Así es el yate del cofundador de Google que está en Ibiza: diseño futurista y 120 millones de euros

 

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Inicialmente perteneció al exCEO de Starbucks y destaca por el máximo silencio que ofrece a bordo

 
Exterior del superyate

Exterior del superyate / Superyacht

23 SEPT 2025 11:54
Actualizada 23 SEPT 2025 12:00

Con cien metros de eslora y una silueta que parece flotar más que navegar, el superyate Pi se ha convertido en un foco de atención este año y ahora navega en aguas de IbizaSalido del astillero holandés Feadship, esta embarcación no solo es llamativa por su tamaño, sino también por la discreción que lo rodea: se conocen pocos detalles de su interior, solo que ha sido diseñado por el estudio francés Liaigre.

Entregado en 2025 y anteriormente conocido como Project 824, Pi fue diseñado por el arquitecto naval finlandés Jarkko Jämsén, quien ya había estado detrás de la versión anterior del Pi de 77 metros. El salto de tamaño no solo representa una evolución en ambición, sino también en visión estética: líneas limpias, arco vertical y una silueta que rompe con lo tradicional sin necesidad de estar fuera de lugar.
 
Este megayate cuenta con un sistema de propulsión híbrido —una combinación de motores diésel y eléctricos con tecnología ABB pod drives— que no solo reduce el consumo de combustible, sino que mejora las maniobras y elimina prácticamente toda vibración en navegación. A bordo, los pasajeros pueden disfrutar de una piscina exterior, un beach club acristalado, amplios balcones laterales y una escalera de popa que desciende hacia el mar.

Propiedad del barco

El yate Pi perteneció originalmente a Howard Schultz, el empresario estadounidense famoso por ser exCEO de Starbucks, cadena global de cafeterías, pero según los registros actuales de fuentes como SuperYachtFan, el dueño más reciente conocido es Sergey Brin, cofundador de Google.

Brin no solo es una de las figuras clave de la revolución digital del siglo XXI, sino también uno de los hombres más ricos del planeta. Tras dejar los cargos ejecutivos en Alphabet, la empresa matriz de Google, ha optado por una vida mucho más discreta, aunque rodeado de lujos tecnológicos: yates de última generación, aviones privados y proyectos personales de investigación científica, entre ellos iniciativas en salud, inteligencia artificial y exploración marina.

Pero más allá del poder empresarial, Brin también ha protagonizado historias llamativas fuera del entorno corporativo. Una de las más comentadas fue el uso de su superyate Dragonfly como buque de ayuda humanitaria tras el paso del ciclón Pam en Vanuatu en 2015: su embarcación transportó toneladas de agua potable y suministros médicos, convirtiéndose temporalmente en un centro de ayuda flotante

Curiosidades

Una de las historias que han alimentado la leyenda del yate Pi se dio durante su primera travesía oficial tras la entrega, cuando navegó silenciosamente hasta la costa de Noruega para una serie de pruebas en condiciones extremas. Según fuentes cercanas al astillero, el viaje fue tan sigiloso que ni siquiera los sistemas de rastreo marítimo captaron su ruta completa.

Se dice que el Pi fue puesto a prueba no solo por su tecnología híbrida, sino también por su capacidad para ofrecer máximo confort a bordo, incluso en aguas agitadas. La tripulación, según cuentan, quedó impresionada por el silencio absoluto del sistema de propulsión y la estabilidad del casco.

Su precio no es apto para cualquier bolsillo. Según medios especializados, ronda los 120-130 millones de euros.