La Autoridad Portuaria de Barcelona ha cerrado el plazo de presentación de ofertas para adjudicar la concesión de la terminal multipropósito del muelle Príncipe de España con tres aspirantes. Las empresas que optan a la explotación de la infraestructura son la actual concesionaria Grupo Mestre a través de su empresa estibadora Manipuladora de Mercancías (Sammer); Boluda Maritime Terminals, a filial de gestión de terminales del grupo Boluda, participada por Marsa Maroc; y la empresa especializada en logística e infraestructuras portuarias y aeroportuarias Andino Inversiones Global.
El concurso exige un patrimonio mínimo de tres millones de euros y experiencia en la gestión de terminales
Sammer, la sociedad de Grupo Mestre, explota actualmente la terminal del muelle Príncipe de España hasta que acabe su título concesional el próximo 31 de octubre y aspira a renovar su presencia con este nuevo concurso por el espacio. Por su parte, Boluda Maritime Terminals gestiona una red de ocho terminales portuarias en España, ubicadas en los puertos de Vilagarcía de Arousa, Las Palmas de Gran Canaria, Santa Cruz de Tenerife, La Palma, Fuerteventura, Lanzarote, Santander y Sevilla. En cambio, Andino Inversiones Global no opera actualmente instalaciones portuarias en España, aunque sí cuenta con la gestión de infraestructuras aeroportuarias en la red de Aena.
Los licitadores deben aportar una fianza provisional de 125.000 euros y acreditar un patrimonio mínimo de tres millones de euros. Asimismo, tendrán que demostrar experiencia como titulares de una terminal marítima de carga general con un tráfico mínimo de 200.000 toneladas en alguno de los tres últimos años, como empresa armadora o naviera con al menos dos buques destinados a este tipo de mercancías o como titulares de una fábrica que haya movido por vía marítima ese mismo volumen anual de carga general. El futuro adjudicatario también deberá constituir una sociedad con sede en España y con domicilio o sucursal principal en Barcelona. La valoración de las ofertas combinará criterios técnicos y económicos, con un máximo de 50 puntos para aspectos como el modelo estratégico, el proyecto técnico, la ordenación física de la terminal, los equipos o las propuestas de sostenibilidad, y otros 50 puntos vinculados principalmente a las previsiones de tráfico, la tasa de actividad y las aportaciones económicas de los licitadores.
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Ainoa Vieco
Barcelona

El proceso de licitación llega a esta fase después de que la Autoridad Portuaria de Barcelona acordara el pasado mes de mayo ampliar el plazo de presentación de ofertas desde esa fecha hasta el día 17 de julio, tras introducir modificaciones en los anexos 8, 11 y 12 del pliego regulador. Los cambios afectaron principalmente al régimen tarifario de la futura concesión, con el objetivo de adaptar la documentación a las exigencias del Texto Refundido de la Ley de Puertos del Estado y de la Marina Mercante. Entre las novedades, el puerto exige a los licitadores presentar una propuesta de estructura tarifaria y de tarifas máximas para los distintos servicios portuarios y comerciales que se presten en la terminal, un aspecto que también formará parte de la valoración técnica de las ofertas.
En concreto, la terminal cuenta con una superficie de 87.425 metros cuadrados e incluirá instalaciones ya existentes, como una nave de bobinas, una nave logística, un taller, una nave de lavado, una gasolinera, oficinas y un aparcamiento de vehículos. Asimismo, las ofertas presentadas deben garantizar un tráfico marítimo mínimo de 240.000 toneladas anuales de carga general no contenerizada a partir de 2028. Aunque la infraestructura estará orientada principalmente a este tipo de mercancías, el pliego también permite la manipulación de contenedores, a diferencia de la concesión actualmente en vigor.
El concurso, lanzado en febrero de 2025, contempla una concesión con una duración de 16 años para la construcción y explotación de una terminal marítima pública multipropósito destinada al servicio portuario de manipulación de mercancías. Además de esta actividad, la adjudicataria podrá prestar servicios comerciales asociados, como el almacenamiento, la recepción y entrega de mercancías y otros servicios auxiliares vinculados a la operativa logística. No obstante, los pliegos excluyen expresamente el tráfico de pasajeros y la manipulación de graneles sólidos en estas instalaciones.


