Salvamento Marítimo : etapa de escándalos

 

 

 

SALVAMENTO MARÍTIMO ¿CAMBIO DE POLÍTICA EN SALVAMENTO MARÍTIMO?

Artículo de prensa aparecido el día 25-03-95 en LA NUEVA ESPAÑA con motivo de la visita del Director General de Marina Mercante, Pedro Anatael Meneses, al Centro de Seguridad Marítima Integral «JOVELLANOS», firmado por Ángel Fidalgo.

«El Director General de la Marina Mercante, ha iniciado el derribo de la política de contratación de medios de salvamento marítimo, remolcadores y helicópteros que inicio su predecesor, el asturiano Rafael Lobeto. Anatael Meneses ya inicio conversaciones con responsables del grupo valenciano Boluda para desligarlo de la Dirección General de la Marina Mercante, en la que participa con medios marítimos y aéreos. El primer paso que tiene previsto acometer el sucesor de Rafael Lobeto, es el de desvincular al grupo Boluda de la empresa de salvamento Cosmar, en la que tiene el 50% de las acciones junto con la empresa estatal de remolcadores Remasa, de la que curiosamente ahora es presidente Rafael Lobeto. El nuevo titular de Marina Mercante, en su afán de dar total transparencia a su departamento, quiere que Cosmar sea enteramente pública y que la contratación de los remolcadores de salvamento y de los helicópteros sea «universal». Por lo tanto, las próximas contrataciones de remolcadores y helicópteros para el salvamento marítimo saldrán a concurso publico a nivel europeo. Pedro Anatael Meneses, quiere a toda costa, que ninguna sombra se vierta sobre el salvamento en la mar y su gestión. Por esta razón ya comenzó a desmontar la presencia del grupo valenciano Boluda en la Administración marítima. Directa e indirectamente, Boluda tiene en Asturias el remolcador de salvamento con base en el Musel «L'Albufera» y el helicóptero «Helimer Cantábrico», que provisionalmente, hasta que se termine de construir su base en el puerto de Gijón, está en el Centro de Veranes. La vinculación de Boluda con la Administración marítima, nace de la mano de Rafael Lobeto, cuando Boluda decide comprar el remolcador «Hispania» en la isla de Man. Después de una serie de conversaciones entre las partes, Lobeto propone que el remolcador sea comprado por Cosmar, una «empresa instrumental» que está participada al 50% por la estatal Remasa y por Boluda. Al final, la operación se zanja con la compra del «Hispania» por Cosmar por 460 millones de pesetas que son financiados en parte por la Caja de Ahorros de Valencia, por el medio hay una subvención de 287 millones de pesetas para la adquisición de este buque que está siendo investigada. Una vez que Cosmar compra el remolcador, lo alquila a «casco desnudo» (sin tripulación) por un precio equivalente al valor del seguro, es decir 25.000 diarias a Boluda Off Shore S.A.. Una vez que la empresa del grupo Boluda introduce la tripulación en el barco,lo realquila a Cosmar y este a su vez a la Dirección General de la Marina Mercante en una primera etapa, y posteriormente a la Sociedad Estatal de Salvamento. Pero la gestión del barco la continua teniendo Boluda. Esta situación crea tensiones entre los dos accionistas de Cosmar, Boluda y Remasa, que se ven acentuadas porque el «Hispania», según el contrato suscrito, puede atender también a servicios comerciales privados siempre que lo autorice la Sociedad Estatal de Salvamento. En este caso y una vez deducidos los gastos, los beneficios se reparten al 50% entre Remasa y Boluda.