Los codirectores del proyecto, los arqueólogos marítimos Jason Raupp y Jeremy Borrelli, creen que uno de los restos, compuesto por 47 maderos, pertenece a La Fortuna. Documentos históricos indican que dos barcos españoles anclaron frente a Brunswick Town el 4 de septiembre de 1748 para asaltar la ciudad inglesa. Un contraataque sorpresa de los colonos días después provocó que La Fortuna explotara y se hundiera.
Los arqueólogos identificaron dos pistas clave que respaldan la hipótesis: la procedencia de la madera y los artefactos hallados. Parte de la madera era de ciprés centroamericano, lo que sugiere que el barco fue construido en una colonia española del Caribe. Además, se recuperó cerámica española y objetos típicos de la época, como pipas de arcilla, fragmentos de ropa, calzado de cuero y restos de barriles.
Arqueólogos revelan los secretos de La Fortuna
La labor de los arqueólogos permitió localizar fragmentos de cerámica hispanoamericana del siglo XVIII, reforzando la idea de que se trata de La Fortuna, el único barco español documentado como hundido en la zona. Según Borrelli, el equipo también encontró herramientas como una azuela de tonelero, trozos de vela y huesos de animales consumidos a bordo.
Los otros tres naufragios siguen siendo un misterio. Aunque comparten características constructivas y artefactos del siglo XVIII, aún no se han vinculado con barcos específicos. La erosión costera ha esparcido los restos por una amplia zona, dificultando la tarea de los arqueólogos y retrasando la identificación definitiva.
Restos del naufragio descubierto por los arqueólogos
A pesar de estas dificultades, los arqueólogos planean continuar con las investigaciones, conscientes de que cada inmersión puede aportar nuevas pistas. “A medida que avancemos y descubramos más evidencias, podríamos incluso cambiar el rumbo de la investigación”, señaló Borrelli.
Es poco probable que alguno de los otros tres naufragios sea de origen español, pero los arqueólogos no descartan ninguna posibilidad. La historia marítima de Brunswick Town abarca medio siglo de actividad portuaria colonial, y cada hallazgo contribuye a comprender mejor el pasado.
Este descubrimiento no solo ofrece datos valiosos a los arqueólogos e historiadores, sino que también despierta el interés del público por el patrimonio sumergido. La posibilidad de haber encontrado La Fortuna añade un componente legendario que podría atraer futuras expediciones y fomentar el turismo histórico en la región.
En un contexto global donde muchos restos navales se han perdido por el paso del tiempo y las condiciones del mar, que los arqueólogos hayan localizado y documentado cuatro naufragios en un área relativamente reducida es un hecho extraordinario. Los próximos meses serán decisivos para confirmar si el más célebre de ellos es, en efecto, el corsario que hace más de 270 años desafió las aguas de Cape Fear.


