Corrupción en los puertos españoles.'Caso Mar Blau'

CORRUPCIÓN 'Caso Mar Blau'

Mahón: el enésimo 'galimatías' para la Autoridad Portuaria de Baleares

·         Encargará 4 informes antes de resolver qué hace con el Club tras el varapalo judicial

·         Seis años después la Justicia ha anulado los 150 amarres

                       

Los pantalanes del Club Marítimo de Mahón.

E. COLOM Palma  El Mundo

Actualizado:13/10/2014 09:47 horas

La sentencia recién dictada por el Tribunal Supremo sobre el Club Marítimo de Mahón deja en manos de la Autoridad Portuaria de Baleares (APB) una complicada papeleta administrativa. Un nuevo desaguisado en la ya de por sí nutrida lista de problemas que heredó el actual equipo directivo del organismo portuario como legado de las dos pasadas legislaturas, 2003-2007 (PP) y 2007-2011 (PSOE) y del largo mandato del equipo técnico que dirigía Ángel Matías.

 

En esta ocasión, y siguiendo sus tiempos habituales, la Justicia acaba de anular un concurso que llevaba seis años bajo sospecha al haber publicado este diario en 2008 que en su gestación hubo un intento de amaño que quedó inmortalizado en la grabación de unas reuniones donde el ex presidente de la APB Joan Verger planteaba a los históricos concesionarios una posible alteración del concurso en favor de la que finalmente fue ganadora, la empresa Trapsayates.

Algunas empresas que optaron a alzarse con el puerto ya ni siquiera existen

A finales de la pasada semana, tras conocer que el Supremo acababa de confirmar la nulidad de la adjudicación en 2008 de los 154 amarres que finalmente se otorgaron a Trapsayates -filial náutica del grupo de empresas del ex presidente de la CEOE hoy encarcelado Gerardo Díaz Ferrán -, la actual cúpula de la APB, que desde finales de 2013 preside Alberto Pons, empezó a mover ficha de forma urgente para determinar cómo resuelve una situación que afecta a una de las instituciones civiles más arraigadas en Menorca. Quedan pocos meses para el final de la legislatura y se pretende buscar una solución cuanto antes.

El Tribunal Supremo no sólo ha declarado nula la adjudicación autorizada ya bajo la presidencia de Francesc Triay(PSOE) confirmando que fue "arbitraria" y carente de motivación. Sino que también ha secundado la orden que dio el pasado año el Tribunal Superior de Justicia de Baleares para que el concurso fuese anulado y retrotraído al momento en el que los técnicos debían valorar las diferentes propuestas.

Fuentes del sector náutico y próximas a la APB admiten que la solución ordenada por la Justicia es difícil de llevar a la práctica debido a que las circunstancias en las que se desarrolló originariamente el concurso han variado diametralmente. Por poner un ejemplo, esas fuentes recuerdan que algunas de las empresas que se presentaron como interesadas a explotar la concesión náutica, una de las más emblemáticas de Menorca, ya se han disuelto.

También ha variado la coyuntura económica y las elevadas cifras que se ofrecieron a pagar algunos de los aspirantes se ven como inasumibles en los tiempos que corren. Hay que recordar que Trapsayates rompió el mercado al ofrecer 600.000 euros de canon anual y una inversión de más de 2,5 millones de euros para mejorar las instalaciones. Más de un lustro después, el resultado no ha podido ser más negativo para la APB, que reconoce que ha tenido que establecer un plan aplazado de liquidación de deuda con la empresa concesionaria ante las deudas acumuladas por el canon, que superaban los 500.000 euros. La actual directiva de la APB es consciente de que, a pesar de no ser la concesión más jugosa de cuantas dependen del organismo portuario, los amarres ubicados entre Cala Figuera y la Punta del Rellotge del Muelle de Levante de Mahón constituyen uno de los enclaves estratégicos para el puerto menorquín y uno de los puertos con más solera de la Isla. No olvidan la contestación cívica y el malestar que cosechó la adjudicación al lobby de Díaz Ferrán. De ahí, que quieran hallar una solución técnica que encaje en las resoluciones judiciales. No será fácil.

En 2008 el gobierno dio el puerto a Díaz Ferrán pese a las denuncias de amaño

Antes de tomar una decisión, la APB encargará en las próximas fechas una nueva batería de informes jurídicos internos y externos para saber cuál es la fórmula adecuada para solucionar el problema. Fuentes especializadas en litigios náuticos apuntan a que las circunstancias avalan que el concurso pudiera volverse a culminar y quedar desierto. Sin embargo, es pronto para adelantar qué decisión adoptará la APB.

Hay que recordar que el Club Marítimo fue uno de los pilares sobre los que gravitó la investigación de la Fiscalía Anticorrupción sobre una presunta trama transversal encaminada a amañar negocios portuarios en Mallorca, Menorca e Ibiza, el llamado caso Mar Blau, que sigue abierto pero estancado. Además, la Justicia ha tumbado en los últimos años algunos concursos de la APB tan importantes como el Muelle Viejo de Palma, el de Mahón o el puerto de Formentera.