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Category: Pesca
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Published on Tuesday, 17 December 2019 10:18
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http://hedatuz.euskomedia.org/4030/1/0287312.pdf
La labor de la Caja Central de Crédito Marítimo Conferencia por el Excmo. Sr. D. Alfredo Saralegui Secretario de dicha institución Sumamente honrado por la inmerecida distinción de que he sido objeto por parte de la Comisión Organizadora de esta importantísima Asamblea, al nombrarme Presidente de esta Sección y encargarme de explanar la conferencia de su inauguración, tengo en primer lugar, el deber, que cumplo gustosísimo, de dirigir a aquélla la expresión de mi más profundo agradecimiento, no sólo por el honor que se me confiere, sino principalmente por procurarme con ello la ocasión de divulgar, aunque sea con mi torpe palabra, acostumbrada tan sólo a dirigirse a rudos obreros del mar, la obra social que en su favor realiza el Ministerio de Marina por medio de la Caja Central de Crédito Marítimo. Tengo además que dirigir un afectuoso saludo, a todos los señores que vienen a colaborar con tanto entusiasmo como competencia, en la labor de esta Asamblea y con preferencia, a los que coadyuvarán directamente a que las tareas de esta Sección sean fructíferas, concretándose en fórmulas y en conclusiones prácticas, que puede el Gobierno recoger e implantar rápidamente. Saludo también muy cordialmente a los Congresistas franceses de Burdeos que nos honran con su presencia viniendo desde la nación hermana a visitarnos. Cumplidos tan gratísimos deberes, voy a exponer lo más compendiadamente posible la labor que en favor de los obreros 288 SOCIEDAD DE ESTUDIOS VASCOS del mar en general y con mayor intensidad hasta ahora entre los pescadores, ha desarrollado la Caja Central de Crédito Marítimo, haciendo antes de entrar en materia una sucinta relación del estado social en que se encontraban al iniciarse aquella, los obreros del mar a quienes favorece. En España, como en los demás países civilizados, la gran revolución que los adelantos científicos produjeron en los medios de producción, con la introducción del maquinismo; en la rapidez de las comunicaciones, y en el progreso en todas sus manifestaciones; trajo consigo la necesidad de crear centros vastísimos de producción intensiva. No siendo posible a los ciudadanos atender por sí mismo a sus propias necesidades, tuvieron que convertirse en una pequeña pieza de la gran máquina productora, cediendo a la colectividad parte de los derechos y atribuciones de que gozaban desde que desapareció el régimen feudal. Mientras el capital se reunía en patentes asociaciones de la gran industria, los propagandistas de las nuevas doctrinas económicas y políticas, conseguían agrupar en importantes sindicatos, a los obreros de casi todas las profesiones. Resultado de todo ello fué que quedó planteada la lucha entre los dos factores de la producción: el capital y el trabajo. No hemos de seguir aquí el proceso histórico de esa pugna entre los dos elementos de la producción, por constituir hechos contemporáneos, bien conocidos y estudiados y que en los últimos años han dado lugar a actos de violencia, repetidos con lamentable frecuencia, pero sí es importante señalar, la intervención de un tercer elemento que actúa en forma conciliadora para evitar el exterminio de las dos fuerzas beligerantes: el Estado. Este, aun procediendo con toda lentitud, y porque sus determinaciones son el producto de la discusión, en ultimo término, de los mismos elementos que luchan, ya que las Leyes porque se rigen se elaboran por representaciones de todas las clases de la sociedad, fué incorporando a la legislación, leyes protectoras para los trabajadores en relación con la jornada, salario, accidentes del trabajo, retiro, paro forzoso, etc. Esta obra del Estado que en un principio encontró serios obstáculos en todas las naciones, se desenvuelve ahora más fácilmente hallándose contenidos los principios en que se inspira en el Tratado de Versalles