Sobre la visita Real al Instituto Hidrográfico de la Marina
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- Published on Saturday, 23 January 2021 07:23
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La reciente visita de Felipe VI al Instituto Hidrográfico de la Marina no puede pasar desapercibida.
AEMC. 22.01.2021.
Históricamente los Borbones han sido los grandes militarizadores de la Marina Civil Española. Y lo han hecho marginando a los marinos civiles, relegando a estos a un mero papel exclusivo de eternos navegantes.
Bajo el dominio de la Marina de Guerra, creada en tiempos de Felipe V por la Monarquía Borbónica y empoderada por la dictadura del general Franco, la historia marítima de España ha sido totalmente adulterada. Colón que descubre un Nuevo mundo como capitán de la marina civil de aquel tiempo, pasa a ser un almirante perpetuo, pero no un almirante de la Mar Océano como era lo suyo, sino que la opinión pública lo percibe como un antiguo almirante de la Armada Española.
El trato de la Marina de Guerra hacia los marinos civiles ha sido humillante. La Armada moduló y controló las Escuelas de Náutica a su interés, y limitó, en la medida de lo que pudo, el área de atribuciones profesionales de los marinos civiles. Reservó el practicaje para los miembros de la reserva naval e intervino en otros muchos aspectos relativos al campo profesional de los marinos civil.
Recuperada la democracia presionó cuanto estuvo a su alcance para la que la Constitución Española no reconociese explícitamente a la Marina Civil. A la hora de devolver a la esfera civil las competencias propias de la Marina Civil se resistió con todos sus influencias, y se podría afirmar que se sigue resistiendo. Se ha condecorado a quienes han transferido competencias civiles a la Armada o han consolidado por vía legal otras propias de la Marina Civil.
En este caso parece que Roma sí ha pagado a los traidores.
Resultados nefastos
Los resultados de la militarización borbónica coronada por el franquismo nacional católico son bien patentes en el caótico panorama marítimo español, que sigue siendo más propio de un país tercermundista que de una democracia moderna. Lo que acaba de ocurrir en el puerto de Agaete (Gran Canaria) es una buena prueba de la situación marítima española. Un puerto que mueve un millón de pasajeros al año en el que no hay un capitán de puerto, ni medios de salvamento marítimo ni tan siquiera un remolcador. África está más cerca de lo que parece, y en algunos casos nos va superando lentamente.
En la España actual; ni barcos ni pesca ni salubridad ambiental. Derroche portuario, tráficos en manos extranjeras y una marina de recreo que pretende ser una república independiente dentro de la Marina Civil.
Competencias civiles militarizadas
Entre las competencias civiles que retiene la Marina Militar están las relativas a la cartografía náutica, las publicaciones de consumo habitual de la Marina Civil, las relativas a las mareas, almanaque náutico, arqueología subacuática, - esenciales para recuperar el conocimiento y la historia de la Marina civil- y otra serie de competencias de claro contenido náutico y civil, que deben restituirse a la esfera de lo civil. Ello que no significa que la Armada no conserve sus propias áreas de competencias exclusivamente militares y que no existan áreas de coordinación y colaboración intensa entre ambas marinas. Lo que no son defendibles son los monopolios militarista.
Marcando territorio
Da la sensación que el monarca con su visita oficial al Instituto Hidrográfico de la Marina- De que Marina habría que preguntarse; de la Civil o de la Militar, o de ambas a la vez?- quiere marcar territorio, afianzar lo afanado, pero no por ello la Marina Civil debe renunciar lo que le pertenece de pleno derecho. La sociedad civil y los marinos civiles han de ser restituidos como les corresponde.

