- Details
-
Category: General
-
Published on Friday, 13 June 2014 22:50
-
Hits: 1139
El 'Le Sheng', el otro barco implicado en el abordaje del 30 de mayo, permanece en la bahía
Araceli Muñoz Algeciras |
Actualizado 10.06.2014 - 01:00 Europa Sur
Uno de los buques implicados en el abordaje ocurrido en el Estrecho de Gibraltar el pasado 30 de mayo, el Cape Med, abandonó ayer la Bahía de Algeciras con destino al puerto de Cádiz para ser reparado en los astilleros de Navantia. La otra nave siniestrada en el accidente, el Le Sheng, permanece atracado en el muelle de Crinavis, en la dársena portuaria de Campamento (San Roque).
Se trata de los barcos que chocaron cuando el Cape Med salía del puerto de Gibraltar y el otro entraba en la bahía. El suceso, que ocurrió alrededor de las 4:00 de la mañana, continúa siendo investigado por la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos (CIAIM), organismo dependiente del Ministerio de Fomento. La emergencia se saldó sin heridos ni episodios de contaminación.
Fuentes de la Capitanía Marítima de Algeciras confirmaron que los armadores de los dos buques ya ingresaron en la Caja General de Depósitos las medidas cautelares impuestas. Fueron 60.000 euros para uno de los buques y 30.000 para el otro. La partida del Cape Med hacia Cádiz se autorizó tras el consentimiento de la sociedad de clasificación, de la bandera -Panamá-, y de los inspectores de la Capitanía.
El Cape Med sufrió en el abordaje una vía de agua en un tanque de lastre y la inundación de una bodega, de las nueve con las que cuenta. Este barco tiene 290 metros de eslora y 47 de manga, y supondrá trabajo para 34 días en los astilleros de Cádiz, que fue la empresa elegida para la reparación por su cercanía y disponibilidad.
El otro barco implicado en el siniestro, el Le Sheng, aún no había decidido ayer dónde sería reparado. Tras la colisión, este barco con bandera de China presentaba, entre otros, daños visibles en el castillo de proa, aunque su flotabilidad tampoco estuvo en peligro. Llegaba a Algeciras para avituallamiento procedente del puerto de Huelva, y cargado de níquel.
Este abordaje ocurrió más de dos años después del último accidente marítimo ocurrido en la zona. Ese último fue el choque entre el ferry Milenium Dos y el granelero New Glory. En aquella ocasión, además de los daños materiales, seis personas resultaron heridas y una de ellas tuvo que ser evacuada en helicóptero. Una estadística de siniestros baja si se tiene en cuenta que por el Estrecho de Gibraltar navegaron el pasado año 106.336 buques, entre mercantes y ferries, y que uno de cada cuatro barcos que cruzó el dispositivo de separación del tráfico entró en el puerto de Algeciras.
COMENTARIOS DE AEMC
En este caso lo que procede es que el Capitán Marítimo y la Autoridad Portuaria de Algeciras expliquen ante una reproducción de los registros del AIS que corresponden a la colisión entre Le Sheng y el Cape Med, en la madrugada del 30 de mayo de 2014, las circunstancias en las que se produjo el accidente. Actuaciones de los Centros de Control de Tráfico Marítimo, justificación de las trayectorias de ambos barcos. Instrucciones a los capitanes etc.
Buscar a los responsables de este accidente exclusivamente entre los capitanes de los barcos implicados, sería un acto de insensatez, porque de nada serviría señalar con el dedo a uno o a los dos capitanes, y dejar sin respuesta algunas de las preguntas clave de este asunto, como lo son:
¿Por qué hay barcos en espera dando vueltas frente a la Bahía de Algeciras en una zona de alta densidad de tráfico?
¿Cómo explicar que dos barcos de gran porte puedan colisionar dentro de un área de cobertura de cinco centros de control de tráfico marítimo?
Como justificar que la Autoridad Portuaria sea la titular competencias propias de la Capitanía de puerto, sino ni las ejerce directamente y son motivo de descoordinación entre ambos organismos y en nada contribuyen a mejorar la seguridad marítima?
¿Por qué esa obsesión en nombrar para el cargo de capitán marítimo a personas que carecen de formación y experiencia náutica?.
Estas preguntas y otras del mismo tenor, han de tener una respuesta motivada, basada en datos reales, y esta misión no corresponde a la Comisión de Investigación de Accidentes, cuyos dictámenes eluden sistemáticamente este tipo de cuestiones.