GAS NATURAL. LO QUE DICE EL PLAN DE RECUPERACIÓN, TRANSFORMACION Y RESILIENCIA DEL GOBIERNO.

José Rafael Díaz

 

El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España, destina 111 millones de euros a su línea de actuación nº5, sobre Sostenibilidad del Transporte Marítimo y Aéreo. Con ello pretende apoyar el despliegue de combustibles alternativos en puertos y aeropuertos y la adopción de tecnologías propulsoras mediante energías alternativas, sobre todo, en el sector marítimo.

 

Partiendo de la base que el futuro está en las energías renovables y limpias, de manera que reduzcan completamente la emisiones de CO2 a la atmósfera en 2050, la previsión en el uso comercial del hidrógeno para la movilidad marítima, se sitúa como muy pronto en 2030.

En este momento y a nivel global, el 15% de los buques en construcción será propulsado con GNL. Los armadores apuestan por una reducción en el uso de los derivados del petróleo para reducir las emisiones de gases nocivos, empleando alternativas que presentan un mayor nivel de desarrollo.

La demanda de GNL en 2019 ascendió a 1 millón de toneladas y se espera un incremento de esta cifra, hasta las 100 millones de toneladas en cinco años. El número de buques operativos propulsados por GNL asciende a 200 y en los puertos españoles se realizaron más de 600 operaciones de suministro de gas natural licuado durante 2020, a pesar de la pandemia. Esta demanda obliga a las instalaciones portuarias a contar con las infraestructuras de bunkering necesarias, para abastecer también a un numero creciente de buques, mientras maduran otras alternativas energéticas para el ámbito marítimo.

El GNL debe servir para reducir el uso de los combustibles convencionales mas contaminantes y ha contado hasta ahora con el apoyo de la Unión Europea.

 

 

Suministro desde camión a buque (track to ship)

El Gobierno de España así lo ha entendido y el texto del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia apunta claramente lo siguiente: “…desde el punto de vista de su potencial impacto medioambiental, hay que tener en cuenta los siguientes aspectos: En el ámbito marítimo no existe actualmente una alternativa al GNL como combustible de navegación en fase comercial de despliegue.”

Habría que añadir desde un punto de vista portuario, que el GNL elimina el riesgo de contaminación marina por derrame, durante las operaciones de suministro a buque o de trasiego entre instalaciones, al contrario de los combustibles fósiles convencionales. 

Como apuntaba Lao-Tse, “El primer paso no te lleva a donde quieres ir, pero te saca de donde estas”.  

La tecnología asociada al GNL, es compatible con los gases renovables y bajos en carbono como el biometano o gas natural sintético de origen renovable, evitando en el futuro las inversiones de reconversión o en infraestructuras complementarias. Las instalaciones de bunkering de gas natural, pueden ser proyectadas y preparadas, teniendo en cuenta estos criterios de cara a su evolución ecológica y la utilización de gases limpios. En el futuro se conservarían las instalaciones, sustituyendo los gases empleados. Algo similar a como se proyectaron los ciclos combinados de las centrales eléctricas capaces de quemar dos tipos de combustible.

 

 

 Remolcador aprovisionándose de GNL.

 

 

 

 

 

Suministro de GNL de buque a buque (ship to ship)

 

Los criterios de elegibilidad del GNL asegurarán el cumplimiento del DNSH, ( “Do not significantly harm” o “no causar daño significativo”), de los proyectos beneficiarios de fondos europeos, siempre y cuando estos garanticen la posibilidad de construir infraestructuras de suministro, capaces de operar con combustibles limpios.

 

No lleguemos tarde al futuro.