Marina Menguante de España

CONEXIONES PARA BALEARES: ACUERDO GRIMALDI-ARMAS TRASMEDITERRANEA PARA LA VENTA

 

Trasmediterránea recupera el nombre "Ciudad de Palma" para su flota

                                          "Ciudad de PALMA"

 

Nápoles, 13 de abril de 2021: El Grupo Grimaldi y el Grupo Armas Trasmediterránea anuncian que han firmado un Memorándum de Entendimiento (MoU) para la venta de determinados activos y derechos de propiedad del grupo español en España, como primer paso de una colaboración entre ambos grupos navieros.


El acuerdo prevé la compra por parte del Grupo Grimaldi de cinco buques ro/pax, dos terminales en los puertos de Valencia y Barcelona, así como oficinas y almacenes ubicados en las islas de Mallorca, Menorca e Ibiza.

En concreto, los buques son el Ciudad de Palma (año de construcción 2007), Ciudad de Granada (2001), Ciudad de Mahón (2000), Volcán del Teide (2010) y Volcán de Tijarafe (2007), todos utilizados actualmente por el Grupo Armas Trasmediterránea en diversas conexiones dentro de España.

El acuerdo entre las partes prevé también la compra por parte del Grupo Grimaldi de los derechos de explotación entre la Península y Baleares para el transporte de mercancías y pasajeros en las rutas marítimas (a / r) Barcelona - Mahón (Menorca), Barcelona - Palma de Mallorca, Barcelona - Ibiza, Valencia - Mahón, Valencia - Palma de Mallorca y Valencia - Ibiza.


Finalmente, el acuerdo prevé la cesión de dos terminales portuarias para la manipulación de material rodante y pasajeros, actualmente explotadas en concesión por el Grupo Armas Trasmediterránea en Barcelona y Valencia, así como diversos almacenes, oficinas y taquillas en Valencia, Palma de Mallorca, Mahón e Ibiza.


Tras la firma del MoU, se llevará a cabo una "due diligence" con el objetivo de firmar el acuerdo de transferencia definitivo e iniciar nuevas operaciones para la próxima temporada de verano. “Estoy orgulloso y muy contento de haber firmado este acuerdo con Emanuele Grimaldi. Para nuestro Grupo no es una salida de las rutas de Baleares ya que continuaremos, al lado de un Grupo naviero tan importante en el panorama naviero mundial, una amplia colaboración comercial que nos permitirá ofrecer a nuestros clientes ser parte de un extenso network de rutas marítimas internacionales”, dijo Antonio Armas, presidente del Grupo Armas Trasmediterránea.


Estoy muy feliz de haber firmado este importante acuerdo con Antonio Armas, con quien establecimos de inmediato una relación de gran estima mutua y con quien sentamos las bases para una fructífera colaboración”, dijo Emanuele Grimaldi, CEO del grupo del mismo nombre. “Una vez finalizada esta operación, nuestro grupo ampliará su oferta de servicios marítimos también al mercado interior español, generando nuevas sinergias con el resto de las conexiones operadas en el Mediterráneo occidental”, concluye Emanuele Grimaldi.

 

COMENTARIOS DE AEMC

Las noticias de este tipo, además de ser muy negativas para la Marina Mercante Española, no hacen más que confirmar lo que venimos denunciado reiteradamente en estas páginas: la política marítima española dominada por el sectarismo tecnopiadoso es un auténtico desastre. Lo fue en tiempos de aquel famoso ingeniero naval, del Opus Dei, llamado López Bravo, impulsor del gigantismo naval en el franquismo. Un globo que  traería nefastas consecuencias para el sector naval. Eran tiempos en los que dictadura y el integrismo católico impulsado por el Opus Dei, se fundieron en un abrazo político que se proponía ser eterno. A los navieros españoles se les obligaba a construir y pertrechar sus barcos en España. Todo quedaba en casa, y bajo el dominio de la secta. Una mezcla de prepotencia e ignorancia de lo esencial.  Las chapuzas tecnocráticas se convertían en barcos, y éstos se dedicaban a los tráficos protegidos, al flete asegurado, y al armador afecto al régimen, salvo honrosas excepciones. Naviera Armas nace en los años 40. Muchos de aquellos buques ya eran obsoletos en el momento de la botadura. Y cuando vino la crisis de los años 60, la tecnoburocracia recurrió a la ocurrencia de la operación del “millón de toneladas“, de graves consecuencias económicas y sociales. Decenas de barcos tirados por los puertos del mundo. Armadores especuladores que dieron lugar a la Sociedad de Gestión de Buques (SGB),  y una reconversión naval que dejo al descubierto la falaz gestión de la ingeniería naval. Un auténtico desastre.

Un sistema podrido

A los navieros españoles de aquella época, salvo excepciones, les daba auténtico pánico el tener que competir en los mercados internacionales. Lo suyo no era competir, era hacer caja al amparo del régimen.

A día de hoy, en plena transición circular, parece que estamos abocados a retornar a una versión actualizada de aquel ruinoso modelo. La Marina Mercante, con el impulso del bipartidismo y el espaldarazo del gobierno actual, vuelve a estar dominada por los “compañeros de reclinatorio”, por doctos ignorantes en dique seco, por académicos del “Prestige” y lobos descarriados. Las irregularidades y las corruptelas  marcan los tiempo. El panorama marítimo es desolador, más propio de un país del tam-tam y el calabrote que de una pretendida potencia económica. La flota de comercio de España ha caído a los niveles del tercermundismo damnificado. Ya no figura ni entre las 35 flotas más importantes del mundo. Y al frente de este tingladillo marítimo, un personaje incapaz de hacer frente a la situación, que hace tiempo que debería haber cesado en el cargo.

Sr. Ministro si desea pasar a la historia como un auténtico inútil para la gestión marítima, ¡siga manteniendo el rumbo.¡