25 anniversario de La Escuela superior de la Marina Civil de Gijón

Marina, aniversario tocado por la crisis

Los alumnos reclaman una mayor vinculación de la escuela con las empresas para facilitar el embarque en prácticas

20-12-2013 00:51

 

Asistentes al acto de graduación, ayer, en la Escuela Superior de Marina Civil de Gijón. Juan Plaza

C. JIMÉNEZ

Incierto porvenir el que trasladaron ayer alumnos, profesores y profesionales del sector de la Marina Civil durante la graduación de la última promoción de la Escuela gijonesa, que celebra este año su 25.º aniversario. "Cuando empezamos a estudiar nos dijeron que teníamos el futuro prácticamente asegurado pero cuando comienzas a buscar embarque en la Marina española apenas existen barcos", comentó Ana María Fresnedo en representación de sus compañeros de promoción. Pese a las palabras de aliento del rector de la Universidad de Oviedo, Vicente Gotor -"vuestra formación siempre va a ser el mejor aval"-, el hecho de que el director de la Escuela reconociera que "la situación está difícil para encontrar trabajo" no arredró a los alumnos que reconocieron "no arrepentirse" de la carrera que habían elegido.

Este curso eran 43 los titulados que recogieron sus títulos de diplomado en Navegación Marítima, licenciado en Náutica y Transporte Marítimo, diplomado en Máquinas Navales y licenciado en Máquinas Navales. Los premios a los mejores expedientes, patrocinados por las autoridades portuarias de Gijón y Avilés, recayeron en Pelayo González Pérez y Lidia Pérez Madariaga. También recibieron reconocimiento por sus 25 años de servicio Manuel Á. Alonso Pica, José Manuel Cuetos Megido, Pedro Fernández Viar, Horacio Montes Coto y Reyes Poo Argüelles.

Ana María Fresno lamentó, sin embargo, que después de cinco años de carrera tengan que continuar realizando cursos para embarcar y que los títulos profesionales tengan fecha de caducidad. "Seguiremos adelante, aunque no sea fácil", proclamó esta alumna, ya titulada, quien demandó una mayor agilidad a la Escuela en las relaciones con la empresa para facilitar a los alumnos el embarque en prácticas, superando las condiciones difíciles que les llevan a veces a entrar "sin contrato y sin Seguridad Social".

La recomendación de Daniel Ponte, pasa por ir a buscar nuevas opciones en el exterior. "Fuera de España hay trabajo, os animo a salir", subrayó antes de anunciar que "pelearemos para que los armadores saquen más plazas de embarque". Y en un curso complicado en el que se preparan para la implantación de los nuevos másteres y con una reducción de las horas de apertura y el cierre de algunos servicios a Ponte únicamente le quedó agradecer el respaldo que reciben del Ayuntamiento de Gijón "que es el que más apoya a la Universidad de Oviedo".

Más optimista se mostró el ex director general de la Marina Mercante, el gijonés José Antonio Madiedo al comentar que actualmente hay 79.000 barcos mercantes navegando por todo el mundo, 138 de ellos en la flota española. A ello se suma el actual déficit de 40.000 titulados entre capitanes, oficiales y jefes de máquinas. "El marino debe navegar porque es una escuela única y extraordinaria pero ya hay más marinos en tierra que en la mar", advirtió el ex director de la Marina Mercante, quien realizó un repaso de los principales hitos de este sector en la ciudad hasta culminar el 10 de junio de 1988 en la inauguración de la actual Escuela de Marina Civil, la primera de España integrada en un campus universitario. (La Nueva España)

 

Se hizo entrega de una metopa conmemorativa

El rector de la Universidad de Oviedo, Vicente Gotor, hizo entrega de una metopa DE LA Escuela Superior de Marina Civil de Gijón con una inscripción en la que se reconoce a José Antonio Madiedo Acosta haber hecho posible la creación en Gijón del actual edifico de la Escuela Superior de la Marina Civil. El edificio fue inaugurado siendo Director General de la Marina Mercante, José Antonio Madiedo, el 10 de junio de 1986.

El galardonado dio una disertación sobre los orígenes de la mencionada Escuela Superior de la Marina Civil de Gijón, sobre cómo diseño y dotó presupuestariamente el Centro de Seguridad Marítima, “Jovellanos”, de Veranes, y sobre la presentación en Gijón del Plan Nacional de Salvamento,  a finales de 1986. Allí, en Gijón,  se creó de la primera base de Salvamento Marítimo que hubo en España. El contrato del remolcador “Remolcanosa Cinco” con la DGMM revestía otro carácter y fue revisado posteriormente). El primer remolcador asignado a la base de Gijón fue el “Punta Salinas”.

También se refirió a la reciente evolución de la flota civil española, al creciente déficit de marinos civiles, y a las razones por las que, a su juicio, los jóvenes no elegían las carreras de la Marina Civil, que atribuyó entre otras a la criminalización de los marinos, a los altos índices de siniestralidad de la flota civil, a las poco atractivas condiciones de vida y trabajo a bordo de los barcos, a la piratería- que se ha convertido en un negocio para piratas y "protectores" embarcados-, y a las enormes dificultades para realizar las prácticas y al hostigamiento institucional de los marinos civiles.

Defendió que hay dos clases de marinos: los civiles y los militares. “Mercantes”, lo son exclusivamente algunos barcos que forman parte de la flota civil. Son los barcos los que transportan las mercancías, los marinos civiles gestionan la navegación y la operación de los buques civiles. Los títulos profesionales deberían ser en consecuencia de la Marina Civil.

Afirmó que no tienen ningún sentido que en España siga predominando la mentalidad de trigal y que el ombligo marítimo de la España oficial siga siendo el estanque del Retiro. Abogó porque se resuelva cuanto antes los problemas para que los futuros marinos puedan realizar prácticas a bordo, proponiendo que las subvenciones a los navieros se vinculen a la admisión de alumnos, dando cumplimiento a la normativa en vigor, o bien que se construya un barco de prácticas para las siete escuelas, o bien que se flete un barco destinado a tal fin o, en otro caso, puesto que el buque “Juan Sebastián Elcano” esta sostenido con fondos públicos, en tanto que no se resuelva la situación, que los alumnos de Marina Civil realicen sus prácticas a bordo de dicho buque. Y concluyó diciendo, si estamos en crisis y hay que arrimar el hombro, habrá que predicar con el ejemplo.

AEMC