EE.UU. impondrá aranceles a la importación de productos madereros a partir del 14 de octubre

 

 

 

03 de Octubre de 2025    

 
En Chile, la medida genera profunda preocupación por su posible impacto en un sector que padece una crisis estructural

El presidente estadounidense, Donald Trump, anunció la imposición de aranceles de 10% sobre las importaciones de madera blanda y madera aserrada, y de hasta 50% sobre gabinetes de cocina, tocadores y ciertos productos de madera tapizados. La medida, que entrará en vigor parcialmente el 14 de octubre y con aumentos adicionales el 1 de enero, forma parte de una estrategia para fortalecer la industria local mediante el uso de impuestos a las importaciones.

Según Trump, estas acciones “fortalecerán las cadenas de suministro, reforzarán la resiliencia industrial, crearán empleos de alta calidad y aumentarán la utilización de la capacidad nacional para los productos de madera”. Los aranceles se aplican bajo el artículo 232 de la Ley de Expansión Comercial, que faculta al presidente a gravar productos “en nombre de la seguridad nacional”, y se diferencian de los aranceles recíprocos específicos por país que el mandatario ha aplicado para revertir desequilibrios comerciales.

La decisión afecta de manera significativa a Canadá, principal proveedor de madera de EE. UU., que ya enfrenta aranceles de 35,2% por supuestas subvenciones y precios desleales. Aunque Trump afirmó que Estados Unidos “no necesita madera canadiense”, los suministros de ese país representan cerca de una quinta parte del mercado estadounidense.

Los efectos de la medida podrían ser amplios, incluso sobre la construcción de viviendas en Estados Unidos. Constructores locales han advertido que los nuevos gravámenes podrían “disuadir las inversiones en nuevas viviendas y renovaciones”, lo que podría restar eficacia a la campaña presidencial de estímulo a la compra de viviendas.

Preocupación en Chile

América Latina también figura como exportadora importante de productos madereros a Estados Unidos, con países como Chile, Brasil y México enviando madera aserrada y productos derivados que complementan la producción local estadounidense. Estos, si bien representan un volumen menor frente a Canadá, juegan un rol relevante en la dinámica comercial regional y en la diversificación de proveedores.

Desde Chile, la Corporación de la Madera (CORMA) expresó su “profunda preocupación por el impacto que esta medida podría generar en un sector ya golpeado por una crisis estructural”. La entidad advirtió que la alteración de la asignación de aranceles entre distintos oferentes tendrá repercusiones globales, afectando principalmente a pequeñas y medianas empresas que no cuentan con recursos para enfrentar estas dificultades. “Los 169 aserraderos formales cerrados en los últimos cinco años son una evidencia clara de la vulnerabilidad que enfrentan nuestras pequeñas y medianas empresas madereras”, señaló la organización.

CORMA destacó que los embarques chilenos hacia Estados Unidos representan un volumen reducido y complementario a la producción local, cumpliendo con estándares ambientales altos. “Estos aranceles, distintos a los aplicados en la primera etapa, se justifican bajo criterios de seguridad nacional. Sin embargo, se ha demostrado que los envíos chilenos no afectan el abastecimiento interno de Estados Unidos”, añadió.

Auge del proteccionismo en EE. UU.

Cabe mencionar que el aumento de aranceles sectoriales se enmarca en un contexto más amplio de proteccionismo. Estados Unidos ya ha impuesto gravámenes al acero y aluminio importados y mantiene investigaciones sobre paneles solares, aviones comerciales, semiconductores y minerales críticos extraídos en el extranjero. Las tasas aplicadas varían según acuerdos comerciales, con Reino Unido, Unión Europea y Japón beneficiándose de tarifas más bajas.

Por MundoMaritimo