La cocaína incautada a bordo del ‘Elcano’ valía cuatro millones
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- Published on Thursday, 25 December 2014 17:56
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Uno de los militares detenidos planeaba transportar 300 kilos de droga en 2015
Miguel González Madrid 6 DIC 2014 - 21:12 CET23
EL PAÏS
Un guardia frente al pañol con la cocaína.
El alijo de de cocaína incautado el pasado 30 de julio a bordo del buque escuela de la Armada española Juan Sebastián Elcano habría valido una fortuna en el mercado de la droga: nada menos que 4.194.555 euros, según el informe realizado por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. La titular del Juzgado Togado Militar Territorial número 12, la capitán Patricia Moncada, que acaba de levantar el secreto de sumario, mantiene en prisión a cinco marineros y a un empleado civil, acusados de sendos delitos contra los deberes de la navegación y contra la salud pública. Sin embargo, aún no ha conseguido aclarar la principal incógnita del caso: quién y cómo logró introducir 127 bolsas de cocaína, de un kilo de peso cada una, a bordo del barco, burlando todas las medidas de seguridad. Todo parece indicar que no era la primera vez que el buque más emblemático de la Armada española, calificado de Embajada flotante, era utilizado por las redes del narcotráfico pero es seguro que, de no haberse interceptado el alijo, tampoco sería la última: en una conversación por WhatsApp intervenida judicialmente uno de los detenidos expresaba su intención de doblar la apuesta y trasladar, en el próximo crucero del Juan Sebastián Elcano, de 300 a 400 kilos de droga.
La investigación se inició el pasado 13 de julio, cuando la Homeland Security Investigations (HSI) de EE UU informó a la Guardia Civil de que cinco camellos detenidos en New Jersey con 25 kilos de coca habían señalado a tripulantes del Juan Sebastián Elcano como los suministradores de la mercancía. Gracias a las cámaras de seguridad de un hotel y una bolera — y a la enviada vía móvil por el suministrador de la droga en Colombia a sus clientes norteamericanos para que reconocieran al intermediario— se identificó a los marineros F. J. B. V., R. V. H. y J. E. V. C., todos ellos españoles aunque el último de origen ecuatoriano.
Los tres fueron detenidos el 12 de julio a la llegada del buque a Bueu (Pontevedra), al término de un crucero que le llevó a atracar en abril pasado en Cartagena de Indias (Colombia), donde supuestamente se cargó la droga, y en mayo en Nueva York.
Los tres primeros negaron sus implicación en los hechos, pero sus compañeros M. J. R. F. y F. R. M. S., detenidos en San Fernando (Cádiz) el pasado 29 de octubre, sí confesaron. En este caso, el chivatazo llegó de la agencia antidrogas estadounidense (DEA) que, en una operación en Nueva York diferente a la anterior, detuvo a unos narcotraficantes con 10.9 kilos de cocaína y 5,5 de heroína. De nuevo los supuestos suministradores eran marineros españoles.
F. R. M. S. reconoció que un taxista colombiano les ofreció 16.000 dólares (13.008 euros) a cada uno por llevar ocho kilos de cocaína a Nueva York. Les entregó una faja rellena con ocho láminas, en cuyo interior iba la droga. Una vez en Nueva York, quedaron con su contacto, quien les condujo a una casa en el barrio del Bronx, donde les entregaron 9.000 dólares a cada uno, la mitad de lo prometido. No hubo lugar al regateo: lo primero que hizo el comprador fue poner una pistola sobre la mesa.
Lo que hizo que el caso pasara de ser un mero trapicheo de droga a un tráfico internacional a gran escala fue el hallazgo, el pasado 30 de julio, por parte de los responsables del Juan Sebastián Elcano, de 127 kilos de cocaína. Los paquetes estaban ocultos en el compartimento de cables del pañol del contramaestre, donde prestaban servicio dos de los tres primeros detenidos, pero los investigadores sospechan que debieron contar con algún cómplice, ya que ninguno estuvo de guardia en el pañol donde se halló el alijo.
En teoría, la dependencia estaba cerrada y para poder acceder a la misma había que pedir la llave al oficial de guardia y dejar constancia de ello en un libro de registro. La investigación evidenció, sin embargo, que el registro no era riguroso y que incluso podía existir una copia irregular de la llave, por lo que “no se puede determinar quién y cuándo accedió a ese pañol”.
Por su volumen, los 127 kilos de cocaína no pudieron entrar al barco ocultos bajo la ropa, como dijeron dos marineros. El sumario no arroja ninguna luz sobre este asunto, pero los investigadores sospechan que pudo embarcarse disimulada con los suministros de comida que se compraban en las escalas. Uno de los tres primeros arrestados estaba destinado en la cocina. El último detenido, el pasado 19 de noviembre, fue el cocinero.
Faro de Vigo
El cocinero del ´Elcano´, nexo de dos grupos que embarcaron 152 kilos de coca en el buque escuela
»La juez militar levanta el secreto de sumario » Los 6 imputados siguen en prisión provisional
redacción | vigo 08.12.2014 | 02:09
Manolo, el cocinero del buque escuela Juan Sebastián Elcano yel único civil de los seis detenido por los 127 kilos de cocaína intervenidos a bordo, era el nexo entre dos grupos distintos formados por cinco militares que utilizaban la embajada flotante de la Armada Española para traficar con droga. Al menos así se desprende de las investigaciones de la Guardia Civil que se han conocido una vez que la juez togada militar, Patricia Moncada, ha levantado el secreto de sumario. Los seis imputados, cinco de ellos militares, siguen en prisión acusados de delitos contra los deberes de la navegación y contra la salud pública, según El País.
Los tres primeros arrestos se produjeron el pasado 12 de julio, cuando el buque escuela llegó a Marín tras un periplo de varias meses con parada en Cartagena de Indias, donde supuestamente se cargó la cocaína, y Nueva York, donde se entregaron 25 kilos que fueron incautados por las autoridades de Estados Unidos que alertaron a la Guardia Civil. Los detenidos, todos españoles menos el tercero nacido en Ecuador, fueron identificados por vídeos de vigilancia en EE UU y también por la foto que remitió el contacto de Colombia a quienes debían recibir la droga en New Jersey.
Lo que sigue sin esclarecerse es quien y cómo subieron los 127 kilos de cocaína, valorados en 4 millones de euros, que se hallaron en el Juan Sebastián Elcano al llegar a Cádiz desde Marín y por el que fueron detenidos otros dos tripulantes. Si a los tres primeros detenidos el cocinero les había puesto en contacto con un taxista colombiano para hacerse con la droga y transportarla a Nueva York, los investigadores sospechan que el grueso del alijo -intervenido en el pañol de proa- pudo embarcarse con suministros de comida.
Lo cierto es que Manolo, que llevaba 18 años como cocinero en el buque escuela, vivía muy por encima de sus posibilidades. Su mujer, según la investigación, le seguía en avión de puerto en puerto y hospedándose en hoteles de lujo. Se desconoce si este era el primer alijo embarcado, pero sí se sabe a través de la investigación que uno de los militares ya preparaba otro alijo de 300 kilos de cocaína para el próximo viaje.
ECD
La Justicia militar reacciona ante las fugas de información a la prensa
Aplicará un nuevo protocolo antifiltraciones: marcará los documentos, prohibición de sacar papeles de los juzgados, se investigará cada fuga
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Las filtraciones de información sobre sumarios secretos que instruye la Justicia militar preocupan a los altos mandos y en Defensa. Datos reservados sobre casos como el hallazgo de droga en el ‘Elcano’ han despertado las alarmas. Se va a endurecer los protocolos contra las fugas.
El buque 'Juan Sebastián Elcano'.
Según ha sabido El ConfidencialDigital, este tipo de filtraciones preocupa y molesta en gran medida al Ministerio de Defensa. Se quiere terminar con las fugas “cueste lo que cueste”, aseguran fuentes militares relacionadas con la Justicia.
Siempre han existido filtraciones desde los tribunales de justicia militar, pero los altos mandos consideran que en los últimos tiempos se han intensificado. “Hay datos que han saltado a la luz pública nada más conocerse en un determinado juzgado” aseguran.
Hablan, concretamente, del caso del hallazgo de droga en elbuque escuela ‘Juan Sebastián Elcano’ y la detención de varias personas que forman parte de su dotación. Ciertos “datos reservados” de la investigación acabaron en las páginas de los periódicos “y dificultaron la instrucción aún pendiente”. Recuerdan, también, las filtraciones sobre la corrupción en la base de Getafe, ambos adscritos al Juzgado Togado Militar número 12.
Instrucciones para frenarlas
Por ello, según confiesan fuentes de la Justicia militar, existe una instrucción especial que ha sido difundida a quienes trabajan con material confidencial proveniente de juzgados en la que se recuerdan las “graves consecuencias” que puede tener para el empleo cualquier fuga de datos reservados.
Según explican, se está investigando la procedencia de los datos filtrados –no revelan cuales son- en los casos recientes, y se espera dar con el responsable de ello. A partir de ahora, dicen, cada fuga de información será “investigada a fondo”.
Además, se recuerda a los funcionarios la prohibición de “sacar papeles” de sus instalaciones de trabajo. Documentos que, por otra parte, irán ‘marcados’ para poder identificar a su filtrador en caso de que acabe en las páginas de un periódico.

