A mi amigo Paco Prendes

 

 La Nueva España,17 de enero de 2019

 

Ha muerto un amigo entrañable, una persona a la que le debo mucho más de lo que podría devolverle. Su amistad fue enriquecedora en todos los aspectos. Era una persona que no solo llevaba a Asturias y a Gijón en su alma, sino que conocía su historia, su espíritu, sus rincones y sus personajes, sus avatares y vicisitudes, y, aunque ya confesaba que le empezaban a pesar los años, nos regalaba con encanto sutil el esplendor de su conocimiento. Era una delicia escucharle, seguir su discurso lleno de humor, de anécdotas, de relatos traídos de vivencias y largas horas estudio, lectura y reflexiones en silencio. Su imagen elegante y distinguida, adornada de una mirada noble e inteligente inspiraba confianza y proximidad. Era un cronista excelente, un personaje de actualidad que nunca borraba de su memoria el tiempo por el que había transitado desde niño hasta convertirse en la síntesis de valores que nunca debieron perderse.

En cualquier terraza, en cualquier esquina, por donde quiera que fuésemos, eran muchas y variopintas las personas que gozaban de su saludo y amistad. Un senegalés que vendía relojes le contaba sus vivencias entre nosotros, un afamado escritor le hablaba de su última novela, una abogada o un noble compartían momentos de franca amistad y convivencia. La playa era tema de nuestros desvelos. Pero también había tiempo para el profesor Tierno, para Rafael Fernández, para la época en la que se construía el futuro de esta tierra. Paco, siento un profundo dolor, un vacío inmenso.

Gijón pierde a una persona ejemplar, un gran escritor, alguien que tenía el valor de asomarse a estas páginas y mostrarnos sin dobleces cuál era su credo. Paco me quedo con tu ejemplo.

Un abrazo a todos los tuyos y hasta pronto amigo, que sigas disfrutando de lo que siempre has sabido ser, un caballero. 

Ojalá Gijón y sus autoridades sepan honrarte como te mereces.

 

 

Francisco Prendes Quirós

Gijonés, abogado de profesión, político honrado y perspicaz, republicano, socialista sin afiliación, persona digna y respetada, estupendo cronista de Gijón, era un gran conocer del mundo naviero, como ha quedado patente en su libro: “Los pilares de Gijón”, libro en el que nos recuerda a los "capitanes" que hicieron posible la industrialización de la villa.

Paco me acompaño en numerosas charlas sobre asuntos relativos a la Marina Civil. Sus intervenciones fueron siempre muy valoradas y aplaudidas.

Permítanme pues que le rinda en estas páginas este breve y merecido homenaje a mi amigo y admirado Francisco Prendes Quirós.