La Seguridad en la Náutica de recreo

Introducción

La náutica de recreo se ha convertido en uno de los deportes favoritos en aguas españolas. La climatología, la disponibilidad de marinas en zonas turísticas, la mejora de las instalaciones de algunos de los puertos deportivos, en especial en el Mediterráneo, la proximidad de estos puertos a las ciudades y pueblos y el precio de las bebidas alcohólicas son factores que han contribuido al incremento del uso de puertos deportivos, la proliferación del renting y la compraventa de pequeños yates a motor, mega yates y veleros.

Las titulaciones para el manejo de embarcaciones de recreo

Las titulaciones exigidas para el manejo de embarcaciones de recreo en los países occidentales y EEUU no alcanzaron a día de hoy un punto de encuentro de forma que lo que se ha venido exigiendo hasta la fecha actual y lo que en estos momentos se exige para el manejo de embarcaciones de recreo constituye todo un mare magnum, que va desde las más laxas (tradicionalmente en los países punteros en la construcción de embarcaciones de recreo para favorecer el mercado nacional) hasta las más exigentes.

La problemática actual radica en qué en algunos países, incluida España, ha habido y todavía hay actualmente una tendencia a considerar a las embarcaciones de recreo como meros botes de veraneo para pasar unos días con familiares y amigos sin darles la suficiente relevancia como embarcaciones sujetas a las mismas normas de seguridad y navegación que rigen para buques de mayor tamaño. Este mismo principio lo han venido aplicando otros países de nuestro entorno, tales como Reino Unido, Suecia, Finlandia, en general los países nórdicos.

En el caso de España, según el rango de navegación permitida y el tamaño de las embarcaciones de recreo, las titulaciones van desde la más baja denominada patrón para navegación básica hasta la más alta denominada capitán de yate, pasando por patrón de embarcación de recreo, y patrón de yate. Además existen tres tipos de titulación para el manejo de motos náuticas. Finalmente existe la denominada autorización federativa y también la no exigencia de titulación para embarcaciones de menos de cinco metros.

Este rango tan amplio de titulaciones, a los ojos de alguien que no conozca de qué va esto de los barcos, lleva a pensar si los barcos no flotan todos igual o si unos deben seguir unas normas de navegación y otros otras diferentes o si la seguridad y medidas de seguridad a bordo son diferentes para cada embarcación.

Problemática actual de las titulaciones de recreo en España

Actualmente la expedición de titulaciones españolas para el manejo de embarcaciones de recreo conlleva la aprobación de uno o más exámenes teóricos dependiendo de la titulación a la que se opta y una serie de prácticas a bordo.

Las exigencias teóricas para la obtención de las titulaciones para el manejo de embarcaciones de recreo parecen, en términos generales aceptables ya que normalmente incluyen conocimientos teóricos de aquello que habitualmente se va a necesitar de forma rutinaria a bordo.

La problemática se centra, principalmente en las prácticas a bordo, que en términos generales no son suficientes, no abarcan todos los casos reales de situaciones que se presentan en el día a día de la navegación, en especial con buques de vela y no se dan con la profesionalidad necesaria como para que los aspirantes a una titulación se puedan desenvolver con seguridad en las navegaciones que a veces realizan incluyendo largas distancias y varias singladuras.

Las carencias que se vienen observando, algunas de ellas con consecuencias graves o muy graves son las que se citan a continuación:

-      Falta de conocimientos y capacidad para el reconocimiento de costa y faros;

-      Falta de conocimientos suficientes para realizar las maniobras correctas de acuerdo con el COLREG 1972 enmendado;

-      Falta de conocimientos suficientes para el reconocimiento de boyas de navegación, en especial por que zona dejar las boyas cardinales, lo cual provoca accidentes de embarrancamiento;

-      Falta de conocimientos suficientes para el manejo del plotter;

-      Falta de conocimientos para interpretar el significado de pitadas en puerto y con visibilidad reducida;

-      Gran desconocimiento en la evaluación de la necesidad de cambiar jarcia en veleros y cómo hacerlo;

-      Desconocimiento importante en la realización de maniobras de atraque y desatraque de la embarcación en puertos en atraques angostos;

-      Desconocimiento importante sobre cómo tomar rizos en veleros;

-      Desconocimiento sobre los peligros de la navegación a vela en popa cerrada;

-      Desconocimiento de en qué momentos el velero está a riesgo de trasluchar y como evitarlo;

-      Desconocimiento sobre cómo usar ciertos chalecos salvavidas;

-      Desconocimiento sobre el uso de la balsa salvavidas en caso de necesidad;

-      Desconocimiento en el uso del VHF e interpretación de llamadas de emergencia;

-      Desconocimiento de cómo fondear, en especial metros de cadena según el viento reinante en el fondeadero y teniendo en cuenta el radio de borneo, posibilidad de garrear y embarcaciones en la proximidad;

-      Falta de un profesorado profesional capaz de transmitir conocimientos de una forma clara y simple.

Las academias de náutica de recreo

De acuerdo con la información recabada por esta Asociación, si bien existen academias con un profesorado preparado para impartir este tipo de conocimientos eminentemente prácticos, nos consta que existen muchas academias y buques para realizar prácticas con conocimientos insuficientes, poco profesionales y embarcaciones poco apropiadas al no poder realizarse a bordo todo el tipo de situaciones reales que se presentarán en la práctica. Esta percepción la tienen los propios aspirantes cuando realizan preguntas y observan situaciones que no parecen concordar con lo aprendido. Nos constan casos de unas prácticas de unas horas y luego cena y copas.

 

Conclusiones

España es un país con una gran capacidad para continuar desarrollando la náutica de recreo, deberían existir más puertos deportivos con instalaciones apropiadas que los hagan atractivos para la práctica de este tipo de navegación, incluyendo atracciones, gestión de residuos, WCs acondicionados y duchas, protección suficiente y vigilancia y protección de malos tiempos.

Dicho lo anterior, es preciso mejorar las prácticas de navegación, profundizar en la seguridad a bordo, estudio en profundidad de los peligros que se pueden presentar en la práctica y realización de escenarios reales a bordo.

Es necesario profesionalizar las academias de náutica de recreo de forma que las clases sean impartidas por los profesionales que disponen de titulaciones profesionales tanto en el ámbito de la marina civil como en el ámbito de la construcción naval.

Todo lo anterior redundará en una reducción de los accidentes en la mar y una reducción de gastos en salvamento marítimo.