ayer su gerente de Actuaciones Estratégicas, José María Hernández. El Colegio Oficial de Arquitectos de Canarias (COAC) interpuso el pasado 6 de agosto ante la Autoridad Portuaria de Las Palmas un recurso de reposición contra las bases del citado concurso para la actuación Puerto-Ciudad, que convocó la comisión mixta formada por la institución portuaria, el Ayuntamiento capitalino y el Cabildo de Gran Canaria. Entre los argumentos esgrimidos en este recurso, los arquitectos señalan que el concurso «conculca severamente la ley al contravenir preceptos tan importantes como los principios de publicidad, concurrencia, no discriminación y acreditación de los concursantes, invitados arbitrariamente por las administraciones convocantes».Sobre la polémica que ha suscitado este concurso y el «desencuentro» que ha ocasionado entre el Colegio Oficial de Arquitectos de Canarias y la Autoridad Portuaria de Las Palmas, que es la que tramita los expedientes relativos a los contratos con los seis arquitectos, Hernández lamentó que la Demarcación de Gran Canaria «haya actuado de una forma un tanto alegre». «El recurso fue presentado el 6 de agosto y Puertos de Las Palmas presentará esta semana, dentro del plazo estipulado, el escrito de contestación para aclararlo todo», dijo. Hernández afirmó que Puertos de Las Palmas no se rige «por la Ley de Contratos del Estado», ya que es «una administración pública pero sometida al Derecho Civil, que se regula por una normativa publicada en 1993».
COMENTARIOS DE AEMC
Este tipo de noticias vienen a confirmar lo que se ha dencuniado desde estas páginas en nunmerosas ocasiones. El "Clan del Hormigon" actua como "custodio perenne" del sistema portuario español y, en virtud de tal designio - para ellos, presumiblemente divino- parece disponer de bula especial para derrochar de los caudales públicos procedentes de los impuestos del contribuyente. La gestion comercial del puerto de Gijón y la de otros muchos puertos españoles, puede ser calificada de escandalosa, sin miedo a equivocarse. La captación de tráficos es ridícula y, sin embargo, el derroche en "excursiones al exterior, dietas, fastos, exhibiciones, eventos, etc." es de los que hacen época. Quienes viven y sufren los puertos saben de sus carencias, de su falta de información, del talante autoritario y altivo que se respira en algunos despachos y de la escasa capacidad técnica de alguno de los personajes encargados de atender las demandas de navieras, capitanes, prácticos, agentes,etc, etc. Afortunadamente,hay varios puertos españoles en los que se funciona bajo otros esquemas. El contribuyente si no paga sus impuestos es perseguido y embargado. Sin embargo, el gobierno de turno, no parece dispuesto a poner coto al expansionismo urbano-marítimo de los puertos, al festival de hormigon y las piedras, a la especulación del suelo urbano y a la utilización de las areas portuarias para todo tipo de eventos: se montan circos, acuarios, balnearios y, cualquier día, hasta burdeles. Y las tarifas se incrementan en la misma medida que los espigones avanzan y los desmanes proliferan. La autonomía para el derroche es completa, la sobrecapacidad portuaria evidente, la falta de espritu marítimo manifiesta, el el corporativismo latente. La tolerancia ante el derroche, temeraria. Y la impunidad digna del Código penal de la "isla de los piratas caribeños". El sistema portuario español tienen una ubres financieras de las que succionan demasiadas bocas aun mismo tiempo. Por esa razón ha de ser sometido a un examen riguroso para conocer su actual estado de eficiencia. Ha de ser liberado de ese corporativismo enfermizo que lo atenaza y patrimonializa progresivamente. Han de ser delimitadas sus funciones y de establecerse límites razonables en presupuestos y procedimientos. Han de ser definidos sus objetivos. Ha de ser clarificado su futuro público o privado y su régimen de finciamiento. En definitiva, no hay razones para mantener una situación de crecimiento irracional y de privilegios corporativistas que si algún día puedieron tener sentido decimonónico, hoy ya no lo tiene, sino que constityen más bien un obstáculo para que este país pueda desarrollar sus potencilidades marítimas, sin tener que plegarse a sus intereses.. La UE y el gobierno español si realmente desean que se recupere el cabotaje y que los puertos vuelvan a estar al servicio de los interes de la industria y el comercio, han de establecer un plan para liberarlos de ese clan que ha hecho de ellos el "Dorado" de las grandes cementeras.

