Caballero Bonald estudió Náutica en Cádiz entre 1944 y 1948

 

 

Nació en Jerez de la Frontera  el 11 de noviembre de 1926.  Ha muerto el 08-05-2021.

Entre 1944-1948, Caballero Bonald realizó estudios de Náutica en En la Escuela de Náutica de Cádiz. 

José Manuel Caballero Bonald, además de Premio Nacional de las Letras (2005) , Premio Nacional de Poesía (con Manual de infractores, 2006), Premio Cervantes (2012) –entre sus últimos premios más destacados–, es navegante, flamencólogo, juerguista, aficionado a los prostíbulos, política y vitalmente comprometido, defensor de los derechos de los escritores e incluso de los derechos de autor (antes incluso de que existiesen como tales, p 378) 1

La Real Academia española de la lengua rechazó su ingreso en la misma por "libertino" -

Le preocupaba la palabra. No la palabra a secas que juega para regodearse y masturbarse en la retórica de la nada, sino la que se usa para despegar la conciencia humana de los huesos de sus acciones. Y le preocupaba afinarla al máximo. Despacio escribía, reescribía, corregía y al tercer borrador ya estaba satisfecho. Abría el libro publicado, fueron que repetía un adjetivo en el mismo poema y le amargaba el día. Aquella vez fue "unánime". Tomaba la poesía como un hecho lingüístico con el que descubrir y difundir una nueva versión de la realidad. La conquista de ese hecho tenía en la cima al adjetivo."La búsqueda de un adjetivo a veces me ha costado la salud", me dijo una vez José Manuel Caballero Bonald, que acaba de morir a los 94 años y parecía, de verdad, inmortal.

 

Pepe, que fue autor de poemas, memorias, novelas, ensayos, premiado con todos los galardones (incluso durante el franquismo) y que su cara apareció en un cupón de la ONCE, escribió siempre contra el sumiso, el dogmático, el obediente. Los culpables de lo que ocurre, decía, y usaba un present verbal que se extendía desde el golpe mortal contra la Segunda República hasta nuestros días. Lo decía sin ambages: el franquismo todavía está latente en una línea sucesoria "muy clara", aseguraba, que arrancaba en el dictador, continuaba con Manuel Fraga, pasaba a José María Aznar y continuaba con Esperanza Aguirre. Sobre Isabel Díaz Ayuso no nos dio tiempo a preguntarle.Caballero Bonald no cambió sus luchas políticas y sociales para cambiar el mundo y en los últimos tiempos encontró a los responsables de todas las lacras, los gregarios.

 

«José Manuel Caballero Bonald es uno de los escritosres españoles más fecundos e innovadores de las últimas décadas, con amplios intereses que abarcan la poesía, la novela, el ensayo o la crítica, pero su proyección pública no se ha limitado al ámbito de la literatura en el que ha ejercido como maestro indiscutido para varias generaciones de lectores. En efecto, su radical oposición –permanentemente renovada desde los primeros tiempos de la lucha antifranquista– a los dogmatismos, el orden estatuido y las actitudes acomodaticias, así como su defensa de la libertad y la justicia social, retratan al jerezano como un intelectual lúcido, exigente y comprometido. Memorial de disidencias traza un pormenorizado recuento de su trayectoria, su narrativa y en su poesía, con otras fuentes documentales, aportando el relato minucioso, fluido de una vida pródiga en experiencias, esperanzas y desengaños, así como la valoración de su obra y el panorama general de toda una época. » (Texto de la contraportada)

EL NIÑO MARINO .

“Esa afición procedía de mis lecturas de Emilio Salgari y Jack London. 'El lobo de mar' de Jack London me dejó hechizado también. El lobo Larssen, aquel personaje magnífico. Y yo quería realmente ser un aventurero también. Y la única posibilidad que tenía a mano era hacerme marino, pero luego, como casi todos los muchachos de mi edad de la posguerra, yo enfermé del pecho, tuve que reposar y ya no estaba en condiciones físicas de ser marino y lo cambié por Filosofía y Letras en Sevilla, que fue como equivocarme de otra manera ”.

Es cierto, y aún ahora sigo siendo muy aficionado al mar. Navego con cierta frecuencia, en Galicia o en Andalucía, mi tierra. El mar ejerce en mí una fascinación muy especial, por todo lo que representa: la libertad absoluta, y también la aventura. Creo que me hice escritor porque soy un aventurero frustrado.

- ¿Cuándo comenzó su proceso de maduración política?

Yo comencé a tener conciencia política cuando estaba haciendo el servicio militar, en la milicia naval universitaria. Era un período que duraba tres veranos, que pasé embarcado. Y fui testigo de tantos disparates en la organización militar ... esas jerarquías, ese sentido de la obediencia ... recuerdo un lema que había en la escuela naval de San Fernando que decía: " Quien manda más sabe más y siempre tiene la razón"... Bueno, todo aquello fue provocándome un prurito de enfrentamiento a una ideología que empezaba a encontrar disparatada. A través de ese encono personal, y todavía sin una conciencia política clara, yo fui enfrentando a toda una situación social de la España Estoy hablando de finales de los años cuarenta ... Luego ya el proceso político real se materializó en Madrid, y de la mano de Dionisio Ridruejo, que fue un personaje al que yo quise mucho, y al que estábamos unidos un grupo de personas de mi edad. Con Dionisio compartí yo muchas cosas ... incluso la cárcel, en el año 64. Así me vinculé a la lucha antifranquista.

La reacción contra el franquismo fue el elemento aglutinador de su generación literaria, la generación del 50 ...

Sin ninguna duda. Esa lucha, esa oposición al régimen de Franco fue lo que de verdad nos unió. Porque teníamos muchas cosas en común, sí, traíamos con nosotros una nueva manera de vivir ... y de beber, porque teníamos una tendencia manifiesta al consumo de bebidas alcohólicas. Pero luego la procedencia universitaria, el origen familiar, la necesidad de restaurar una realidad cultural que la guerra había interrumpido ... Esos factores, qué cabe duda, sirvieron para unirnos. Pero sobre todo nos mantenía como una piña el deseo de demostrar nuestra oposición a la dictadura, a una situación que no comprendíamos.

Tomado de varios autores.