Temporada alta anticipada impulsa demanda, tarifas y recargos en el transporte marítimo de contenedores Este desarrollo se suma al impacto geopolítico derivado de las tensiones en Medio Oriente Enviar a un ColegaEnviar un Mensaje al EditorImprimir Compart

Mundo Marítimo. CHILE 

La crisis en Medio Oriente, marcada por la guerra entre Irán e Israel y EE. UU., los riesgos de la navegación en el Estrecho de Ormuz y la persistente inseguridad en el Mar Rojo, reflejan su impacto en el transporte marítimo de contenedores. A ello se suma una demanda adelantada de carga por parte de importadores en Europa y Norteamérica, fenómeno que está impulsando las tarifas spot junto a la aplicación de nuevos recargos por parte de las líneas navieras.

De acuerdo con Bloomberg, el comercio mundial de bienes enfrenta actualmente “un posible shock de demanda” luego de varios meses de interrupciones logísticas y restricciones de capacidad. En este contexto, la consultora SEKO Logistics advirtió que “es posible una temporada alta anticipada, ya que los propietarios de carga están adelantando pedidos en medio de preocupaciones geopolíticas y de acceso al bunker”. La firma agregó que “el espacio está críticamente ajustado desde China y el Sudeste Asiático, con la mayoría de los buques completamente reservados hasta finales de junio”.

La situación está generando una combinación de presión sobre la oferta y aumento de la demanda. Por una parte, las desviaciones de rutas debido a la inseguridad de la navegación en el Mar Rojo continúan prolongando los tiempos de tránsito y absorbiendo capacidad disponible. Por otra, numerosos importadores europeos y estadounidenses están adelantando órdenes de compra para evitar futuros incrementos tarifarios y eventuales interrupciones operativas durante el segundo semestre.

Drewry señaló que estas tendencias de “temporada alta anticipada” también están apareciendo en las rutas del Transpacífico entre Asia y América. La consultora indicó que los mercados de carga contenerizada Este-Oeste “se están fortaleciendo debido a que la temporada alta llega antes de lo habitual este año”.

Las tarifas spot ya reflejan este escenario. El World Container Index de Drewry aumentó 3% hasta los US$2.800/FEU. En la ruta Asia-Europa, las tarifas entre Shanghái y Róterdam subieron 3% hasta US$2.861/FEU, mientras que Shanghái-Génova aumentó 4% hasta US$4.253/FEU.

En tanto, en la ruta Transpacífico, las tarifas entre Shanghái y Nueva York aumentaron 6% hasta US$4.597/FEU y hacia Los Ángeles crecieron 3% hasta US$3.473/FEU.

La consultora explicó que “la demanda está siendo adelantada hacia junio antes del ajuste esperado del bunker para el 1 de julio”, situación que está respaldando mayores flujos de carga. Asimismo, indicó que “las tensiones geopolíticas en Medio Oriente también están afectando el sentimiento del mercado, mientras los mayores costos de bunker y recargos por combustible añaden presión alcista adicional”.

Se adoptan nuevos recargos

Las líneas navieras naturalmente comenzaron a trasladar estos costos a los clientes mediante recargos de temporada alta (PSS), aumentos generales de tarifas (GRI) y nuevos factores de ajuste de combustible (BAF).

Hapag-Lloyd, por ejemplo, anunció la aplicación de un recargo PSS de US$1.000/FEU para cargas desde Asia hacia Europa a partir del 8 de junio. CMA CGM, por su parte, emitió medidas similares para los embarques hacia el norte de Europa con vigencia desde el 1 de junio.

Freightos indicó que los propietarios de carga podrían estar adelantando reservas precisamente para evitar estos incrementos. La plataforma sostuvo que las líneas navieras han anunciado “GRIs [aumentos generales de tarifas] y PSS [recargos de temporada alta] adicionales que van desde US$600/FEU hasta más de US$1.000/FEU” con el objetivo de seguir impulsando las tarifas durante junio.

Otro elemento que estaría reforzando la demanda es la decisión de Amazon de adelantar su evento comercial “Prime Day”- especie de Black Friday de la firma- desde julio a junio, lo que está generando un aumento adicional de volúmenes en las rutas del Transpacífico.

De acuerdo con Judah Levine, jefe de investigación de Freightos, incluso si el Estrecho de Ormuz reabre rápidamente, el impacto sobre los costos logísticos podría prolongarse durante varios meses. “Aunque la reanudación de los flujos de petróleo a través del estrecho llevará a menores precios del crudo, el retorno a los niveles de suministro y precios previos a la guerra tomará meses, y la recuperación de productos refinados como el bunker y el jet-fuel probablemente demorará aún más”, señaló.