El pasado julio, la organización ultraderechista con implantación en varios países de Europa, Generación Identitaria, anunciaba que había conseguido la financiación suficiente para alquilar un barco y comenzar una misión más que polémica. Su intención era navegar en el Mediterráneo Central, la ruta migratoria con más muertos y desaparecidos contabilizados, para señalar a las ONG que rescatan a inmigrantes y refugiados a la deriva y entorpecer sus rescates. Su objetivo era "defender Europa" de una

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