La Marina Civil tiene su propia historia.

14-9-2015

 Habrán observado nuestros lectores que la sección "Historia de la Marina Civil" no es accesible. Efectivamente, la han violentado. Como se dice en el argot, la han “jaqueado”. Es evidente. Desde el punto de vista económico, no podemos permitirnos el lujo de estar constantemente reparando los destrozos que sufrimos. Es evidente que tendremos que mejorar nuestros sistemas de seguridad para librarnos de quienes parecen sentirse muy ofendidos porque salga a luz la  Historia de la Marina Civil Española. Y aunque haya quienes quieren negarlo o quizás olvidarlo, La Marina Civil tiene su propia Historia, una historia gloriosa, envidiable, con profunda raigambre en el tiempo.

Es lamentable que  nuestra historia se esté desvirtuado

Cuando en los medios de comunicación o en los libros que pretendidamente tratan de narrar la historia marítima de este país leemos navegante, debemos traducirlo por marino civil, por capitán, por piloto, por maestre. No nos equivocaremos. Lo mismo ocurre cuando leamos explorador. Y cuando se dice que Américo Vespucio era marinero, ya se sabe lo que se pretende. Marinos solamente lo son los militares. Los civiles, por capitanes que sean, se les pone la etiqueta de marineros.  Quizás la envidia sea un mal incorregible, un trauma que produce este tipo de, llamémosle etiquetas de descalificación y menosprecio. Es tan grosero decir que un capitán es un marinero que no merece la pena perder tiempo en rebatirlo. Lo malo es que algunos medios, con TVE a la cabeza, se hacen eco de semejante felonía.

Es obvio que la historia se puede manipular, como se está haciendo, pero borrar hechos tan auténticos como que América fue descubierta por marinos civiles, no es posible, por muchas páginas intoxicadoras que se publiquen y por mucho que se trate de militarizar a un marino civil como Juan Sebastián Elcano. Del mismo modo que es irrefutable que Cristóbal descubre América como capitán de capitanes, es decir como capitán general, no como Almirante, que era un título nobiliario, aún pendiente de ser formalmente ratificado (Estaba sujeto al éxito de la empresa descubridora).

No utilizamos dinero público para defender nuestras ideas.

Nuestra asociación, AEMC, no recibe subvenciones de ningún tipo; no actúa como caja de resonancia de ningún grupo, secta, casta, partido o gobierno. Podemos equivocarnos, pero no someternos ni a interés incalificables como está ocurriendo en casos muy conocidos. Mercantilizar la información no es la mejor forma de defender la independencia informativa. Ni cambiar de rumbo como una veleta en invierno es la mejor forma de ganar respeto y credibilidad...Los compromisos adquiridos por dinero, actúan como pesados lastres. El negocio de la información, tan legítimo como cualquiera otro, también debe tener sus propios límites. Su credibilidad,  esencial para sus fines, depende de que éstos se respeten.

Ataques repetidos

A lo largo de su corta pero intensa historia, AEMC ha sufrido varios ataques de esta naturaleza, pero no por ello estamos dispuestos a renunciar a un derecho que nos corresponde  de pleno derecho, puesto que somos dignos sucesores de aquellos marinos civiles que han conseguido con sus conocimientos científicos, con su sacrificio, y con sus vidas que España ocupe un lugar destacado en le Historia de la Navegación.

Pueden seguir atacando, pero haremos todo lo posible por seguir dejando constancia de que fueron marinos civiles los que han conseguido las mayores gestas náuticas de este país.

Ni los entorchados ni el corrupto dinero deberían poder borrar lo que no  parece ofrecer dudas.