José Antonio Madiedo culpa a la Armada del "despropósito" del "Castillo de Salas"

El ex director general de la Marina Mercante afirma que la autoridad militar permitió el fondeo del buque en una zona con "riesgo evidente"

14.01.2014 | 01:31

                        José Antonio Madiedo Acosta, poco antes de iniciarse el acto.Marcos León

Una parte del público que anoche asistió a la conferencia de José Antonio Madiedo en el Club LA NUEVA ESPAÑA de Gijón.

J. M. CEINOS

"Una sucesión de despropósitos". Eso fue lo que ocurrió hace 28 años con el embarrancamiento y posterior hundimiento del granelero de bandera de España "Castillo de Salas" frente a la playa de San Lorenzo. Es la opinión del gijonés José Antonio Madiedo Acosta y que ayer planteó en una conferencia que pronunció, ante numeroso público, en el Club LA NUEVA ESPAÑA de Gijón, cuando se cumplieron 28 años y dos días del siniestro marítimo.

El sábado 11 de enero de 1986 el "Castillo de Salas", de la empresa nacional Elcano, llegó a aguas gijonesas, procedente del puerto estadounidense de Norfolk (Virginia), con un cargamento de casi cien mil toneladas de carbón siderúrgico para Ensidesa.

Según el relato de José Antonio Madiedo, que es capitán de la marina mercante y entre 1986 y 1989 fue el director general de la Marina Mercante, todo comenzó con "una temeridad", la del entonces comandante militar de Marina, que "autorizó el fondeo en una zona que entrañaba un riesgo evidente".

Explicó Madiedo que, entonces, el comandante militar de Marina, en su doble condición de autoridad militar y civil, era el único que podía autorizar al capitán del "Castillo de Salas" a fondear, en espera de atraque en el puerto exterior de El Musel, en una zona situada al sudeste del morro del dique "Príncipe de Asturias", dado que en la habitual zona de fondeo no había lugar para el granelero.

También aseguró Madiedo que, en contra de la versión oficial, aquel día "no había ventolera ni temporal; es falsa la historia de que el barco garreó por el temporal". Según José Antonio Madiedo, también existe la versión de que "el práctico nunca subió a bordo" del buque, como que ni el capitán del granelero ni el oficial de guardia "tomaron las medidas para saber dónde estaba el ancla".

Es decir, Madiedo sostiene que el "Castillo de Salas" se aproximó peligrosamente a aguas poco profundas (no al cantu de San Pedro, como se dijo entonces) y al realizar la maniobra de curva de giro, quedó expuesto. Si a eso se une que, según versiones recogida por Madiedo, el ancla de estribor garreó (es decir, se deslizó por el lecho marino) y la de babor "fue cortada con un soplete", el granelero se fue desplazando hasta que tocó fondo. Al quedar varado se perforó el casco y entró agua en el interior del buque, inutilizando la sala de máquinas.

En cuanto a los trabajos de rescate de las 38 personas que estaban a bordo cuando "arreció el temporal", Madiedo también culpó a la Armada de no tener medios de rescate: "No había helicópteros", por lo que el rescate lo tuvo que realizar un remolcador holandes en unas condiciones muy peligrosas.

Otro fallo, entonces, fue, subrayó Madiedo, que hace 28 años la flotilla de remolcadores de servicio en El Musel "no tenían la potencia de tiro suficiente como para mover al barco" de su prisión rocosa.

Y ya cuando se decidió contratar a la empresa gallega Fondomar para extraer los restos de la parte de popa del barco (ya un pecio), el carbón que hubiera en sus bodegas y el combustible, se cometió "una tomadura de pelo", afirmó José Antonio Madiedo, pues la compañía no realizó la totalidad del trabajo, pero "el comandante militar de Marina dijo que los trabajos se habían hecho a satisfacción plena".

En 2003, el Ministerio de Fomento tuvo que pagar a otra empresa para que sacara los restos de la popa del granelero y todo el combustible, después de que en el verano de 2001 apareciesen manchas de "galipote" en la playa de San Lorenzo.

COMENTARIO DE AEMC

Alguns lectores nos han enviado comentarios en los que nos dicen que el titular resulta desmesurado en relación con la exposición realizada por el Presidente de la Asociación el pasado día 13 de enero. Alegan que  no se pronunciaron inculpciones de ese tipo a lo largo de la conferencia.

En los próximos días se informará con detalle sobre algunas de las claves del acciddente.