LEY DE NAVEGACIÓN.- EL CLÚSTER MARÍTIMO ESPAÑOL RECLAMA AGILIZAR LA LEY DE NAVEGACIÓN MARÍTIMA

AUCHER global, Redacción            24/01/2014     

 El presidente del Clúster Marítimo Español, Federico Esteve, se ha dirigido por escrito a los portavoces de los grupos Popular y Socialista en el Congreso de los Diputados solicitándoles que “impulsen y dinamicen la tramitación parlamentaria del Proyecto de Ley de Navegación Marítima para que no sufra de nuevo ralentizaciones como ha sucedido ya en dos ocasiones anteriores que impidieron, con graves repercusiones para el sector, su entrada en vigor”.     

En su escrito, Esteve pone de manifiesto “el interés de este colectivo, por la urgente tramitación parlamentaria del Proyecto de Ley”, ya que se trata de un Proyecto “largamente ansiado por todos aquellos que de una u otra perspectiva estamos vinculados a algunos de los centenares de sectores económicos que configuran lo que tradicionalmente se viene denominando marina civil.

El presidente del CME muestra en el escrito su preocupación ante una posible demora en su aprobación “dados los antecedentes frustrados de la tramitación parlamentaria del mismo, que en legislaturas anteriores, por razones que se nos escapan, dado que en dos ocasiones el Consejo de Ministros remitió el mismo Proyecto, sometiéndose a consecutivas ampliaciones del plazo de presentación de enmiendas y decayendo finalmente al disolverse las Cortes Generales en las respectivas legislaturas”.

Esteve también ha transmitido a los portavoces “nuestra preocupación ante el temor de que su tramitación parlamentaria, signada por una pasado que deseamos olvidar, no sufra ralentizaciones indeseadas y dado que el plazo de presentación de enmiendas finalizará el próximo 4 de febrero, es por lo que le solicitamos ayuden a la dinamización de la tramitación de la norma referida que en los momentos actuales adquiere rango de absoluta y perentoria necesidad para el sector”.

Según Esteve “se trata de un Proyecto de Ley largamente ansiado por todo el sector que ha decaído en dos ocasiones anteriores por la disolución de las Cortes”. Así, el presidente del Clúster argumenta que en su entidad están representados los astilleros y la construcción naval; los navieros; la pesca; la investigación oceanográfica; la Armada, la Guardia Civil y las industrias estratégicas; la actividad portuaria, los transportes y la logística; las empresas energéticas; la náutica; los servicios jurídicos, financieros, aseguradores; las ingenierías; los centros tecnológicos; los sindicatos; los clústeres regionales representativos de las comunidades autónomas más ligadas al mar y los ayuntamientos marítimos.

En esta línea, Federico Esteve, añade que el Clúster Marítimo forma parte de la Red Europea de Clústeres, constituida hoy por 18 países, cuyo objetivo, por recomendación de la Comisión de las Comunidades Europeas, es “elaborar políticas marítimas nacionales integradas en estrecha colaboración con las partes interesadas, agrupadas en clústeres, siendo uno de los proyectos prioritarios el desarrollo del Libro Azul de la Comunidad.

COMENTARIOS DE AEMC

Consideramos una burla a la democracia que se tramite una ley que afecta directamente a la Marina Civil, sin que siquiera esta asociación haya tenido oportunidad de conocer su contenido antes de ser enviada al Parlamento.

A juicio de esta Asociación el texto que hemos conocido a través de los medios, no se ajusta a los criterios de modernidad y profesionalidad que requiere la etapa de profundos cambios en la que nos encontramos inmersos. Por el contrario, viene a consolidar el absurdo modelo “Prestige” cuyos resultados son bien conocidos. Una ley de marina civil que margina a los marinos civiles nunca merecerá nuestro apoyo.

Sobran razones para negarnos a respaldar un proyecto que tiende a adulterar los principios y criterios de profesionalidad que deben garantizar la Seguridad de la Navegación y el debido respeto hacia la figura del capitán.

No es una ley de progreso, sino un nuevo producto de la "capitanofobia hispánica", en su versión más sutil. El reciente caso buque "Citadel", embarrancado en el ría Guadalquivir,  es una muestra elocuente de lo que puede dar de sí un modelo que atribuye competencias náuticas al nivel a quienes carecen de la formación y la experiencia necesaria para asumirlas plenamente. La significativa ausencia del capitán marítimo y de la autoridad portuaria en los momentos más álgidos del episodio náutico ocurrido en el Guadalquivir contrasta con la presión constante en relación con los límites de seguridad que deben prevalecer en la navegación comercial en el Guadalquivir.

Los resultados del modelo consagrado con la Ley de Puertos y Marina Mercante de 1992, pueden resumirse fácilmente: retroceso de la flota mercante a niveles ridículos par un país como España,  ausencia en las grandes líneas internacionales, espacios portuarios caros y ociosos, derroche en infraestructuras portuarias ociosas, caída en picado de la construcción naval, cierre masivo de astilleros, dominio de la carretera sobre el cabotaje, elevados índices de siniestralidad marítima, saldo escandaloso en la balanza de fletes, desprofesionalización progresiva de la Marina civil, lo que debería ser motivo de preocupación y de reflexión para el Gobierno español.

Mientras España no aprenda a considerar y respetar ciertos principios elementales en el ámbito de la Marina Civil, seguiremos siendo un país marginal y sin posibilidades de competir a nivel internacional.

Queremos dejas constancia de nuextro expreso rechazo a un modelo que no contribuye a la necesaria regeneración de la Marina Cviil Española, sino a todo lo contrario.