Un grupo de activistas de Rebelión o Extinción y Rebelión Científica han rociado este domingo con pintura negra biodegradable varios megayates atracados en la Marina Port Vell de Barcelona en protesta por los subsidios a los combustibles fósiles.
La acción se enmarca en la campaña internacional 'Stop EU Fossil Subsidies', promovida por organizaciones ecologistas europeas, que piden el fin de los subsidios a los combustibles fósiles, en una iniciativa que apunta a los gobiernos y a los partidos que se presentan a las próximas elecciones europeas.
Una veintena de personas, además de lanzar pintura a varios barcos atracados en el puerto barcelonés, han desplegado pancartas con lemas como: 'Los subsidios fósiles financian la extinción' o 'Combustibles fósiles + turismo de lujo = sequía y crisis climática'.
También han proclamado consignas, en catalán, como: 'Basta de subsidios a la extinción', 'Vuestro lujo, nuestra sequía' o 'Extinción, rebelión'.
Varios agentes de la policía portuaria de Barcelona han acudido hasta el lugar de la acción, mientras en los barcos, algunos de sus tripulantes limpiaban la pintura.
Desigualdad
Los activistas han puesto el foco en los megayates porque sostienen que son "uno de los ejemplos más evidentes de un estilo de vida insostenible", propiedad de unos multimillonarios que son los "primeros responsables de la crisis ecosocial, al mantener un sistema económico injusto y desigual".
En declaraciones a los periodistas, Nate Rugh, miembro de Rebelión científica, ha destacado que un 1% de las personas más ricas del mundo contaminan "más que el 50% de la población más pobre".

