Mar Nosso: un vuelco con graves consecuencias.

 

                                    

                  Un barco escorado con el saco de pesca en el costado de estribor.

Según ha manifestado alguno de los supervivientes, el ”Mar Nosso” volcó en un minuto”. "No hubo tiempo para nada".

Parece ser que estaban virando el aparejo, o sea, metiendo el saco de pesca a bordo.  En el saco, según parece, venía una buena captura de caballa. El "Mar Nosso" es un arrastrero, pero se dedicaba en el momento del accidente a la pesca de la caballa, es decir, al arrastre entre dos aguas. Este sistema de pesca es conocido técnicamente como arrastre pelágico. La caballa, verdel o xarda, que así se llama, es un túnido, no es un pez de fondo. El cardumen o enjambre de caballas navega entre dos aguas, y en ese espacio hay que pescarlo.

Durante la faena de pesca, el barco arrastra el saco por la popa. Cuando vira para meter el saco a bordo, en teoría,  este se desliza por la rampa de popa hasta llegar a la cubierta.  Pero como se ve en la imagen superior, es posible que la maniobra fuese otra. Lo ignoramos. Pero lo que si parece cierto es que el barco se escoró a una banda y volcó. Probablemente se inundó el parque de pesca.

Carga sobre cubierta.

Antes de producirse el accidente, es muy probable que se hubiese depositado sobre la cubierta la captura anterior. No sería el primer caso. Son varios los barcos de pesca que han volcado por esta razón. Si la pesca es abundante, es más ventajoso, en teoría, dejar la carga sobre la cubierta, y evitar meterla en el espacio bajo cubierta, para luego volver a sacarla a tierra. Se pesca a tope, aunque luego se desplomen los precios.

Según ha declarado uno de los tripulantes, cuando volcaron virando el saco, ya tenían a bordo 100 cajas de caballa.Probablemente muchas más.

Clamoroso silencio

Desde un primer momento se ha intentado imponer la llamada "ley del silencio". ¡Que nadie facilite datos sobre lo ocurrido¡. ¡Ya se dirá lo que hay que declarar a los investigadores¡ (Capitanía, Armada portuguesa.) ¡El que hable, lo tiene claro¡. Es una estrategia muy conocida en el mundo de la mar, tan conocida como lo son sus trágicos resultados. No es casualidad que el sector pesquero gallego esté batiendo sus propios registros de siniestralidad, y tampoco lo es que ocupe el primer lugar del ranking de por víctimas y accidentes.

Es legítimo defender el negocio, pero lo es más aún proteger la vidas y la integridad física de los tripulantes, de las dotaciones, de las personas que van a bordo y, respetar a las familias, que son en definitiva las que sufren las trágicas consecuencias de los naufragios.

La costa gallega ha vivido muchos años de riguroso luto por las víctimas de los naufragios. Viudas y huérfanos era lo que dejaban esas estrategias de silencio a ultranza y explotación inhumana. Hay algunos puertos gallegos en los que las condiciones de seguridad de la flota pesquera son lamentables. Los responsables administrativos de esos puertos da la sensación que tragan y callan, y probablemente firman incumpliendo las normas vigentes. En otras palabras, prevaricando.

El silencio es la mejor forma de que no se sepa lo que ocurre en la mar. La fórmula para que la opinión pública no conozca las condiciones de abuso y exceso en las que se pesca habitualmente. Se hacen jornadas interminables, por encima de las 12 horas de trabajo diario. Faltan horas de descanso y hay déficit de sueño. El café corre en abundancia. Hay que vencer el sueño y la falta de concentración con estimulantes.

Escasas condiciones de seguridad a bordo:

Habitualmente no se utilizan ni chaleco ni casco. No hay trajes de inmersión para todos. Políticos y gestores públicos, salvo excepciones, parecen más preocupados por el negocio y sus resultados económicos que por la seguridad de la vida humana en la mar y la protección eficaz del medio ambiente.

 

Las condiciones de vida y trabajo a bordo de este tipo de barcos, salvo excepciones, son penosas y arriesgadas.

Barcos mal diseñados.

Muchos pesqueros no cumplen normas. Muchos de ellos presentan problemas de diseño, que afectan a las condiciones de seguridad del barco. Son barcos mal diseñados, estructuralmente manipulados. Llevan motores cuya potencia real no se ajusta a lo que figura en las fichas técnicas oficiales.

Falta de transparencia.- El dinero negro suele formar parte del negocio.

El mundo de la pesca no parece que se caracterice precisamente por su transparencia. Hay titulares que nos invitan a sospechar este tipo de deslices. El diario el "País" publicaba el pasado mes agosto la siguiente noticia: El fiscal investiga un fraude millonario de IVA en los puertos de Marín y Vigo.

http://ccaa.elpais.com/ccaa/2013/08/21/galicia/1377104092_503847.h.tml. Justamente en Marín tenían su base los arrastreros, “Santa Ana” y “Mar Nosso”.

 

Falsedades como argumento

El silencio sobre las causas de la escora, sobre cómo se produjo el vuelco, es total. Ese silencio es el que da lugar a diversas especulaciones e hipótesis sobre la maniobra que produjo el vuelco, que es la clave para entender cómo un arrastrero vuelca con la mar en calma.

Después de publicarse la primera versión de este mini informe, el día 18, cuatro tripulantes del "Mar Nosso" han achacado la causa del vuelco a un golpe de mar, lo que no deja ser un acto de cinismo, probablemente inducido por aquellos que no conciben la gestión del negocio pesquero sin este tipo de falsedades y absurdas estrategias.

Son demasiados accidentes en muy poco tiempo, y es hora de conocer lo que está pasando. Que sepamos, la investigación sobre el "Santa Ana", que se produjo en Peñas hace más de un mes, no se ha iniciado. ¿No interesa conocer lo ocurrido? O lo que no interesa es enmendar la politica de seguridad marítima?

Testimonios

Según uno de los testigos, el "Mar Nosso" comenzó a tumbarse, pero ya no pudo recuperar su condición inicial de equilibrio, no pudo recuperar su estabilidad y terminó por dar la vuelta y quedar con la “quilla al sol”, tal y como muestran las imágenes publicadas por Telecinco. Esta versión de los hechos tiene todos los visos de ajustarse a la realidad.

 

             

 

No hubo golpe de mar al que echarle las culpas, porque la mar, como se aprecia en la imagen, estaba en calma. Tampoco, parece ser, que haya habido colisión contra otro barco o con un objeto flotante. No hay noticia de que el barco sufriese una vía de agua.

 

Lo que sí había eran cien cajas de caballa a bordo.

 

Hipotermia

 

Alguno de los marineros dice haber permanecido dos horas en el agua. La temperatura corporal normal es de 36,5º C., pero la temperatura de la mar en esa zona es de unos 10 a 11 ºC. La diferencia es grande, y por lo tanto el riesgo de hipotermia crece a medida que pasa el tiempo. El cuerpo se agarrota y se siente un gran dolor, después, la mente va quedando en blanco. Las fuerzas flaquean. Tanto es así, que alguno vio como un compañero “se soltó del tronco al que estaba agarrado y se hundió definitivamente". Una tragedia. Así son los naufragios en la mar. Y se producen con excesiva frecuencia.

LLamada de socorro

La radiobaliza, que sepamos, no emitió señal alguna. No hubo tiempo para lanzar la llamada de socorro, lo que hubiese facilitado la búsqueda y el rescate.

¿Dónde estaba físicamente ubicada?, Por qué no se disparó?

¿Cuándo se abrieron las balsas? ¿Ni siquiera hubo tiempo a echarlas al agua?

Parece ser que los medios oficiales de salvamento no fueron alertados hasta horas después de producirse el vuelco. Pero una vez que intervinieron, lo hicieron con profesionalidad y eficacia. El patrón del "Mar Nosso" debería haber oprimido un simple botón para lanzar la llamada de socorro. Es así de sencillo, pero hay que verse en su situación para comprobar cómo en las circunstancias de un vuelco repentino, lo sencillo puede convertirse en casi imposible.

Los medios de comunicación

Los medios de comunicación, salvo excepciones, actuaron como lo suelen hacerlo en los últimos tiempos, con puntualidad y profesionalidad, no escatimando ni tiempo ni espacio a la información. Su papel, con todo lo que se pueda decir de ellos, sigue siendo muy importante. Imprescindible para que la sociedad sea consciente de lo que está ocurriendo más allá de la línea de playa y de los discursos políticos de tertulia y tenderete.

El barco

El "Mar Nosso" supera los cuarenta años de edad. Es una autentica reliquia tecnológica, un engendro superviviente que ya debería haber pasado a la reserva hace tiempo. El armador es español, pero el barco esta abanderado en Portugal, y por lo tanto este es el país que debería responder de sus condiciones de seguridad. Portugal es el país que debe expedir los certificados que garantizan que el barco cumple con las normas internacionales y nacionales que le son exigibles.

 

                   

La responsabilidad de la Armada de Portugal

La Armada portuguesa, que es la responsable de la Seguridad Marítima de los buques civiles en el país luso, debería justificar la expedición de sus certificados de aptitud para navegar. Aunque según la información que hemos podido recabar es posible que las inspecciones físicas se realizasen por inspectores españoles en el puerto de Marín.

Una situación alarmante

Decíamos hace unos días que se han disparado las alarmasen las costas españolas, porque en los últimos meses se han disparado los accidentes marítimos, y eso no es fruto de la casualidad. Algo se está haciendo mal, rematadamente mal. Los hundimientos y las víctimas mortales que se han registrado en estos últimos meses así lo confirman. Las leyes están para cumplirse, aunque siempre con un cierto grado de tolerancia, sin caer en la temeridad.

El silencio como estrategia

Nada se va a resolver echando tierra sobre el asunto, mirando para otro lado o haciendo informes y dictámenes a gusto de armadores y responsables políticos. Ese no es el camino, como no lo es, ni mucho menos, la anacrónica Ley de Navegación Marítima que se está tramitando en el Parlamento. Más que un texto de compromiso con el progreso y la modernidad, parece que lo es con el franquismo remanente, y su parasitismo vocacional. Es un producto más la transición circular que estamos viviendo.

Crisis y Seguridad Marítima

Las crisis no justifican ni la tolerancia irresponsable ni la temeridad.

Faltan muchos datos sobre el accidente y habrá que esperar a reunir el mayor número posible de ellos para obtener conclusiones con mayor fundamento, pero de lo que no hay duda es que lo está ocurriendo en la mar no se puede aceptar como una simple mala racha. Es más bien la consecuencia de unas políticas en las que se desprecia la profesionalidad y se da rienda suelta a un relajo, que tiene bastante más de irresponsable que de liberal.

Comisión de investigación de accidentes marítimos

Real Decreto 800/2011, de 10 de junio, por el que se regula la investigación de los accidentes e incidentes marítimos y la Comisión permanente de investigación de accidentes e incidentes marítimos.

Artículo 2. Ámbito de aplicación.

1. El presente real decreto se aplicará a la investigación técnica de los accidentes e incidentes marítimos que:

a) Afecten a buques civiles que enarbolen el pabellón español;

b) Afecten a buques civiles extranjeros y se produzcan en el mar territorial o las aguas interiores de España, tal como las define la Convención de Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, o

c) Ocurran fuera del mar territorial español y España tenga intereses de consideración.

Portugal también tiene la obligación de investigar.-

La regla 21 del capítulo I del anexo del Convenio internacional para la Seguridad de la vida humana en el mar (SOLAS, 1974/1978) obliga a las administraciones de los gobiernos contratantes a investigar todo accidente sufrido por cualquier buque con derecho a enarbolar su pabellón y sujeto a las disposiciones del propio convenio, siempre que dicha investigación pueda contribuir a la introducción de cambios en las reglas que en el mismo se contienen. A estos efectos, el Código para la investigación de siniestros y sucesos marítimos, aprobado por la Resolución A.849(20) de 27 de noviembre de 1997 de la Asamblea de la Organización Marítima Internacional (OMI) se ha convertido en el procedimiento de referencia a seguir para la investigación de los accidentes e incidentes marítimos.

Europa y la Seguridad de la Vida Humana en la Mar.

La Europa del trío de los Azores, en materia de Seguridad Marítima, ha retrocedido visiblemente. No disponemos de un modelo administrativo integrado y consistente. Cada país va por libre. El militarismo y la tecnoburocracia piadosa, tienen una presencia enfermiza y caduca en el ámbito de la Marina Civil. Tiene un protagonismo más ideológico que racional.

En la Europa actual las normas de seguridad son muchas, pero la dispersión y el relajo las diluyen. Corrupción y prevaricación siguen presentes, y de seguir así terminaremos como en los tiempos del "bigotito y el brazo al frente".

Gracias a todo ello, unos siguen viviendo a cuerpo de Rey, mientras que las víctimas son las de siempre.

José A. Madiedo Acosta

Capitán de la Marina Civil

Ex Director General de la Marina Mercante