El naufragio español más rico de la historia con un tesoro de 20.000 millones en monedas de oro, en pugna
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- Category: Historia de la Marina Civil
- Published on Thursday, 30 July 2026 23:20
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El Economista
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29/07/2026 - 18:29
Más de tres siglos después de ser sepultado por las aguas del Caribe, el mítico galeón San José y su millonario tesoro vuelven a "hablar". A casi 600 metros de profundidad, en una zona de penumbra absoluta y presiones extremas cerca de Cartagena de Indias, Colombia, la tecnología ha logrado lo que hasta hace poco parecía imposible: robots submarinos de alta precisión han rescatado del lecho marino las primeras piezas de este emblemático naufragio. Un hito que reabre con fuerza la gran pregunta geopolítica e histórica: ¿a quién le pertenecen realmente estos hallazgos?
Entre los objetos extraídos destacan un impresionante cañón de bronce, intrincadas vasijas de porcelana y varias monedas coloniales de plata y oro conocidas como macuquinas. Las piezas han sido trasladadas bajo estrictos protocolos de conservación húmeda y refrigerada a laboratorios de Colombia para evitar que el oxígeno ambiental destruya lo que el mar preservó durante más de 300 años, marcando un avance clave para la arqueología de aguas profundas.
Un conflicto diplomático y legal de 20.000 millones
Sin embargo, el avance técnico no apaga el encendido debate que rodea al llamado "Santo Grial de los naufragios". Detrás de este valioso rescate renace una compleja encrucijada diplomática, legal y económica, donde la riqueza —calculada en hasta 20.000 millones de dólares en metales preciosos y gemas— se entrelaza con reivindicaciones de soberanía y memoria histórica.
Mientras Colombia defiende el hallazgo como patrimonio cultural inalienable y centra su discurso en la investigación arqueológica, España apela a su titularidad como buque de Estado según el derecho internacional. A la par, la empresa estadounidense Sea Search Armada mantiene viva una demanda en tribunales internacionales reclamando hasta 10.000 millones de dólares por un supuesto descubrimiento previo en los años 80, mientras diversas naciones indígenas de la región andina exigen que se reconozca el origen ancestral del botín.
La ofensiva jurídica de los pueblos originarios
A esta contienda se ha sumado una alianza de naciones originarias bolivianas —entre ellas los pueblos Qhara Qhara, Killakas, Karangas, Chichas, Pacajes, Charkas y Lípez—, cuyos antepasados fueron sometidos al trabajo forzado en las minas del Cerro Rico de Potosí, de donde procedía buena parte de la carga del buque.
Representados por el abogado español José María Lancho, los pueblos indígenas han solicitado intervenir ante instancias internacionales y la UNESCO. Su objetivo no es repartirse el botín económico, sino evitar que el pecio sea tratado como un "saco de plata comerciable". Exigen que el San José sea declarado patrimonio "común y compartido" entre los pueblos originarios, Colombia y España, sentando un precedente de reconciliación histórica para los más de 150 yacimientos sumergidos en la antigua 'Carrera de Indias'.
Colombia blinda el pecio como "patrimonio propio"
A pesar de los reclamos externos, el Gobierno colombiano mantiene una postura firme. El sitio del hundimiento fue declarado la primera Área Arqueológica Protegida en aguas marítimas del país y se han catalogado más de 1.100 objetos mediante prospecciones no invasivas.
Desde el Instituto Colombiano de Antropología e Historia (ICANH) han manifestado que el país actúa bajo una política de "puertas abiertas" para colaborar científicamente con España o cualquier otro Estado, pero han matizado que la soberanía sobre las piezas no se negocia. La postura oficial colombiana sostiene que haber sido una colonia en los siglos XVII y XVIII no invalida el derecho de la nación independiente a reclamar como patrimonio cultural todo lo que reposa en su territorio marítimo.
"Cuando comenzamos el proyecto de investigación (…) hubo declaraciones, tanto del Ministerio de Cultura colombiano como del embajador de España en su momento, donde realmente lo que se estableció fue la posibilidad de que a futuro pudiéramos articular, tanto con España como con cualquier otro país, mecanismos de alianza para hacer estas investigaciones de manera conjunta", explicó a EFE la directora general del ICANH, Alhena Caicedo.
Para Caicedo, sin embargo, es fundamental que se entienda que el pecio será defendido "como patrimonio colombiano" y que todo lo que hay en el San José (tesoro) es patrimonio cultural del país: "Estamos hablando de finales del siglo XVII y principios del siglo XVIII, cuando Colombia hacía parte del imperio español".
"Es decir, que nosotros tengamos una historia de colonia no nos quita el derecho a que, una vez independientes, podamos reclamar esto como patrimonio, porque lo que está ahí es de la historia de este territorio que hoy se llama Colombia y antes se llamaba distinto", aseguró.
Con litigios activos en el Tribunal Permanente de Arbitraje y debates abiertos en la UNESCO, la batalla por el galeón San José dista mucho de terminar. El barco que se hundió en 1708 durante un combate naval se ha convertido, más de tres siglos después, en el epicentro del juicio patrimonial y diplomático más ambicioso de la era moderna.

