El coronel de la Guardia Civil Diego Pérez de los Cobos tiene todos los números para acabar convertido en una especie de Napoleón sin ejército, profiriendo palabras gruesas, en nombre de la patria, en su despacho de Barcelona. Nacido en Yecla en 1964, estos días ha visto cómo el mayor Trapero y el conseller de Interior Joaquim Forn se negaban a traspasarle el mando efectivo de los Mossos, tal como exigía la justicia española.

Aunque sobre el papel es el responsable del dispositivo que tiene que evitar la celebración del referéndum, no está nada claro cómo podrá impedirlo. La ocupación de escuelas y la resistencia pasiva que hasta ahora ha llevado

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