Las lecciones de vida del 'Habana'

El Correo

Flori Díaz, de rosa, habla con los alumnos del liceo junto al Museo Marítimo de Bilbao. /maika salguero
Flori Díaz, de rosa, habla con los alumnos del liceo junto al Museo Marítimo de Bilbao. / MAIKA SALGUERO

Alumnos de Burdeos se reúnen en Bilbao con 'niños de la guerra' dentro de un proyecto educativo sobre memoria histórica

Sábado, 16 febrero 2019, 07:29

«El abuelo fue voluntario, nadie le obligó. Podía haber dicho 'no me mojo, no me interesa'». Sabine Lalanne mostró ayer con orgullo en el Museo Marítimo de Bilbao el diploma de Ricardo Fernández Orsi como capitán de la marina mercante, con fecha de 1932. Cinco años después se puso al timón del 'Habana' para evacuar a los niños que huían de la Guerra Civil y su vida cambió definitivamente de rumbo. «Nos contaba que el puerto de Bilbao estaba minado, había que saber salir y había que saber entrar». Hizo varios viajes, el peor de todos a Southampton «por la mala mar. Llegó exhausto, pero, sin descanso, regresó a por los demás niños».

Lo contó ante medio centenar de personas, ojos y oídos atentos de varias generaciones. Como dijo Vicente Cañada, que fue presidente de la Asociación de Jubilados Evacuados de la Guerra Civil, lo último en lo que pensaban los niños del 'Habana', en medio de un océano de incertidumbre, «era en que ese barco tenía un capitán. Lo he conocido gracias a vosotros y para mí ha sido un descubrimiento», les dijo a los alumnos del liceo François Magendie de Burdeos, que cursan bachillerato español y francés y participan en un proyecto educativo sobre memoria histórica. Este fin de semana han venido a Bilbao para estar con tres de aquellos pequeños viajeros -Vicente, Flori Díaz y José María Laseca- y con el escritor Martín Abrisketa, que en 'La lengua de los secretos' narró la experiencia de su padre vista con los ojos de un niño. «La historia necesita testimonios verdaderos para no perder su sentido humano», leyó un chaval en perfecto castellano. «Y es importante conocerla para no repetir los mismos errores».

El encuentro es fruto de una iniciativa de la Euskal Etxea de Burdeos y del entusiasmo de Anne-Laure Pélas Capdupuy, profesora de Lengua y Literatura españolas. Ella se embarcó en un viaje «apasionante» por la ruta de la memoria cuando en 2012 un alumno le contó que era bisnieto del capitán del 'Habana'. Le conmovió la vida de Ricardo Fernández Orsi, «sus renuncias» y su largo exilio. Después de la Segunda Guerra Mundial volvió a embarcarse para trasladar a pasajeros judíos del puerto de Marsella a Haifa, hasta que le detuvieron. «Acabó en un pueblecito de Burdeos, sin ningún reconocimiento por su compromiso».

De trasatlántico a pesquero

La peripecia personal del capitán llevó a la profesora a descubrir un capítulo de la historia de su ciudad «muy poco conocido». Durante la Guerra Civil, el instituto donde ella estudió fue un centro de acogida para 600 niños vascos, que le llamaban «el refugio». Localizó a algunos de ellos, grabó un documental y contactó con las asociaciones vascas para organizar actos conmemorativos. Ahora su empeño es convertir tantos recuerdos en material educativo «para anclar esta memoria en la mente de los jóvenes. La emoción que yo siento me ayuda a contagiarles el interés por la Historia y sus héroes anónimos. En clase tenemos debates apasionantes», asegura.

Los alumnos -varios de ellos descendientes de vascos, como Camille Sarasketa, cuyos abuelos huyeron de Eibar a Hendaya- demostraron lo mucho que han aprendido. Hablaron de la vida del capitán, para quien piden un reconocimiento oficial en Burdeos, y de la ajetreada trayectoria del 'Habana', «que podría ser el protagonista de una película». Botado en 1920 como el trasatlántico 'Alfonso XIII', después de la guerra volvió a cambiar de nombre y se convirtió en el 'Galicia', un buque congelador que viajó a los caladeros de Sudáfrica con la contraseña de Pescanova.

A cambio de su entusiasmo, recibieron lecciones de vida. Como la de Flori Díaz, espléndida a los 92 años, «digo yo que por tener la conciencia limpia». A los 10 embarcó en el 'Habana' «con el número 4.022» rumbo a Inglaterra. «Nos trataban bien. En las cartas a nuestros padres metíamos trocitos de pan blanco para que vieran que comíamos». A Leah Manning, la parlamentaria y educadora que hizo posible la evacuación, la recuerda «como una mujer fuerte. Nos cogía como una gallina a sus polluelos. La tengo aquí», dijo con la mano en el corazón, envuelta en su collar de perlas. Para Flori lo más duro fue el regreso, «cuando ya no tuvimos juventud, ni niñez ni nada. Os pido que aprovechéis estos años, que estudiéis y que seáis leales a todo», concluyó entre aplausos.